Erre que Erre

28 de diciembre de 2015

La tradición está siendo traicionada. Hasta ahora parecía que el final de año –tratándose de época festiva y, en muchos sitios, sacra-- se ablandaban los enfrentamienos y las conductas. Pero, no, 20l5 se está caracterizando por endurecer posiciones , más aún, llevarlas al límite si es que no están allí o a punto de alcanzarlo

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A principios de Enero –el cinco, exactamente-- tiene que aclararse la posición de Nicolás Maduro, en Venezuela, y, aunque los bolivarianos han perdido las elecciones, el seudopresidente de los pajaritos, inspirado por el Chávez de otro mundo, está inventando “algo” --no se sabe qué-- para que los presos injustamente encarcelados vuelvan a su vida normal. Pues el tiempo transcurrido desde el triunfo de la mal llamada “oposición” está sirviendo para que se inicien discordias entre los opositores. El padre del encarcelado López ha atacado a Henri Capriles – que pasa por ser el Jefe de la Oposición a Maduro—por defender la que se llama “La Salida”. El 4 de febrero de 2014 una enorme manifestación salió a la calle para protestar contra la política de Maduro y conserva el nombre de “La Salida” porque su “leit motiv” era “La Salida es la calle”. Fracasó: murieron 42 personas y    cientos resultaron heridas.
La teoría de Capriles es que, si se hubiera mantenido un seguimiento de salidas, la situación actual sería mucho más beneficiosa para la oposición. Por supuesto, el padre de Leopoldo López es absolutamente contrario. Y los días pasan, camino del 5 de enero.

No hay variaciones, sino todo lo contrario, para la postura de Putin, que aparenta una colaboración en el ataque a la DEASH, pero mientras tanto sostiene su posición de fuerza en Ucrania y en el mantenimiento, a toda costa, de Bashar-- al Assad, cuya salida de Siria defienden todos, menos Moscú.
No hay variaciones, sino empeoramientos en la Guerra continua del Estado Islámico. Las Fuerzas Democráticas de Siria (SDF) minan constantemente a la DEASH, mientras los colaboradores exteriores bombardean y están destruyendo la riqueza del petróleo, vital para el sostenimiento del supuesto Estado.

Ha querido reanimar la moral el que se llama “califa” --Al- Bagdadi, de quien decía Al Qaeda que era excesivamente cruel-- y en una grabación de 24 minutos ha utilizado las peores vías para enfervorizar a su gente:  
• Ha engañado, asegurando que el Califato va bien, cuando son notorias las pérdidas y los bombardeos
• Ha engañado, diciendo que “todo el mundo quiere eliminar a los musulmanes”
• Ha engañado, amenazando al peor enemigo que podría imaginar, Israel. Sus palabras pueden ser un slogan publicitario --”Muy pronto veréis lo que hacemos en Palestina”, “Los judíos nos verán pronto en Palestina”-- Pero no sirven como estímulo y mucho menos avisando de antemano frente a un rival que todos sabemos que puede enfrentarse a cualquiera
• Está engañando, en vez de animar, a quienes pretende reclutar. Las últimas son las mujeres a quienes de antemano califica de “víctimas suicidas”.

Malos aires para el inicio de un nuevo año al que no podemos pedir demasiada esperanza.
                                 

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