EL ECOSISTEMA DEL AGUA SE ENCUENTRA EN SITUACION ALARMANTE

16 de diciembre de 2021

¿Existen Soluciones técnicas y de gestión para abordar el problema? ¿Que responsabilidad tenemos todos en el respeto y uso del agua? ¿Qué papel tiene la Gobernanza Internacional?

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Ninguna cosa de la naturaleza puede vivir sin el agua. Ningún ente, bien sea, una bacteria, un alga, un hongo, una medusa, una mariposa, un besugo, una tortuga, águila, un camello, un orangután puede vivir si no puede tener acceso al agua. Ni tampoco un dinosaurio o un neandertal de los tiempos pasados. El agua es el elemento central de la vida. El 60 % del cuerpo humano es agua. Su sangre tiene el 80 % de agua y todas sus células están llenas de ese liquido tan especial y con tantas propiedades.

Adicionalmente, no se pueden producir alimentos sin agua. La huella hidrológica de los alimentos, es decir la cantidad de agua necesaria para producir un kg de alimento es alta. Por ejemplo, producir un kg de arroz demanda 1,8 metros cúbicos de agua (cifra equivalente a 1800 botellas de agua embotellada). Sin embargo, las necesidades hídricas para los productos ganaderos en mucho mayor. Efectivamente, producir un kg de carne de vacuno, ovino, porcino, pollo y huevos requieren cantidades de 15,8,7,4,3 metros cúbicos de agua. Cifras mucho más altas que para producir cereales. Pero se debe hacer constar, cara al futuro, que el desarrollo económico y mejora de la calidad de vida de la población tiende a consumir alimentos de origen ganadero más ricos en proteínas, vitaminas y minerales que demandan en su producción mayores cantidades de agua.

En un primer paso de integración referido a la alimentación permite afirmar que el promedio mundial de los alimentos que come una persona diariamente demanda una cifra comprendida entre 2 y 5 metros cúbicos de agua con un promedio de 3000 litros per cápita y día.

En otro orden de cosas el agua es indispensable para la producción, distribución y uso de la energía. Según fuentes solventes en 2010 la producción de energía supuso un consumo de 66 miles de millones de millones de metros cúbicos de agua. Un 2% de las extracciones mundiales.
Otra referencia es que la extracción de gas a partir del esquisto mediante la tecnología de fracturing hidráulico en un pozo típico de USA consume 14.300 metros cúbicos por tonelada. Cifra que en China puede llegar hasta 23.600 metros cúbicos por tonelada debido a diferentes condiciones geológicas, la madurez de dicha tecnología y a la deficiente gestión de agua en el proceso. Yuan Chang et alia - 2016.

Cara al futuro la posible existencia de agua en un planeta tiene un valor inmenso y justifica elevadas inversiones para muchos en la posible aventura de la exploración, descubrimiento y conquista del espacio y del universo.
En síntesis el agua es un tesoro de la naturaleza que es necesario cuidar, conservar, vigilar y utilizar con el mayor respeto, consideración, liderazgo y sabiduria. Ha permitido, permite y permitirá vivir a decenas de miles de millones de personas en el planeta TIERRA.

Situación actual del ecosistema de agua dulce

El potencial de extracciones de agua de ríos, lagos y acuíferos para distintos usos por parte de la humanidad es una cantidad constante a lo largo del tiempo durante miles de años. En los tiempos en que se puso en marcha la agricultura hace 12.000 años era la misma que ahora, pero con la diferencia de que por aquellos tiempos la población mundial era de 10 millones de habitantes mientras que ahora lo habitamos 7800 millones. Esto significa que el potencial de disponibilidad por persona hoy es 780 veces menor que la que tenía un ser humano por aquellos tiempos. En la actualidad las extracciones totales de agua dulce alcanzan la cifra de 3900 kilómetros cúbicos anuales con la siguiente distribución: el 72 % para uso agrícola centrada particularmente en los regadíos; el 16 % para el consumo urbano en las ciudades, los hogares y los servicios y finalmente un 12 % para la industria.

El agua dulce de las extracciones procedente de los ríos, lagos y acuiferos se conoce hoy como agua azul, para diferenciarse del agua verde que es el agua de lluvia para la biodiversidad y el agua gris procedente de los vertidos de aguas residuales de las ciudades y de la industria.

En la perspectiva futura de 2050, el crecimiento de la población a un ritmo de 83 millones por año obliga a producir un 50 % más de alimentos que en 2012. Al mismo tiempo, el incremento de la población urbana llegará a las dos terceras partes del total cuando hace unos años era de la mitad. Circunstancia que supone un importante crecimiento de la demanda de agua de una población mas numerosa y probablemente más exigente. Y finalmente el crecimiento de la demanda de energia de un 30 % mas que la actual en 2040, requiere un mayor consumo de agua ya que por ejemplo el 90 % de la generación de energía global es consumidora intensiva de agua. Con este panorama no es difícil pronosticar que la competitividad por el tesoro del agua en los tres sectores arriba señalados va a ser atroz.

