La Cumbre de sistemas alimentarios de las Naciones Unidas

01 de octubre de 2021

¿Qué está pasando hoy en el mundo? ¿Tienen el hambre, la malnutrición y la enfermedad remedio? ¿Son independientes los problemas de la malnutrición y la salud? ¿Es necesario más que nunca una acción conjunta? ¿Qué efectos tiene el COVID-19 en la malnutrición? ¿Cómo se puede sensibilizar y comprometer a la ciudanía mundial para que decida, exija y actúe?

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¿Qué responsabilidad tienen los políticos, los gobiernos y los Organismos Internacionales en la solución de estos problemas?¿Qué responsabilidad tienen los políticos, los gobiernos y los Organismos Internacionales en la solución de estos problemas?¿Qué medidas urgentes deben tomarse por quien corresponda en la Cumbre  de Naciones Unidas sobre Sistemas Alimentarios que se celebran el 23 y 24 de Septiembre de 2021 en Nueva York?

Diagnostico

Hoy 811 millones de personas, (1 de cada 10) no comen lo suficiente y pasan hambre todos los días. A pesar de avances importantes desde 1990 a 2015 en que se redujo el hambre en 180 millones la situación en estos últimos años ha empeorado. Expertos en la materia han declarado recientemente  que el número de hambrientos en 2020 fue un 15 % mayor que en 2019, debido también a la pandemia del COVID-19 y a los conflictos armados. 

Casi la mitad  de las muertes de niños menores de 5 años se debe al hambre especialmente en los países que sufren hambruna como Afganistán, Yemen, Etiopia, República Centroafricana,  Somalia etc. La hambruna es la manifestación más extrema del hambre, cuando la gente tiene riesgo de muerte por inanición en breve plazo, semanas... Es una vergüenza que muera de hambre un niño cada 5 segundos con enorme sufrimiento y desesperación de sus madres, cuando hoy tenemos capacidad, tecnología y recursos para producir alimentos para toda la humanidad. Durante las  últimas décadas las cifras de la hambruna en los países en desarrollo se medían en miles y nunca en millones como este año ocurre con cuatro millones de afectados en  Afganistán. Un retroceso radical que, a mi juicio, es un escándalo para la sociedad de nuestro tiempo. Adicionalmente como consecuencia de los deficientes e  insalubres patrones de alimentación más de 10 millones de personas pierden su vida cada año. Abordar el problema requiere acciones urgentes ya que la falta de alimentos tiene  consecuencias inmediatas con enormes sufrimientos en dichos colectivos. Para mayor escándalo hoy se pierde, desperdicia y tira 1300 millones de toneladas, equivalente a la  tercera parte de los alimentos que se producen en el mundo para 7.900 millones de personas que lo habitan.Por otra parte, hoy el análisis de la malnutrición evidencia que el sobrepeso y la obesidad constituyen una epidemia en el siglo XXI que afecta a casi la cuarta parte de la población mundial  La obesidad causa graves enfermedades cardiovasculares, cerebrales, diabetes, cáncer etc. Con una tendencia al crecimiento la padecen 670 millones, uno de cada 8 adultos, y su  tratamiento origina costes enormes económicos y sociales. 

Adicionalmente, el déficit y desequilibrio de minerales y vitaminas  particularmente hierro,  iodo, cinc, magnesio, calcio, vitamina B y vitamina B12 provocan anemia en la tercera parte de las mujeres en edad fértil, ceguera infantil y otras enfermedades no transmisibles.  Esta anomalía que afecta a 2000 millones de seres humanos en la actualidad se conoce por los expertos como “el hambre oculta”. En conclusión, cabe afirmar que la tercera parte de la población no tiene acceso a una dieta inocua, sana y saludable. En otra perspectiva los dieciocho meses de la pandemia del COVID-19 ha provocado en los países en desarrollo unos efectos demoledores. Un reciente informe de la FAO  del 22 de Septiembre señala que la pandemia ha tenido un efecto regresivo particularmente en el logro de 8 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Concretamente al fin de la pobreza, el hambre cero, acabar con la malnutrición, la igualdad de genero, el agua limpia y saneamiento, la reducción de la desigualdad, la producción y consumo responsables, la vida en el mar y los ecosistemas terrestres. Algunos aspectos concretos del retroceso relacionados con la malnutrición en dicho informe de la FAO son los siguientes:“

1) El COVID-19 ha causado un incremento de la malnutrición crónica de 83-132 millones de personas alejándose del logro del fin del hambre para 2030.

