La reforma laboral en la “cocina” para su proteccion

29 de diciembre de 2021

El Boletín Oficial del Estado veía la luz sin rastro de la reforma laboral que la vicepresidenta Díaz, había asegurado 24 hs antes que estaría publicada en el BOE y entraría en vigor este mismo miércoles. Fuentes gubernamentales explican que en las últimas horas se ha estado revisando el texto al detalle para dotarlo de todas las garantías jurídicas necesarias.

Compartir en:

Poco después esas mismas fuentes justificaban la ausencia de la reforma laboral en el BOE por una cuestión de tiempos. En épocas navideñas, todo parece ir más lento. Si lo afirmado por Diaz era verdad, -"cada precepto está, con sus comas, verbos y subordinadas, pactado, medido y repensado"-, ¿por qué no se ha publicado?

Fuentes de Trabajo explican que, aunque el texto estuviera listo (el acuerdo con los agentes sociales se cerró el pasado 23 de diciembre) y fuera aprobado en Consejo de Ministros este martes, todavía resultaba necesario hacer "una revisión exhaustiva". Un equipo de funcionarios y responsables de los ministerios que promueven y firman la norma -Trabajo como principal y Seguridad Social como coproponente, y también Presidencia, desde donde se coordina toda la reforma- han estado revisando con lupa cada apartado, para dejarlo jurídicamente bien atado. Las labores ya han concluido, pero no se pudo llevar el texto al BOE a tiempo y finalmente se publicará el jueves, según avanzan desde el departamento que dirige Yolanda Díaz.

Fuentes de ámbito jurídico explican que el problema principal es que la fórmula elegida por el Gobierno para sacar adelante la reforma laboral es la del real decreto ley. Se trata de una vía legal compleja, porque el Ejecutivo debe justificar debidamente en el texto la extraordinaria y urgente necesidad de la norma adoptada y eso requiere de un exquisito, minucioso y preciso trabajo jurídico. Fuentes gubernamentales desvelan que el argumentario del texto legal gira sobre la necesidad de cumplir con el calendario pactado con Bruselas en el marco del Plan de Recuperación, donde se fijó como deadline para la reforma laboral el 31 de diciembre, pero lo cierto es que la Comisión Europea ha admitido que los plazos son flexibles. Las prisas, por tanto, deben quedar bien justificadas y argumentadas, negro sobre blanco, para evitar posibles recursos.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda