Siria sale a subasta

03 de noviembre de 2015

Hoy es una crisis humanitaria, con miles de muertos, millones de refugiados, ruinas de la Antigüedad y terrorismo islamista Cuando se habla de la Guerra de Siria, indudablemente el mayor conflicto del momento, la conversación se inicia con una culpable ambigüedad: hace "unos cuantos años, quizá cuatro", que empezó; es una tragedia con "muchos miles" de muertos; hay "millones" de desplazados...

Compartir en:

Aunque no faltan, tampoco, precisiones exageradas, en las que no sólo se mencionan años, sino también horas, días e, incluso, minutos.
Será preciso, pues, tratar el tema con algún rigor, situando de vez en cuando su desarrollo con el de otros asuntos, coetáneros, pero que se recuerdan con más facilidad. Y también dedicar algún recuerdo a las veces y a los momentos que he tratado esta cuestión. Incluso creo que es más práctico empezar por el final, con una síntesis que todo el mundo entiende:
• La República Árabe Siria figuraba en los mapas con estos datos: (año 2011)
• Superficie: 185.180 kilómetros cuadrados (incluidos los Altos del Golán, cuya anexión por Israel en 1981 carece de reconocimiento internacional)
• Población: 20.411.000 habitantes
• Sistema de Gobierno: presidencialista autoritario, cimentado en un partido dirigente, el Baas
• Forma de Estado: República democrática, popular  y socialista
• Jefe del Estado: Basar al-Assad (desde el 17 de Julio del 2000)
 
Pues hoy, de todos esos datos solamente es válido la permanencia del Jefe del Estado que, para muchos, es el verdadero problema. Nadie es capaz de asegurar que su superficie tiene los datos de 2011, ni por supuesto el número de habitantes. El número de muertos y el de desplazados son los que dominan un país que tiene por vecinos otros que se llaman Turquía, Líbano y, por supuesto, Israel.
 
La síntesis podría ser:
Estimación del problema (“Casus belli”)
• Según la Oposición y según Occidente
• - Siria tiene un Gobierno autoritario y represivo
• - La corrupción gubernamental y el favoritismo son el modelo
• - No puede hablarse de otra cosa que la defensa de la dignidad y la democracia
• - Las manifestaciones contrarias al régimen han sido reprimidas con extraordinaria violencia

Según el Gobierno
• Siria está dominada por intereses extranjeros
• La injerencia de esos extranjeros y de grupos terroristas es la que mantiene el desorden
• Todo esto es una secuela y efecto dominó de la famosa “Primavera Árabe”

RESULTADO:
• Una crisis humanitaria con miles de muertos y millones de refugiados
• Ciudades gravemente dañadas y parcialmente destruidas, en las que figuran las obras de arte del pasado
• La lacra del terrorismo islamista.
 
El Partido Baas
Es un partido Político árabe que pretende la formación de un Estado único socialista árabe. Fué fundado en Damasco por Michel Aflaq y Saläh al Din al-Bitjär (los dos maestros), en 1943 y en 1953 rebrotó con el Partido Socialista Sirio para formar el Partido Socialista Árabe Baas. En su espíritu está la oposición al imperialismo y al colonialismo. Consiguió el control de Siria en 1963 después del fallo de un breve intento de unión con Egipto e Irán y una serie de Golpes de Estado que, entre 1968 y 2003, generan la Segunda Guerra del Golfo. El Partido tiene ramas en otros países de Oriente Medio. (Recuerden que yo suelo decir “Oriente Trágico”).“Baas” significa “Renacimiento”.

Para situarnos en el tiempo, 1963 es el año en que fue asesinado en Dallas el Presidente de Estados Unidos John Fitzgerald Kennedy. Y, para buscar otra situación, dos personas destacadas del Baas fueron Hafez al Assad –padre del actual Presidente, punto actual de conflicto--- y Saddam Hussein, ahorcado después de sus bravatas en Irak.