2) Se ha perdido el 14 % de los alimentos a lo largo en la cadena alimentaria. Es decir del sistema alimentario del campo y mar  al plato.

3) La agricultura ha experimentado serias pérdidas económicas debido a la merma de  productividad, absentismo en el trabajo y al desastre sanitario.

4) La gestión de las pequeñas explotaciones agrarias tiene una situación de desventaja agravada por la peor situación de las mujeres ganando menos que los hombres a pesar de ser más productivas.

5) La volatilidad de los precios de los alimentos  ha subido debido a las importantes y múltiples restricciones de la pandemia así como las derivadas del confinamiento.

6) No ha habido progreso en el mantenimiento de la biodiversidad genética de plantas y animales para la agricultura, ganadería y pesca.

7 y 8) En el régimen de tenencia  y  derechos de  acceso a la tierra se ha dado un paso atrás con mayores obstáculos y discriminación para las mujeres rurales.

9) La escasez de agua  permanece extremadamente alta en muchas regiones amenazando  el progreso de los objetivos de desarrollo sostenibles.

”Todo lo anterior, trastorna, alborota, desanima y discrimina a la población  en los países en desarrollo  con porcentajes de vacunación mínimos y unas condiciones sanitarias deficientes que llega a ser desesperada  sobre todo cuando constatan que en los países desarrollados se tiran y desperdician las vacunas como parece que está ocurriendo hoy en España. Una necesidad urgente en la supervivencia de los pobres a la que se responde  con una negligencia en la gestión sanitaria de los que más tienen y a veces se quejan  por cualquier contrariedad. Hace falta más que nunca  y cuanto antes que las Naciones Unidas con el apoyo de los países miembros lideren una estrategia mundial de Vacunación  del COVID -19 estableciendo nítidas prioridades particularmente para los países que más lo necesitan.

Circunstancia que se ha marginado en la agenda de la Asamblea General de Naciones Unidas  de Nueva York de la pasada semana.  Tenemos que tener en cuenta también que nuestro planeta sufre. El sistema alimentario   emite el 30 % de emisiones de gases de efecto invernadero. La tercera parte de los suelos está deteriorada, cinco 5 millones de hectáreas de bosques se pierde cada año por una explotación inadecuada. La pérdida de biodiversidad, la contaminación del agua y el deterioro del medio ambiente vinculados con el sistema son significativos.El sistema alimentario  articula la producción, conservación, transformación, distribución y consumo de alimentos, desde el campo y el mar al plato. Incorpora  no solo  factores como agricultura, agua, suelo, vegetación, clima, sanidad, inteligencia artificial,  energía, tecnologías de la información, fuerza laboral, recursos económicos, conocimiento y ciencia política sino también impactos indirectos negativos y costes de  externalidades. En el capítulo de efectos indirectos se identifican las pérdidas de biodiversidad, el  despilfarro y contaminación del agua, el mal uso de la energía, la tercera parte de los alimentos que se producen se pierden, desperdician y tiran, el deterioro de la salud generado por el sobrepeso y la obesidad,  las olas de calor, sequias, inundaciones y guerras  que interrumpen drásticamente el suministro de alimentos, la ínfima y mal retribuida calidad del trabajo en agricultura, la degradación de los recursos naturales, el deterioro del medio ambiente y el cambio climático. Recientemente expertos en la materia  evalúan que el coste de dichas externalidades  es el doble del valor de mercado de la producción y consumo global de alimentos. Mientras que el consumo global de alimentos supone  9 billones de dólares USA, las externalidades alcanzan la cifra de 19,8 billones de dólares. Es interesante destacar que la pérdida y desperdicio de alimentos mundial supone un coste anual de  0,94 billones de dólares USA mientras que el coste mundial de la obesidad  se acerca a un billón de dólares USA de los que casi la mitad corresponde a Estados Unidos. En España  la obesidad tiene un coste  33 veces menor que el de los americanos.

