Cuando llega ca el calor de verdad, hay que tomar medidas

Como ahorra energia sin poner el aire acondicionado

07 de agosto de 2021

Aunque existe la creencia de que el invierno es la época del año en la que más energía se consume en los hogares, lo cierto es que en los últimos años el consumo de energía durante el verano está alcanzando niveles históricos, especialmente, debido a las olas de calor.

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Según los datos de Red Eléctrica de España (REE), el consumo eléctrico medio mensual de los hogares españoles es de 270 kWh. Los meses de enero y diciembre son los de mayor consumo, con cerca de 350 kWh, debido fundamentalmente al uso de calefacción e iluminación. Por su parte, el consumo durante el verano está más vinculado al empleo de aparatos como aire acondicionado u otros sistemas de refrigeración. De hecho, y según datos de REE, en algunos meses de verano el incremento del consumo llega a los 300 kWh.
 Este consumo eléctrico del hogar repercute directamente sobre las emisiones contaminantes, por lo que es recomendable controlar su uso para proteger la salud del planeta, pues esta impacta directamente también en la salud de las personas.
 
“Como compañía, Sanitas trabaja desde hace años con la búsqueda de soluciones para reducir la huella de carbono de su actividad. En la actualidad el 100% de la energía eléctrica empleada por la compañía proviene de energías renovables. Además, nuestra red de residencias de mayores cuenta con paneles fotovoltaicos que generan hasta 1GWh de energía al año. Esto unido a otras medidas nos ha ayudado a reducir más de un 70% nuestras emisiones desde 2009, y vamos a seguir trabajando en esta línea, guiados por las recomendaciones que nos hace la ciencia, gracias a los Science Based Targets. Como compañía, debemos ser modelo en esta cuestión para proteger la salud de las personas y la del medio ambiente. Pero esta debe ser una tarea de todos, por lo que animamos a toda la sociedad a aportar su granito de arena”, ha explicado Catherine Cummings, directora de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales de Sanitas. 
 Existen múltiples formas, y muy sencillas, para ahorrar energía en verano en casa. Se trata de integrar pequeños gestos dentro de nuestra rutina para crear un cambio en nuestros hábitos de vida. De esta forma, además de contribuir al cuidado del medioambiente, conseguimos también un ahorro en nuestro consumo de energía.
Bajar las persianas. Es uno de los remedios más efectivos para mantener la
temperatura del hogar. Bajar las persianas y echar las cortinas durante las horas de mayor exposición al sol evita que se sobrecaliente la casa. Asimismo, se puede instalar un toldo en el exterior de las ventanas para incrementar aún más la protección del sol durante las horas centrales del día. 
Crear corrientes de aire. Es una alternativa muy buena para refrescar el hogar. Se pueden crear de manera artificial, colocando dos ventiladores de pie en posiciones enfrentadas, o abriendo dos ventanas que estén colocadas una enfrente de la otra.
Utilizar bombillas de bajo consumo. Las bombillas de bajo consumo, además de tener una mayor eficiencia energética, generan mucho menos calor que las tradicionales. Por ello, al utilizar bombillas de este tipo ayudamos a reducir la temperatura de las habitaciones mientras se consume menos energía.
Apagar dispositivos en desuso. Cuando la televisión, el ordenador, el horno u otros aparatos permanecen mucho tiempo encendidos, tienden a calentarse y elevan la temperatura de la estancia. Por ello, apagarlos cuando están en desuso es una buena opción tanto para mantener una temperatura fresca del hogar, como para reducir el consumo de energía.
Ventilar en las horas más frescas. Es fundamental ventilar la vivienda todos los días para regular la temperatura y evitar la concentración de CO2 y los malos olores que se pueden generar. El mejor momento para hacerlo es durante las primeras horas de la mañana y por las noches. De esta forma, se refresca la casa y se retrasa el momento de encender los sistemas de refrigeración. Además, hay que recordar que la ventilación natural, no sólo es una manera básica de refrescar, también es fundamental para diluir los aerosoles en sitios cerrados y evitar así contagios causados por virus como el Covid-19.

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