RIBERA SE RESISTE A PERDER EL MIDCAT

Bruselas respalda a Francia y rechaza financiar el gasoducto

06 de septiembre de 2022

La Comisión Europea ha rechazado el proyecto de gasoducto MidCat entre España y Francia, ya que se debatió hace tiempo y que no es una prioridad para la Unión, al tiempo que ha pedido más datos para evaluar la viabilidad de la iniciativa y ha recalcado que su futuro depende de los países "involucrados".

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“No podemos dar una posición específica en este momento, hace falta que los Estados miembros y los promotores avancen en el análisis sobre las posibilidades de viabilidad del proyecto y entonces estaremos en posición de dar nuestra opinión sobre un proyecto preciso”, ha indicado el portavoz de Energía de la Comisión, McPhie, en una rueda de prensa en Bruselas. Asimismo, McPhie ha subrayado que “cualquier proyecto de infraestructura transfronteriza adicional que conecte la península ibérica con el resto de Europa debe ser analizado por los Estados miembros involucrados y el promotor”.

El portavoz de Energía comunitario también ha recordado que MidCat no forma parte de la lista de Proyectos de Interés Común (PIC) ya que “tanto Francia como España se opusieron” en 2019. "Los reguladores nacionales decidieron que el proyecto no estaba maduro y acordaron suspenderlo a la espera de evaluaciones adicionales", explica McPhie, que también ha señalado que “las infraestructuras de combustibles fósiles ya no son elegibles para la financiación”. “Los que sí podrían recibirla son las infraestructuras para transportar hidrógeno verde”.
Así, Bruselas se pone del lado de Francia en esta disputa después de que Emmanuel Macron rechazase el proyecto este pasado lunes. El presidente galo reconoció que no veía “esencial” el desarrollo de este proyecto, al tiempo que destacó que las actuales infraestructuras estaban “infrautilizadas”, ya los gasoductos de País Vasco y Navarra operan al 53% de su capacidad, y recordó que durante el pasado mes de agosto fue Francia la que estuvo exportando gas a España y no al revés.

En cambio, Macron sí se mostró a favor de “desarrollar las conexiones eléctricas con España” para la exportación de energía producida a partir de fuentes renovables al resto de Europa y anunció un acuerdo de colaboración con Alemania para suministrar gas al país germano y que este, a su vez, les suministre electricidad si así fuese necesario. "Alemania necesita nuestro gas y nosotros necesitamos la energía del resto de Europa, especialmente de Alemania", señaló el presidente galo, quien también pidió que la Unión considere comprar gas a nivel comunitario en lugar de a nivel nacional, así como medidas para controlar los precios del gas dentro de la intervención de emergencia de Bruselas en el mercado eléctrico. Además, hizo un llamamiento para separar los precios de la energía del gas.

No habrá desabastecimiento, pero los precios subirán

La vicepresidenta Ribera, ha asegurado que España no sufrirá un problema de abastecimiento de gas, pero sí de precios, en un contexto marcado por la guerra de Ucrania. "Si no hay una intervención a nivel europeo, es difícil saber lo que va a ocurrir", ha señalado la ministra en declaraciones a Onda Cero en relación al actual precio de venta del gas, el cual se encuentra "muy por encima del precio de coste".

A diferencia de Alemania, que está preparando un plan de contingencia para el invierno, Ribera ha subrayado que en España es "prácticamente imposible" que haya un problema de abastecimiento. "Es un escenario altísimamente improbable, en un mundo que ha vivido Fukushima, que ha vivido Covid, que ha vivido erupciones de volcán inesperadas, pues evidentemente la certeza al cien por cien no existe, pero sí que en un porcentaje elevadísimo por el tipo de infraestructura que tenemos para poder recoger ese gas natural licuado, por los contratos, por la producción ya contratada muchas veces con cuatro años de antelación, tanto el operador del sistema gasista, el operador del sistema eléctrico y las propias compañías confirman que es prácticamente imposible que tengamos un problema de abastecimiento", ha afirmado.
No obstante, la ministra ha remarcado que lo que sí confirman es que hay que afrontar un problema de precios y cómo hacer que sea lo más asumible por parte de las familias y la industria.

En relación a la posibilidad de extender la llamada 'excepción ibérica' a otros países de la Unión Europea, Teresa Ribera ha reconocido que "es difícil que funcione en todos los países". "Lo que es curioso es que la 'excepción ibérica' funciona y puede funcionar en más países y es difícil que funcione en todos", ha señalado Ribera, quien ha insistido en que es posible que "no sea una medida que tenga el mismo efecto en todos los países y por tanto es difícil que sea una medida generalizable".
Por ello, según ha explicado, Bruselas estudia ofrecer "un menú de dos o tres opciones" para que cada país implante la que considere que es su mejor opción. "Creo que, más bien, vamos a ir a una propuesta en la que habrá un menú de dos o tres opciones para que cada uno intente encontrar la mejor solución y que sean razonablemente compatibles entre sí", ha afirmado.

En la entrevista, la ministra también ha hablado sobre el debate en torno al MidCat, el gasoducto entre España y Alemania a través de los Pirineos, que el mismísimo Emmanuel Macron ha rechazado. "No se puede cerrar exclusivamente por el pronunciamiento de un solo país", en referencia a las palabras de este lunes del presidente galo. Ribera ha vaticinado que el debate sobre la finalización del MidCat se abordará en la reunión extraordinaria de ministros de Energía de la Unión Europea (UE) que tendrá lugar este viernes. "Es conveniente poner todas las cartas encima de la mesa sobre cuántas cosas puede aportar (el MidCat) para poder cubrir con seguridad no solo este invierno, sino también el próximo", ha subrayado la ministra.
Además, ha insistido en que el debate sobre esta infraestructura debe realizarse en términos europeos y no como una cuestión de interés bilateral entre España y Francia. "La cuestión es qué piensan el resto de socios", ha señalado.

Y la vicepresidenta ha aprovechado para referirse a otro tema a debate, el de las luces de Navidad y su encendido. Ha apelado a la voluntad de contribución a la eficiencia y ahorro energético por parte de los ayuntamientos de cara a los próximos meses, remarcando que "es muy importante que sean los propios actores los que decidan el modo en que quieren canalizar su contribución al ahorro y a la eficiencia"."No creo que tenga mucho sentido que tenga que haber alguien que vaya diciendo a todo el mundo qué es lo que tiene que hacer, porque eso, evidentemente, no solamente es que sea un papel muy antipático, sino que se trata de interpelar, de apelar a la voluntad de contribución de todo el mundo", ha señalado Ribera, quien confía en "soluciones creativas" de cara a la iluminación de Navidad.
En este sentido, la ministra ha explicado que se está hablando con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y la respuesta, según ha señalado, está siendo positiva en términos de un compromiso por parte de los ayuntamientos y de las diputaciones provinciales sobre cómo ahorrar y contribuir "sin tener que renunciar a la celebración de la Navidad". "Es obvio que aquí hay un debate sobre la iluminación ornamental y cómo se puede impulsar al máximo la eficiencia y el ahorro", ha afirmado la ministra, quien se ha referido, en este sentido, al alcalde de Vigo, Abel Caballero, quien "está subrayando el hecho de utilizar bombillas LED y que reduce las horas de encendido

Rusia recibirá un golpe grande y prolongado por las sanciones:

Rusia podría enfrentar una recesión más prolongada y más profunda a medida que se extiende el impacto de las sanciones de Estados Unidos y Europa, perjudicando a sectores en los que el país ha dependido durante años para impulsar su economía, según un informe interno preparado para el Gobierno.

El documento, resultado de meses de trabajo de funcionarios y expertos que intentan evaluar el verdadero impacto del aislamiento económico de Rusia debido a la invasión del presidente Vladímir Putin a Ucrania, pinta un panorama mucho más terrible de lo que suelen hacer los funcionarios en sus optimistas declaraciones públicas. Bloomberg vio una copia del informe, redactado para una reunión a puerta cerrada de altos funcionarios el 30 de agosto. Personas familiarizadas con las deliberaciones confirmaron su autenticidad.
Dos de los tres escenarios del informe muestran que la contracción se acelerará el próximo año, con la economía volviendo al nivel anterior a la guerra solo al final de la década o más tarde. El escenario “inercial” ve que la economía tocará fondo el próximo año situándose un 8,3% por debajo del nivel de 2021, mientras que el escenario de “estrés” sitúa el mínimo en 2024 en un 11,9% por debajo del nivel del año pasado.
Todos los escenarios apuntan a una mayor profundización de las sanciones, y es probable que más países se sumen a ellas. El brusco alejamiento de Europa del petróleo y el gas rusos también puede afectar la capacidad del Kremlin para abastecer su propio mercado, según el informe.

Más allá de las restricciones en sí, que cubren alrededor de una cuarta parte de las importaciones y exportaciones, el informe detalla cómo Rusia enfrenta ahora un “bloqueo” que “ha afectado prácticamente a todas las formas de transporte”, cortando aún más la economía del país. Las restricciones tecnológicas y financieras se suman a la presión. El informe estima que hasta 200.000 especialistas en TI pueden abandonar el país para 2025, el primer pronóstico oficial de la creciente fuga de cerebros.
Públicamente, los funcionarios dicen que el impacto de las sanciones ha sido menor de lo que se temía, con una contracción posiblemente menor al 3% este año e incluso menor en 2023. Los economistas externos también ajustaron las perspectivas para este año, revirtiendo los pronósticos iniciales de una profunda recesión a medida que la economía se ha mantenido mejor de lo esperado.

Caída de las exportaciones
El documento llama a una serie de medidas para apoyar la economía y aliviar aún más el impacto de las restricciones para que la economía se recupere a los niveles anteriores a la guerra en 2024 y crezca de manera constante después de eso. Pero los pasos incluyen muchas de las mismas medidas para estimular la inversión que el Gobierno ha promocionado durante la última década, cuando el crecimiento se estancó en gran medida, incluso sin sanciones.
Durante los próximos uno o dos años, el informe advierte sobre “volúmenes de producción reducidos en un rango de sectores orientados a la exportación”, desde petróleo y gas hasta metales, productos químicos y productos de madera. Si bien es posible algún repunte más adelante, “estos sectores dejarán de ser los motores de la economía”.

Un corte total del gas a Europa, el principal mercado de exportación de Rusia, podría tener un costo de 400.000 millones de rublos (US$6.600 millones) al año en ingresos fiscales perdidos, según el informe. No será posible compensar completamente las ventas perdidas con nuevos mercados de exportación, incluso en el mediano plazo.

Como resultado, habrá que reducir la producción, lo que amenaza los objetivos del Kremlin de expandir el suministro doméstico de gas, según el informe. La falta de tecnología necesaria para las plantas de gas natural licuado es “crítica” y puede obstaculizar los esfuerzos para construir otras nuevas.

Los planes de Europa de dejar de importar productos de petróleo rusos (alrededor del 55% de las exportaciones estuvieron destinadas a la región el año pasado) podrían desencadenar fuertes recortes en la producción, lo que también dejaría al mercado interno sin combustible.

Los productores de metales están perdiendo US$5.700 millones al año por las restricciones, según el informe.
Si la economía mundial cae en recesión, advierte el informe, las exportaciones de Rusia podrían reducirse aún más a medida que se convierte en el “proveedor de refuerzo” en los mercados globales, con la demanda de sus productos desapareciendo primero. Eso podría desencadenar una caída del rublo y un repunte de la inflación.

Por el lado de las importaciones, “el principal riesgo a corto plazo es la suspensión de la producción por falta de materias primas y componentes importados”. A más largo plazo, la incapacidad de reparar equipos importados podría limitar permanentemente el crecimiento, según el informe.
“Simplemente no hay proveedores alternativos para algunas importaciones críticas”, dijo.

Incluso en el sector agrícola, donde el Kremlin ha promocionado sus esfuerzos para reemplazar los suministros extranjeros, la dependencia de insumos clave podría obligar a los rusos a reducir su consumo de alimentos a medida que disminuyen los suministros, según el informe.
Las restricciones en el acceso a la tecnología occidental pueden empujar a Rusia una generación o dos detrás de los estándares actuales, ya que se ve obligada a depender de alternativas menos avanzadas de China y el sudeste asiático.

El informe advierte que las sanciones también obligarán al Gobierno a revisar un rango de objetivos de desarrollo que Putin había fijado antes de la guerra, incluidos los destinados a impulsar el crecimiento de la población y la esperanza de vida.

La tarifa eléctrica sigue bajando

El precio promedio de la luz para los clientes de tarifa regulada vinculados al mercado mayorista bajará este miércoles un 25,4% con respecto a este martes, hasta los 217,42 euros por megavatio hora, según los datos del Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE).

Este precio es el resultado de sumar el promedio de la subasta en el mercado mayorista a la compensación que pagará la demanda a las centrales de ciclo combinado por la aplicación de la 'excepción ibérica' para topar el precio del gas para la generación de electricidad. De esta manera, y a pesar de que el precio sigue siendo elevado, se mantiene lejos de los niveles máximos de la semana pasada, cuando el miércoles llegó a alcanzar los 486,21 euros por MWh de media, el valor más alto desde la entrada en vigor de la 'excepción ibérica' y el segundo precio más alto de la historia para los clientes de tarifa regulada vinculados al mercado mayorista, solo por detrás del récord de 544,98 euros por MWh registrado el pasado 8 de marzo, antes de la aplicación del 'tope al gas'.

En la subasta, el precio medio de la luz en el mercado mayorista -el denominado 'pool'- se situará para este miércoles en 106,56 euros por MWh. El precio máximo se registrará entre las 21:00 y las 22:00 horas, con 189,15 euros por MWh, mientras que el mínimo para la jornada, de 48,42 euros por MWh, se dará entre las 16:00 horas y las 17:00 horas. A este precio del 'pool' se suma la compensación de 110,86 euros por MWh a las gasistas que tiene que ser abonada por los consumidores beneficiarios de la medida, los consumidores de la tarifa regulada (PVPC) o los que, a pesar de estar en el mercado libre, tienen una tarifa indexada.

 

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