Dada esta situación conviene hacer unas consideraciones sobre la situación actual del ecosistema de agua dulce identificando medidas y propuestas de acción de carácter global analizando las sinergias y los trade-offs (efectos adversos y compensaciones) de los diferentes sectores, ciudades y regiones.
Los recursos naturales de la tierra, suelo y agua para la producción de alimentos constituyen el corazón del sistema alimentario mundial y producen más del 95 % de los alimentos que consumimos. Sin embargo, los actuales sistemas de intensificación de la producción agraria no son sostenibles. Ponen en peligro la productividad de los sistemas agrarios y amenazan los medios de vida de los que viven y trabajan dedicados a producir comida para todos nosotros.

El deterioro de la tierra, el suelo y los recursos hídricos, provocado por el ser humano, reduce el potencial de producción, el mantenimiento de la biodiversidad, los servicios de los ecosistemas y el acceso a alimentos sanos y nutritivos. El agotamiento, la degradación y la contaminación de los recursos naturales particularmente del suelo, tierra y agua ha quedado demostrada por numerosos y recientes informes de la comunidad internacional. La pérdida de la biodiversidad y la escasez de los recursos hidrológicos es cada vez más preocupante y compromete la salud del ecosistema mundial del agua dulce.

En este sentido ese acaba de publicar la semana pasada un informe de la FAO titulado “Sistemas al Límite” SOLAW 2021, Documento de Síntesis https://doi.org/10.460/cb/7654en) que pone de relieve los principales riesgos y tendencias relacionados con el suelo, la tierra y el agua. Subraya el informe el empeoramiento de dichos recursos y plantea los grandes desafíos para alimentar a la población mundial que alcanzarán la cifra de casi 10.000 millones de personas en 2050. La presentación, dialogo, consideraciones, análisis y evaluación del documento tuvo lugar en la sede de la FAO en Roma en unas jornadas para expertos celebradas los pasados 8 y 9 de diciembre de 2021.
“Las presiones sobre el suelo, la tierra y el ecosistema del agua son ahora intensos y han llegado a un punto crítico. Es claro y evidente que nuestra futura seguridad alimentaria dependerá de la defensa, y la salvaguarda del conjunto de nuestros recursos de tierra, suelo y agua” afirma el Director General de la FAO QU Dongyu en el prólogo de dicha publicación.

La producción agrícola del futuro dependerá más que nunca de los sistemas de suelo, tierra y agua por lo que es necesario encontrar la mejor sinergia para mantenerlos en juego. Concretamente “se necesitará producir un 50 % más de alimentos, fibras y biocombustibles que en 2012 para satisfacer la demanda mundial y mantenerse en el buen de camino para lograr el hambre cero en 2030” FAO 2021.

Cuidar la tierra y el agua y en especial la salud a largo plazo de los suelos es fundamental para acceder a los alimentos en una cadena alimentaria exigente y transparente. Garantizar una producción favorable a la naturaleza. Promover medios de vida equitativos y finalmente crear resiliencia ante fenómenos adversos derivados de los desastres naturales, las perturbaciones del cambio climático y la gravedad e incertidumbre de las pandemias.

Existen opciones de tecnología y gestión disponibles para aumentar los niveles de productividad y producción. siempre y cuando la innovación se pueda aplicar a todos los niveles. La innovación sin aplicación es pura retórica. Se dispone de un conjunto completo de soluciones viables para mejorar la producción de alimentos y llevar y controlar un seguimiento de las principales amenazas planteadas por la degradación de la tierra, asi como la escasez y pérdida de calidad del agua.

Es significativa la colaboración de todas las partes afectadas que participan en la gestión de los riesgos de dichos recursos naturales fundamentales. Combinar, planificar y coordinar las opciones de soluciones integradas así como programas de apoyo técnico , financiero e institucional. Adoptar, adaptar e incorporar la mejor innovación que garantice la sostenibilidad futura de los que habitamos el planeta.

 

 

 


Pero, en gran medida, dependerá del establecimiento de una gobernanza internacional, efectiva, eficiente, coordinada y responsable que en la actualidad no existe. Solo podrán adoptarse formas inclusivas de gobernanza en condiciones efectivas cuando haya voluntad política y se formulen programas de acción que garanticen las inversiones necesarias.
Es esencial subrayar la urgencia de transformación de los sistemas agroalimentarios y poner en marcha con carácter inmediato las medidas y coaliciones establecidas en la Cumbre de las Naciones Unidas de los Sistemas Alimentarios de 2021.

Pero desgraciadamente los sistemas interconectados de tierra, suelo y agua se encuentran en la actualidad en una situación crítica. Se encuentran al límite y evidencian una situación alarmante. El “business as usual” constituye una miopía y un gran disparate de la política internacional. Todos debemos involucrarnos en la acción. Pero además tenemos que exigir a nuestros políticos más contundencia, determinación y liderazgo para evitar una tragedia futura de la humanidad de grandes dimensiones provocada por la falta de ACCESO AL AGUA PARA TODOS.

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