Un vino exquisito, que está en un momento perfecto.

Château Magdelaine 1998. 

27 de febrero de 2021

AC Saint-Émilion Grand Cru (Burdeos, Orilla derecha).

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 Precata.
La Bodega: Jean Pierre Moueix, St. Emilion (Francia).
Château Magdelaine fue propiedad durante más de doscientos años de la familia Chatonnet, que en 1863 duplicó la superficie de viñedo comprando cinco hectáreas de viñas de la finca cercana Château Fonplégade. La finca fue una de las principales de St. Émilion durante gran parte del siglo XIX, con elogios en Cocks et Féret. En 1952 fue adquirida por JP Moueix, comenzando extensas restauraciones y replantando justo antes de las destructivas heladas de 1956. 
La última añada en el mercado fue 2011. En 2012, su propietario, Moueix, lo fusionó con Château Bélair-Monange, prevaleciendo el último nombre. 
Viñedo. De 11 hectáreas, tiene forma de herradura y muy buena exposición. Parte de sus suelos son de piedra caliza, en la meseta de St. Martin (2/3), y el resto es de suelos arcilloso-calcáreos, que miran al sur, al río Dordoña (1 / 3). 
Uvas: Merlot (90%) y Cabernet Franc (10%). El promedio de edad de las viñas es de 30 años, y su densidad de plantación de 7.000 cepas / ha.
Vinificación. Fermentación en acero inoxidable, con control de temperatura. Crianza de 18 meses en barricas de roble francés.
Alcohol: 13,5º.
Tapón. De corcho natural, muy bueno. De 45 mm.
Producción: 30.000 botellas

Cata (en diciembre de 2.020).
No lo jarreamos. Se abrió pronto.
Color. Rojo cereza, de capa media, borde amarronado-teja. Brillante. Lágrima abundante, fina, persistente y coloreada.
Nariz. Embriagador y de alta intensidad. Muy fresco, penetrante y profundo. Gran paleta aromática, lleno de matices: fruta (fresón, moras, frambuesa), cacao, especias, vainilla, notas lácticas, confituras (sobre todo de tomate), vegetales (heno), cuadra, tapenade, cacao, tabaco fino, minerales (tiza).
Boca. Muy fina, pero no frágil: leve, elegante, sutil, delgada. Bastante frutal, incluso goloso. Aterciopelado, sedoso. Muy buena acidez, aún viva. Vivo y algo secante y con cierta astringencia. Largo.
En conjunto. Un vino exquisito, que está en un momento perfecto. Fino y corpulento a la vez: arriesgamos, maridándolo con callos a la madrileña, y salió bien parado. A 22 años de su añada está pletórico, vivo. Tiene muchas cosas buenas, y todas muy equilibradas, sin aristas. Aunque le queda vida por delante, yo no lo guardaría mucho. 

PVP: 185 €, en Cuenllas (precio tienda), en noviembre de 2020.

Calificación: 9,5/10.
Parker 92/100

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