Un "castillo" con mucha historia

13 de febrero de 2021

Château Carbonnieux 2014. Grand Cru Classé de Graves.  - SCEA A. Perrin & Fils, Leognan, Gironde (Burdeos).  - AC Pessac–Léognan.

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Precata. 
El Domaine. No es uno de los súper top de Burdeos, pero sí es uno de los que tiene más historia. Su andadura comienza allá por la lejana y oscura Edad Media. Ha tenido en dos ocasiones la feliz intervención de los monjes benedictinos, que desgraciadamente fueron expulsados, primero por la locura de la Guerra de los 100 años, y después por el fanatismo de la Revolución francesa. En la época de Leonor de Aquitania, la zona perteneció a Inglaterra, y eso potenció el comercio con la Isla, que siempre se mantuvo. En los siglos XIX y XX tuvo un mareante vaivén de propietarios, que daría para varias series de Nétflix o HBO. A mediados del siglo XX se hizo con el Domaine la familia Perrin, que sigue pilotando la nave con un buen hacer. 
Como el vino, recién embotellado es muy clarito, casi acuático, se transmite la leyenda - más falsa que Judas- de que una odalisca francesa del harén del Sultán turco, exigía este vino, que sorteaba la intolerancia musulmana pasando como “agua mineral de Burdeos”. 
Situado a una veintena de kilómetros de la ciudad de Burdeos, el Domaine Château Carbonnieux posee viñedos en suelos de gravas, muy propios de Graves. Produce vinos blancos y tintos. De las 47 hectáreas de viñedo, sólo 4 están plantadas con uvas tintas. Las restantes 43 están plantadas con variedades blancas: Sauvignon Blanc (65%), Semillon (34%) y Muscadelle (1%). Con esta buena materia prima, Carbonnieux elabora un prestigioso vino blanco, Grand cru, que tiene un potencial de guarda de más de 10 años. 
Viñedo. 42 hectáreas. Cepas plantadas en 1982 (32 años en 2014). Suelos de grava, con subsuelo de arena caliza y con depósitos de cuarzo blanco. 
Rendimiento: Medio-bajo. 

Vendimia.
Seleccionada, a mano. 
La añada 2014 se caracterizó por una floración temprana y una maduración muy lenta. 
Composición de uvas en la añada 2014: 78% Sauvignon Blanc y 22% Semillon. 
Vinificación. Prensado suave de la uva, en contacto con los hollejos. Desfangado en frío y fermentación en barrica. Crianza durante 12 meses en barricas y toneles de roble francés, con un 25% de madera nueva. 
Alcohol. 13º. 
Tapón. Dyam.

Cata (en enero de 2.021)
Vista. A más de 6 años de su añada, se muestra ya amarillo dorado pálido, con ribetes dorados. Limpio y brillante. Lágrima escasa, gruesa y de caída lenta. 
Nariz. Vibrante. Comienza muy cerrado. Al airearse va mostrando notas cítricas (limón), fruta (manzana, melocotón), notas balsámicas mentoladas. El roble de la crianza a penas se nota: châpeau. 
Boca. Carnosa, con buen volumen, y untuosidad. Buena acidez. Estructura. Muy curioso: tiene un ligero y agradable amargor, y a la vez, unas mínimas notas golosas. Longitud media-larga, con más fruta blanca que en nariz. Balsámicos y cítricos. 
En conjunto. Un blanco de categoría, que ya en enero de 2.021 se puede disfrutar. En este momento, tiene de todo, bueno, y equilibrado, en perfecta armonía. Muy agradable. 
Posibles maridajes. Mantuvo muy bien el tipo con un plato difícil: revuelto de espárragos trigueros con jamón. 
¿Cuándo beberlo? Según Le Figaro: 
Apogeo: 2023. 
Bebible: Entre 2020 et 2030. 
Degustación ideal: Entre 2023 et 2027.

PVP: 45,40 € en Lavinia, en noviembre de 2019.

Calificación. 9,2/10 
Parker 92/100. 
Lo probó antes de ser embotellado, y le dio 90/100. Y escribió:
“El Château Carbonnieux Blanc 2014 tiene una nariz agradable: flor de manzana y grosella negra. En boca es poderoso en la entrada, la acidez no es tan estridente como algunos de sus compañeros, lo que lo convierte en un Pessac-Léognan más "lánguido". Final muy elegante, que perdura en la boca. Un Carbonnieux Blanc muy prometedor que puede merecer una puntuación más alta después del embotellado”.
Lo probó ya embotellado, y efectivamente, le subió a 92/100.

 

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