Para concluir con el diagnostico viene a cuento añadir  el pensamiento y consideración  de Amartya Sen , Premio Nobel de Economía en 1998.La indiferencia  de muchas personas en los países desarrollados por  la catástrofe del hambre, la malnutrición y los graves problemas sanitarios del mundo constituye  uno de los mayores problemas y desgracias de la humanidad. Se acepta por la mayoría como una tragedia griega que necesariamente tiene que permanecer inalterable en el tiempo.  En síntesis. El sistema alimentario global en la actualidad es un  caos y en mi opinión uno de los mayores escándalos de nuestro tiempo. El dialogo entre agentes nacionales e internacionales es crucial. Necesita una urgente restructuración en políticas, instituciones así como también en aspectos de innovación, tecnológicos, empresariales, ambientales y sociales. Se puede afirmar que la tercera parte de la humanidad tiene problemas de malnutrición  y si la situación no experimenta cambios significativos  y el  “business as usual” continua se perderá una oportunidad histórica de transformar la sociedad  y dirigirla hacia un futuro más justo, sostenible, sanitario, solidario y  esperanzador.

En esta encrucijada las Naciones Unidas tienen la obligación de reaccionar con urgencia

La Cumbre de Sistemas Alimentarios de Naciones Unidas en Nueva York el 23 y 24 de Septiembre de 2021

Es obvio que La Comunidad Internacional tiene una ventana de oportunidad para transformar la forma en que producimos, conservamos, transportamos, procesamos, distribuimos y consumimos alimentos siempre con respeto a la naturaleza y en el marco de desarrollo sostenible. Y también sobre lo que la ciudadanía en general piensa del sistema. El correcto funcionamiento  del mismo puede ayudar también a evitar conflictos y guerras cada vez más numerosos durante los últimos años,  proporcionar medios de vida dignos para todos, proteger el medio ambiente y fortalecer y garantizar la salud de los ciudadanos. 

Para abordar la grave situación, antes considerada en el diagnóstico, el Secretario General de las Naciones Unidas Antonio Guterres convoca  una Cumbre Mundial de Sistemas Alimentarios Virtual los días 23 y 24 de Septiembre de 2021. Eso sí  al mayor nivel político con la participación directa de Jefes de Estado  o Presidentes de Gobierno mientras se celebraba  la  Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Como anécdota merece la pena destacar que las cinco Cumbres Mundiales anteriores sobre la Alimentación, celebradas desde 1943 hasta la fecha, se articularon con una menor representación de poder de decisión en un el entorno más discreto de Ministros de Agricultura  y casi  siempre en la sede de la FAO de Roma.  

Es Secretario General, en una reciente declaración previa a la Cumbre, señala que  “Durante los últimos 18 meses,  mientras la pandemia  nos separaba  físicamente, La Cumbre de Sistemas Alimentarios unió a las personas  a través de un amplio dialogo con un notable proceso de participación global. En la comida hay esperanza. Los alimentos  pueden ayudarnos a acelerar las acciones y aportar soluciones para lograr todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030 y recuperarnos mejor del COVID-19. Movilizar a todos con el fin a establecer  un ambicioso compromiso de alimentar la esperanza para un futuro mejor”.

Abordamos inicialmente y por supuesto con brevedad y sin ánimo de agotar el tema  tres asuntos relevantes de la Cumbre: Areas de Accion, Grupo Cientifico  y Seguimiento

Áreas de Acción de la Cumbre

Como parte del proceso de participación inclusiva de la Cumbre se han establecido cinco Áreas de Acción  Prioritarias que se indican a continuación.

1) Garantizar el acceso a alimentos inocuos y nutritivos para todos

2) Cambiar a patrones de consumo sostenibles

3) Impulsar la producción positiva de la naturaleza a gran escala

4) Promover medios de vida equitativos

5) Desarrollar resiliencia a las vulnerabilidades, choques y estrés

Cada línea de acción será dirigida conjuntamente por expertos en la materia tanto dentro como fuera del sistema de las Naciones Unidas. Se pretende avanzar, recopilar experiencias y ayudar para conseguir que el sistema alimentario sea más inclusivo y resiliente. Hay que asegurar que las acciones  a desarrollar sean impulsadas y de la propiedad de los diferentes actores. Además, en estos tiempos de convivencia con la pandemia hay que tener en cuenta que los sistemas alimentarios contribuyen al progreso y a la mejora de la humanidad en tres áreas fundamentales, que se pueden denominar de las 3 P:

Personas “nutrir a todos para la salud y el bienestar” 

Planeta “Producir en armonía con la naturaleza

Prosperidad “Recuperación inclusiva, transformadora y equitativa para la Agenda 2030”Se puede acceder a mayor información sobre la Cumbre enhttps://www.un.org.sustainabledevelopment/food-systems-summit-2021/

 

El Grupo Científico

Con el fin de asegurar y respaldar la consistencia científica de los aspectos centrales y propuestas de la Cumbre se ha constituido a un grupo de líderes científicos mundiales, denominado el Grupo Científico, para la elaboración de documentos, analizados y discutidos previamente con expertos y especialistas. Se han considerado demandas, propuestas de soluciones,  y todos los temas  sin limitación alguna,  garantizando amplitud de criterios, siempre con mente abierta,  neutralidad, rigor y con independencia. Tanto la presidencia como las vicepresidencias del Grupo Científico se eligen y desempeñan por sus autores sin injerencia alguna de las autoridades del Sistema de Naciones Unidas.  La revista NATURE, ampliamente reconocida  como líder mundial de las publicaciones científicas, ha publicado el 30 de Agosto de 2021  un artículo titulado “Food Systems: seven priorities to end hunger and protect the planet” elaborado por dicho grupo científico. Un desarrollo más detallado de dicho documento, por su innegable interés se abordara posteriormente.El Grupo Científico incorpora también a la consideración de la Cumbre unos  Primeros Pasos y Acciones Inmediatas  en tres planos nítidamente diferenciados: la creacionuna serie  de un fondo de investigación de los sistemas alimentarios, gestionados por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial de una cuantía del 1% del Producto Interior Bruto de las naciones, en segundo lugar un incremento de la capacidad científica de los países  de baja y media renta, basados en las cadenas de valor y grupos de agricultores del sistema alimentario ampliando la investigación con la colaboración de los sectores público y privado y en tercer lugar un llamamiento a la Cumbre para que los estados miembros analicen y evalúen la oportunidad de  constituir una Convención de Sistemas Alimentarios análoga a las Convenciones acordadas en Rio de janeiro de 1992 sobre el Clima, la Desertificación y la Biodiversidad.

Adicionalmente el Grupo Científico ha elaborado una serie de documentos e informes específicos para la Cumbre  de gran valor  con un tratamiento de los asuntos  relacionados con las cinco Áreas de Acción arriba señaladas.  Con todo ello Naciones Unidas pueden incorporar y gestionar la ciencia, la tecnología y el conocimiento para mejorar la seguridad alimentaria, la nutrición, la salud y salvaguardar el medio ambiente con un mayor respaldo y garantía científica. 

Seguimiento de la Cumbre.

¿Quién tiene la responsabilidad del seguimiento de la Cumbre?  Quienes  tienen que abordarlo? ¿Qué papel tiene la sociedad de nuestro tiempo en el control de los compromisos, promesas y acuerdos? ¿Qué instituciones, gobiernos, parlamentos, partidos políticos, organismos internacionales, asociaciones, sindicatos empresas? ¿Cómo y cuándo los  políticos, empresarios, científicos, innovadores, líderes y ciudadanos tienen que intervenir? Esta Cumbre que también se ha llamado la Cumbre de los Pueblos no puede ser como  otras anteriores en  las que se acordaron planes de acción, compromisos financieros, seguimiento y control de actuaciones  y que en la práctica luego se descafeinaron resultando poco eficientes  e irrelevantes. Esto no puede seguir así. Un seguimiento organizado con transparencia, rigor y control es imprescindible. 

No se puede engañar a la ciudadanía mundial una vez más. En relación con la responsabilidad del seguimiento de la Cumbre  el Secretario General  en la declaración de Clausura de la Cumbre señala “La pandemia ha demostrado un ímpetu renovado para fortalecer la rendición de cuentas en todos los sectores para garantizar el bienestar de las personas en nuestro planeta. El Gobierno garantiza el entorno político propicio que hace  que todos los interesados rindan cuentas, incluidas las empresas. A nivel mundial, las instituciones existentes deberán fortalecer sus mecanismos para apoyar la responsabilidad mutua entre todos los actores. El programa de seguimiento se basará en los esfuerzos existentes de los países y organizaciones de apoyo, tanto a nivel nacional como internacional. En el ámbito mundial se establece que los tres organismos Internacionales  con base en Roma , la FAO, el PMA y el FIDA liderarán conjuntamente un  Centro de Coordinación de Seguimiento de los Sistemas Alimentarios que colaborará con las capacidades más amplias del sistema de Naciones Unidas, los gobiernos, instituciones afectadas, la sociedad civil, el sector privado, la academia, las ONGs, y  otras organizaciones involucradas Adicionalmente el papel del Comité de Seguridad Alimentaria, plataforma intergubernamental para garantizar la seguridad alimentaria, será fundamental.

Una luz que, a mi juicio, ha surgido de inmediato alumbra la complejidad de la nube del asunto del seguimiento. Debido a que la participación de la juventud en la preparación de la Cumbre ha sido amplia, unos días después de la celebración de la misma en Nueva York, los jóvenes han promovido  y convocado desde el  Foro Mundial de Alimentos (World Food Forum) a toda la ciudadanía mundial a un evento que tendrá lugar en Roma del 1 al 5 de Octubre de2021para establecer y consolidar una acción global de seguimiento de la Cumbre. Los jóvenes quieren identificar acciones para mantener la esperanza en el futuro y exigir el cumplimiento periódico de los más de 300 compromisos que se han establecido en la Cumbre. Van a vigilar  continuamente y sin interrupción el devenir de los cumplimientos, promesas y acuerdos  y trasladar inmediatamente a la opinión publica la situación  llegando a la protesta pública cuando sea necesario.

En ese evento participarán jóvenes líderes  agricultores, acompañados de personalidades, empresarios, artistas, influencers  y miembros destacados de la sociedad civil.  Entre otros  participarán el Papa Francisco, el Director General de la FAO QU Dongyu, El Presidente de Costa Rica y la Reina Letizia  de EspañaLos acuerdos necesariamente implican responsabilidades nacionales, internacionales, directas, transparentes, públicas, privadas y de la ciudadanía mundial. Los resultados tienen  necesariamente que conocerse por la opinión pública. Hay que publicarlos y debatirlos periódicamente y con la mayor participación de todos los implicados. No es decente lavarse las manos, escurrir el bulto, echar la culpa a otros. En este aspecto los medios de comunicación tienen una gran responsabilidad. Sus  profesionales tienen que ser honestos, neutrales y en ningún caso dejarse sobornar por intereses políticos bastardos. No se puede ignorar el famicidio del hambre y el escándalo de la malnutrición. Aunque existen diferentes grados de responsabilidad todos los que habitamos el planeta tenemos algún grado de complicidad en la muerte y el inmenso sufrimiento de los más vulnerables. La sensibilización y participación de la juventud en esta tarea es imprescindible.  

¿Qué seguimiento real, efectivo, implicando grave responsabilidad directa y publica, van a tener los Acuerdos y Actuaciones que se aprueben en dicha Cumbre?Los que sufren hoy en el mundo, que son muchos, no admiten más indiferencias, hipocresías, engaños,  promesas incumplidas, información sesgada y falsa propaganda política.Hay una ventana de oportunidad. Es la hora de la acción, arrimar el hombro y  trabajar. Todos juntos lograremos un futuro más justo solidario y esperanzador que además dará sentido a nuestra vida.

Merece la pena.

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