Sanchez detiene la cumbre por unas filtraciones

25 de marzo de 2022

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha forzado este viernes un receso en la reunión tras mostrar su enfado por filtraciones en la que se le acusa de estar dispuesto a vetar sus conclusiones. El incidente ha tenido lugar en torno a las 16:00 horas, cuando el líder del Ejecutivo ha dejado la sala durante algo más de diez minutos por el malestar de ver en las redes sociales filtraciones de cómo avanzaban las conversaciones de la cita, reunidos en la misma sala desde las 10:00 horas.

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La salida del presidente español obligó al presidente del Consejo europeo, Michel, a anunciar una pausa técnica para rebajar la tensión, momento que las delegaciones también han aprovechado para seguir trabajando en el documento, con lo que el receso se ha prolongado finalmente una media hora. En todo caso, varias delegaciones consultadas por EP restan gravedad a la situación, recalcando que la sesión se retomó al cabo de poco para continuar las negociaciones y que ha habido "varios recesos durante la tarde". En medio del debate, que está siendo "intenso" según fuentes españolas, el presidente del Gobierno leyó un tuit del periodista Dave Keating de 'France 24' en que aseguraba que "el desacuerdo sobre los precios de la energía podría hacer saltar" el Consejo Europeo. Según él, Sánchez estaba "amenazando con vetar las conclusiones si no había cambios en los precios" del gas, mientras que Alemania y Países Bajos se mantenían firmes en su postura en contra de la tesis que también respaldan Portugal, Italia, Grecia y Bélgica.

Las conversaciones entre los jefes de Estado y de Gobierno europeo han continuado con normalidad tras el descanso, intentando salvar las grandes diferencia que alejan a España y otros países del sur que reclaman intervenir en el mercado mayorista de la electricidad de aquellos que, como Alemania y Países Bajos, rechazan de plano poner techos a los precios porque creen que el sistema actual cuenta ya con mecanismos suficientes.
Sánchez ha venido reclamando soluciones conjuntas en el ámbito energético desde hace meses, pero tras constatar que no es posible que haya un acuerdo común que se aplique de forma inmediata, ha pedido que se permitan medidas específicas para aplicar en la Península Ibérica al ser España y Portugal lo que se califica de "isla energética" y tener una interconexión "mínima con el mercado energético europeo por debajo del 3%. Desde Moncloa habían insistido antes de la cumbre en que acudían con un espíritu constructivo a la cita, conscientes de las dudas de algunos Estados miembro y también de las distintas circunstancias desde el punto de vista energético entre ellos, pero decididos a lograr su objetivo. Así, fuentes gubernamentales aseguraron el jueves que el presidente estaba decidido a "batirse el cobre" y a explicar todo lo que fuera necesario a sus homólogos las circunstancias particulares de España y la propuesta planteada junto a Portugal para que ambos países puedan actuar frente al alza de los precios.

Este viernes, con el debate ya en marcha, fuentes gubernamentales han admitido la complejidad de conciliar las distintas posiciones pero han asegurado que el presidente seguía trabajando para lograr el objetivo marcado y que no se había vetado nada. En este sentido, los líderes de la Unión Europea se han abierto en la segunda jornada a un compromiso para rebajar el precio de la luz en Europa. Los Veintisiete comparten el diagnóstico sobre el problema que representa, pero genera más dudas las posibles implicaciones de propuestas como fijar un límite a los precios. Así las cosas, Charles Michel, ha llegado a la reunión recalcando que los convocados quieren hacer "todo los posible" para frenar la escalada de precios, que ha atribuido a la guerra en Ucrania.
Sin decantarse por una medida concreta, Michel ha asegurado que el Consejo Europeo "reafirmará la unidad para afrontar temas como almacenaje de gas, las compras conjuntas de energía y el aumento de los precios", ante lo que Sánchez reiteró que se debe tener en cuenta la "particularidad" de la península Ibérica en materia energética y aceptar que España y Portugal puedan adoptar medidas inmediatas para limitar el precio de la electricidad aunque el resto no actúen.

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