Crueldad: Apocalypse now

16 de noviembre de 2015

La poderosa reacción de la Humanidad a la crueldad que ha sufrido París en el fin de semana –que me parece reflejada en esa improvisación de Plácido Domingo dirigiendo, como sólo él puede hacerlo, a una multitud que sumaba coros, orquestas y gente puesta en pie en Nueva York cantando "La Marsellesa"-- me ha recordado a aquella inquietante película de Francis Ford Coppola, de 1979, sobre "El Corazón de las tinieblas", de Joseph Conrad,

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Que por cierto dejó sin resolver el enfrentamiento del “Capitán Willard” (Martin Sheen) y el “Coronel Kurtz” (Marlon Brando).
¿Por qué?. Nada menos que por que allí se debatía un proceso mental entre “el lado bueno” y “el lado malo” de la vida.

De ahí el título de la película: “Apocalypse”, Apocalipsis, que, en  griego, significa revelación y que, como en el libro Bíblico, sólo se resuelve en los Profetas.
Claro que, al conocer los hechos de  París, todos hemos sufrido y hemos rezado y hemos prometido que, en el futuro, nada sea parecido. Pero, cuando hemos intentado interpretar el por qué tanta crueldad, hemos llegado al proceso mental de lo bueno y lo malo y eso sólo lo resuelven los Profetas.
Lo que no podemos es preguntar, con  candidez,  ¿por qué ha pasado esto?
En un Libro que publiqué en “Ediciones Crónica Económica” titulado “De la Guerra Fría a la Crisis Global”-- intenté explicar qué era esa Crisis y cómo, por pura voluntad de los humanos, nos estamos metiendo en un enredo del que no sabemos cómo salir.
Cuando se empezó a estudiar la Crisis surgieron problemas que nadie ha sabido resolver. Por ejemplo:
• La Fe religiosa se ha esfumado en muchos países y se ha desvanecido también el respeto al proceso político
• El fin del comunismo ha producido una desastibilización
• Estados Unidos está sumergido en la duda o... ante la tentación de replegarse sobre sí mismos
• El Islamismo es un enemigo potencial
• La libertad, por sí sola, no es capaz de reorganizar un Estado, Redactar una Constitución, Crear un mercado o Generar un crecimiento económico.
• La Revolución global ha producido ondas de choque en las que se han destruido creencias del pasado, sin ofrecer sustituciones como solución
• En esa Revolución se han generado oleadas de violencia: Terrorismo Internacional, Actividad de las mafias, Aumento de la drogadicción, Exhibicionismo agresivo de la sexualidad.
 
Y, al llegar el tercer milenio, el mundo se centraba en cinco grandes puntos:
 
• LA PERFECCIÓN DEL TERRORISMO
• LA SOLIDEZ DE ALEMANIA
• LA DESTRUCCIÓN DEL COMUNISMO
• LAS PROFECÍAS DEL FIN DE SIGLO
• LA CRISIS DE LOS VALORES
 
TERRORISMO
         Ya existía el Terrorismo en tiempos de la Roma clásica y se hablaba de los Sicarios, es decir, los mercenarios que llevaban la “sica”, la espada, bajo la túnica para asesinar a quienes les hubiera sido designado.
También se habló de los asesinos en todo tiempo pero, al entrar el siglo XX, apenas el cuchillo o la bomba eran los puntos límites de aquellos barbudos que se delataban a sí mismos, con la sola apariencia facinerosa.
Fué en la década de los 70 cuando el pánico se generalizó.  Recuerdo la mirada aterrorizada de los pasajeros de los aviones cuando entraba en el aparato un señor bajo, moreno, con bigote negro y  grandes cejas. Por definición, ese tenía que ser un árabe terrorista que acabaría –no se sabe bien por qué-- con  todos.
Los avances tecnológicos ayudaron a la perfección del terrorismo. El coche, la manipulación a distancia, los relojes programados descubrieron lo fácil que es matar.
A todo eso, añádase lo que significa el poder de la inmolación, el sacrificio de quien realiza el atentado y quedará bien definido el crimen perfecto.
Causó enorme  sorpresa y horror indecible el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York y parte del Pentágono el 11 de septiembre de 2001. Más de 3.000 muertos y la bufonada trágica de quienes prepararon su formación de aviadores, pero omitieron una clase: el aterrizaje.
 
¿Para qué, si su destino iba a ser estrellarse?.
 

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