Tras el  Golpe de Estado de 1963, vendrá el de 1966, cuyo fin es proclamar “fuera los líderes” y mantener uno solo, el que, hasta entonces, había sido Ministro de Defensa, Hafez al Assad, quien en noviembre de 1970 dirigirá un Golpe más que llamó “Revolución correctiva” y del que salió convertido en Primer Ministro. Y un año después, en 1971, en marzo, descorre todos los velos y dice: “Yo soy el Presidente”.
La Presidencia – y recuerden que, en árabe, Assad significa “León”-- durará hasta el año 2000 y durante ella hay acontecimientos importantes:
• en 1972 Richard Nixon gana las Elecciones “por avalancha”, que es el término que se utiliza en la jerga americana; pero en 1973 se desvela la felonía de Watergate y, en 1974, ante el inmediato castigo del “impeachment”, el “sucio Ricardito” tiene que ceder la Casa Blanca a Gerald Ford, un Presidente que nunca fue elegido
• en 1982, ante los peligros que surgen en la ciudad de Hama, la sospecha de un brote de revueltas islamistas y el avance de la Hermandad Musulmana, el “León” de Siria pone en marcha una política de “Tierra Quemada”, sin posibilidades de contestación
Hasta que, en junio de 2000, después de un derrame cerebral, fallece Hafez al Assad.
Hombre indudablemente controvertido. Nacido en una familia humilde hizo toda su carrera en el Ejército, en el que fue destacado –dicen los sirios-- por sus aciertos. Y ahí empiezan  las discusiones: las dos grandes oportunidades que tuvo en su vida militar fueron la pérdida de los Altos del Golán, que jamás recuperó y que los israelíes convirtieron en tierra propia y ninguna autoridad internacional ha sido capaz de negarlo después de 1981, y la Guerra del Yom Kippur en que Tel Aviv volvió a levantar la voz y calló a todos, el primero Assad.

La Era de Basar al-Assad
Siete días después de morir su padre, el 17 de julio del año 2000, empezó a reinar Basar al- Assad, con el que empiezan a complicarse todos los parámetros:
 
• Aunque la esencia nacional viene del Baas, Basar asegura que su Partido es el Frente Nacional Progresista; muy progresista no debe de ser porque el Parlamento Sirio tiene 134 escaños para el Frente Nacional y otros 9 escaños repartidos entre 35 partidos más (no sé cómo puede hacerse ese reparto)
• La esposa de Basar –Asuina Assad-- es nacida y ha estudiado en el Reino Unido
• La familia es alauita –minoritaria en Siria-- pero la esposa es musulmana sunnita

En el mismo mes de la toma de posesión, pero sobre todo en el siguiente, agosto, surgieron las primeras dificultades: “La Primavera de Damasco”, precedente de todas las Primaveras que habrían de venir, que no surgirían hasta el 2010 y que,por ironía, se bautizaron así aunque nacieran en el mes de diciembre.
La de Damasco supuso el arresto de 10 activistas, que clamaban por “elecciones demócráticas” y cuya petición no debió gustar al “Frente Nacional Progresista”, porque el que mandaba, Basar al Assad, sacó a la calle a la 4ª División Blindada, la más poderosa de Siria, al mando de Mahar al-Assad, curiosamente hermano de Basar.

La Guerra de Siria
A la hora de precisar el  comienzo de la Guerra de Siria hay un momento poco recordado, pero importante. Es el 16 de febrero de 2005, cuando se realizaba el cortejo fúnebre del ex primer Ministro libanés Rafila Hariri. Los disturbios que terminaron en muertes y de los que se culpó a Arabia Saudita como incitadora de un  grupo de rebeldes que protestaron por la disputa de una tierra que los sirios reclamaban como suya. La expresión “rebelde” tuvo fortuna, y es la que utiliza Basar al-Assad para definir a todos los que él considera sus enemigos.
La disputa territorial con el Líbano llegó hasta las Naciones Unidas. En septiembre de 2004 la resolución 1559 de la ONU determinó que las tropas sirias debían abandonar la zona que ocupaban, con gran disgusto de Damasco.

La Primavera Árabe
Esta denominación se dió a un Movimiento Social que pretendió remodelar la política en los países de la zona con carácter de protesta –fundamentalmente juvenil-- y amparado en los avances tecnológicos de internet. En muchas ocasiones se generó en cuestiones personales producidas por pérdidas de trabajo. Inicialmente se pretendía hacer de la protesta una cuestión pacífica pero, en muchos casos acababa convirtiéndose en violencia multitudinaria, incluso con la muerte de las dictaduras y de las personas que las habían defendido.
Se inició en Túnez, en diciembre de 2010, y la opinión general es que pueden producirse –o reproducirse-- en cualquier momento, pues no se las considera terminadas. Han afectado, además de Túnez, a Egipto, Libia, Bahrein, Irak, Somalia, Marruecos y Kuwait y la caída –o muerte-- de Elavidine Ben Alí, Gaddafi, Hosni Mubarak o Alí Abdulah Salah.
En la vaguedad que se define como “Principios de 2011”, que es –en realidad-- el 15 de marzo, Viernes, nace la Guerra de Siria. Decenas de sirios que reclaman más libertades políticas comienzan a manifestarse  en Damasco y, más adelante, en Alepo y Homs, donde la represión causa numerosos muertos. A pesar de que, el 21 de abril se levanta el estado de alarma en vigor desde 1963, continúa la represión del movimiento de protesta. El 25 de abril, el Ejército, apoyado por carros blindados, entra en Daraa, en donde mueren asesinadas un centenar de personas. A comienzos de mayo, interviene en Banias y Homs.

