?Cuanto durara esta paz tan débil como efímera entre socialistas y podemitas? Sánchez se la juega a cada paso que da y tofavia faltan los PGE

“La decisión es del Gobierno, que es un órgano colegiado y yo no voy a entrar en el juego de si quiero más a papá que a mamá”, ha subrayado Garamendi, que ha insistido en que no se trata de quién le gusta más o de a qué partido representan. “Cuando h

28 de octubre de 2021

Después de escenificar una de las broncas mas bochornosa del Gobierno Sánchez, la coalición ha pactado una fórmula para negociar la fase final de la reforma laboral y cerrar así la peor crisis desde que Yolanda Díaz lidera este espacio político. El acuerdo se produce en dos frentes: método y contenido.

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En el método, origen inicial de la crisis que estalló el viernes, finalmente el PSOE asume que Trabajo lidera la negociación con patronal y sindicatos, pero Unidas Podemos acepta que estén en la mesa representantes de Economía y de Inclusión. Estos representantes no serán los secretarios de Estado, sino directores generales. Este matiz es importante porque el secretario de Estado de Economía está por encima jerárquicamente del de Empleo, así que si estuviera ahí tendría que dirigir la negociación, según la interpretación de Trabajo. Además, se podrán incorporar representantes de otros ministerios en función del asunto a tratar. Esta solución intermedia satisface finalmente a los dos grupos.

Y en el contenido, el otro gran asunto, hay un acuerdo también importante. El próximo martes habrá una reunión de los principales ministros y las dos vicepresidentas implicadas que presidirá el propio Sánchez, una manera de darle la mayor relevancia a la figura del propio presidente en la negociación, en la que se fijará la posición del Gobierno “en los términos del acuerdo de Gobierno de coalición”, según señala el comunicado pactado entre ambos grupos, para dejar claro que el límite está en ese texto, que dice cosas muy claras como estas:
-Derogaremos las limitaciones al ámbito temporal del convenio colectivo, haciéndolo llegar más allá de las previsiones contenidas en el mismo, tras la finalización de su vigencia y hasta la negociación de uno nuevo.
-Derogaremos la prioridad aplicativa de los convenios de empresa sobre los convenios sectoriales.
-Modificaremos el art. 42.1 del Estatuto de los Trabajadores sobre contratación y subcontratación laboral a efectos de limitar la subcontratación a servicios especializados ajenos a la actividad principal de la empresa.
-Limitaremos la capacidad de modificación unilateral de las condiciones del contrato por parte de la empresa.
-Revisaremos el mecanismo de inaplicación de los convenios colectivos, orientándolo a descuelgue salarial vinculado a causas económicas graves.

Después de esa primera cita, todos los martes habrá una reunión entre los secretarios de Estado de los ministerios implicados en los que se discutirá cada semana el contenido de la reforma para preparar la negociación de los miércoles. Este grupo se reunirá también los miércoles cuando acabe la mesa de negociación para evaluar el desarrollo. También habrá reuniones entre ministros cuando sea necesario.

De esta manera queda claro que la negociación la lleva Trabajo, pero el PSOE y el propio presidente, como dijo Díaz este miércoles, estará muy encima y liderará la discusión de contenido, la más importante. Ahora queda ver qué contenido se pacta en esas reuniones, porque la reforma laboral es un asunto muy complejo en el que la letra pequeña cambia todo. Encima de la mesa están discusiones trascendentales como la prevalencia del convenio de empresa sobre el sectorial, la ultraactividad ―qué pasa cuando un convenio decae sin acuerdo, si sigue vigente o no― los límites a la temporalidad, las modalidades de contratación, y muchos otros detalles que afectan a millones de trabajadores y también a los empresarios que los contratan.

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