Cosas que se han dicho aquí
6/8/2012.- “Lo peor ha llegado”
“Hace cuatro semanas, o quizá cinco, alguien se reía porqué afirmé que el horror de Siria ya había llegado a lo más que podía esperar, la Guerra Civil. Dan igual las risas, era cuestión de tiempo y ya está aquí. A nivel local, en ese foco de muerte que es Siria sólo se cuentan dos cosas: el número de muertos que, como en todas las guerras, cada vez se hace más difícil precisar, y las armas que se utilizan en el exterminio del rival. Cuando se habla de armas pesadas, de carros de combate y de aviones no creo que haya nadie que esté pensando en “simples diferencias”.

13/12/2012.- “Siria ya no exite”
“Hace mes y medio Inglaterra, Francia y ´algunos países occidentales´más, se manifestaron públicamente contra el régimen de Basar al-Assad y se esforzaron en crear la CNFROS. Quizá la dificultad del acrónimo –que significa “Coalición de Fuerzas de la Revolución y la Oposición Siria”- hizo que no se popularizase”.
“Pero, ahora, todo ha cambiado. El Presidente de Estados Unidos, Barack Husein Obama, ha dicho que el difícil nombre sustituye a Siria y Washington le reconoce como representante legítimo. “Es un gran paso para poner fin al régimen de Assad”.

7/1/2013.- “Al-assad engaña”
“La Guerra de Siria parece ser una hoja de récords escrita en honor de a-Assad. Hace ya mucho tiempo que se marcó el desgraciado punto de 100.000 muertos, pero hace 5 días ha llegado al límite: 5.800 fallecidos por bombas y otros instrumentos de muerte en poco más de una semana”

Basten estas líneas como muestra y, para rubricarlas, señalar que, en menos de 5 años, han combatido allí:
• Las Fuerzas Armadas de Siria
• Grupos armados de “oposición siria”
• Ejércitos del mal llamado Califato
• El Frente Al Nusra, que es la rama local de Al Qadea
• El Ejército libre Sirio de 2011
• El Frente Islámico de 2013

           Subrayado por tres opiniones:
      1) La de la ONU: todo es abiertamente  sectario
      2) La de Siria que, por la presencia de extranjeros,
           llama a la Guerra “subsidiaria”
      3) La de la realidad: a principios de 2015 Siria ha
          perdido más del 50% del territorio.
 
El intento, fallido, de Viena
El 30 de junio de 2015 se han reunido en Viena la Jefa de la diplomacia Europea, Federica Mogherini, los representantes de Exteriores de 17 países –entre ellos China, Egipto, Qatar, Rusia, Líbano, Francia, Reino Unido, Alemania y Estados Unidos-- y el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, para estudiar y trabajar sobre una posible Paz en una Guerra en la que se dan estos datos oficiales:
• Desde el 5 de marzo de 2011 han muerto más de 310.000 personas. De ellas, más de 105.000 son civiles y, entre ellos, 11.000 niños
• También desde esa fecha 1.500.000 de sirios han resultado heridos
• 6.500.000 personas residentes en Siria han tenido que desplazarse en el país, a los que hay que añadir más de 4.200.000 refugiados en países vecinos y en busca de asilo.
Pero, además de esos puntos fundamentales, hay uno, que es la presencia de Basar al-Assad, sobre el cual discuten los representantes en la reunión:
• Estados Unidos: debe abandonar el poder- aunque puede producirse una transición política, anterior a la marcha
• Arabia Saudita: después de unas elecciones, debe abandonar el poder
• Turquía: tiene que dejar el poder aunque pueden dársele seis meses de plazo
• Rusia: no se le puede obligar a marcharse. Pero debe de haber elecciones
• Irán: son los sirios los que tienen que decidir el futuro.

De todo lo ocurrido en Viena quedan dos posturas y un claro indicio:
• El “buenismo” del Ministro de Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, que dijo que, aunque no sea demasiado, Viena es “un primer paso”
• La crudeza del Canciller saudí, sin concesiones: ”Se irá por un proceso político o por la fuerza”.

El indicio quedó muy claro. Al Assad no apareció por Viena.


 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda