Cuvée Lisandra 2011 (tinto). 

20 de marzo de 2021

- Domaine Antoine Arena, Patrimonio (Córcega, Francia).  - AP Patrimonio.  Un gran elaborador, poco conocido. Sus vinos expresan bien sus orígenes: terruño y clima; y están marcados por un soberbio equilibrio, que evita pesadez y les confiere cierta elegancia. En la elaboración, me recuerda algo a su vecino Rayas (Ródano sur).

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1. La AC. 
“Patrimonio” es un pueblo (650 habitantes) en la zona noroccidental de la isla de Córcega (Haut Corse). Su municipio es también una AP (Appellation Protégée), la primera de Córcega, con 50 Ha de viñedos. Además de blancos, rosados y tintos, forma parte de la zona delimitada para elaborar Muscat du Cap Corse (vino dulce natural).

2. Bodega y personaje.
Antoine Arena es uno de los viticultores más respetados de Francia y sin duda el más conocido de la isla de Córcega. Figura auténtica en la renovación cualitativa de los viñedos corsos a partir de la década de 1980. Antoine se ha consolidado como el abanderado de la AP Patrimonio, destacando el carácter del terruño, y magnificando, en concreto, la variedad de uva tinta Nielluccio (parecida a la Sangiovese): abrió un modo novedoso de vinificarla, con poca extracción, y con un cuerpo más ligero que sus hermanos toscanos. Los vinos de Antoine son originales, de gran calidad, y, por desgracia, difíciles de encontrar.
a) Viñedos. 
El viñedo ha sido propiedad de la familia Arena desde el siglo XVIII, cuando Córcega estaba todavía bajo el dominio genovés. Durante muchos años, el Domaine no se dedicó sólo a la viticultura: cultivaban también trigo y frutas; y había ganado. El Domaine comenzó a embotellar sus vinos en la década de 1960. A partir de 1977, la familia decidió abandonar el policultivo y el ganado, y se dedicó sólo a las vides. Algunas parcelas tienen más de cien años; otras fueron plantadas en 1982. Las uvas cultivadas son: las blancas Vermentino, Biancu Gentile, y Moscatel (de grano pequeño); y la tinta Nielluccio. Tradicionalmente, en la zona, se ha utilizado la Nielluccio para elaborar vinos rosados. Antoine es pionero en elaborar tintos con ella. 
Las 3 hectáreas de la finca familiar de 1980 se han convertido en casi 14 hectáreas , cuyos dos ejes son:
- 3 hectáreas en un lugar llamado “Grotte Di Sole” (una cueva en la pared de roca, que en tiempos se utilizaba para saber la hora según su sombra). El suelo es arcillo-calcáreo, orientado al sur (2/3 tinta Niellucio, 1/3 Vermentino blanco)
- 3 hectáreas en un lugar llamado “Carco”, orientado al este, cuyos suelos calizos dan lugar a un maravilloso terruño (2/3 Vermentino blanco, 1/3 tinto Niellucio). La historia del “Carco” fue así. En 2005, Antoine decidió conquistar los “Hauts de Carco”, magnífica parcela, bien orientada…, pero llena de enormes rocas calizas, que la hacían incultivable. Ni corto ni perezoso, Antoine se lanzó triturar, machacar, extraer los bloques más grandes…, y pudo plantar vides. El resultado es uno de los mejores terroirs de

Córcega.
- Tiene también 1 hectárea de Bianco Gentile, uva corsa que Antoine Arena busca revivir (excluida de la AP, es un Vino de Mesa).
Antoine Arena nunca ha escatimado esfuerzos para preservar la vida del suelo: ara regularmente, no aplica ningún pesticida ni tratamiento químico y los aportes son naturales (estiércol de oveja, uva pulpa). “Lo único que ha cambiado con los años es la mecanización. Pero nunca hemos usado productos químicos, ni siquiera al principio, cuando todos lo hacían”. El Domaine está certificado como BIO desde 2007, aunque no lo ponen en sus etiquetas. Labran los suelos, y podan en verde si hace falta. A veces utilizan compost para abonar.
b) La saga familiar.
A pesar de proceder de una familia de viticultores, Antoine Arena estudió Derecho en Niza, antes de regresar a su Córcega natal en 1975 y tomar las riendas del Domaine en 1980, que entonces tenía sólo 3 Ha. Consiguió 16 Ha, repartidas por los mejores terroirs de la AP.
La nueva generación continúa con la tradición familiar.  En 2014, las 16 hectáreas de la finca fueron repartidas con sus dos hijos. Antoine y su mujer, Marie, se quedaron con 7 ha: la Nielluccio del lugar llamado “Morta Maio” y la Vermentino de “Carco” - de donde proceden las Cuvées Lisandra, tinto y blanco-; y una parte del Bianco Gentile -uva autóctona corsa-, y del Muscat. 
Sus dos hijos, Jean-Baptiste y Antoine-Marie, producen sus propios vinos. Las tres bodegas son autónomas, pero realizan juntos tareas como las vendimias y el embotellado. Eso sí, cada una vinifica por su cuenta. Por tanto, ahora hay tres bodegas: Antoine Arena, Jean-Baptiste Arena y Antoine-Marie Arena.
c) Vinificaciones.
Las vinificaciones se llevan a cabo parcela a parcela, son lentas y suaves: no se agregan levaduras, e incluso la filtración es rara. Solo se utilizan pequeñas cantidades de sulfitos, cuando hace falta.
Los vinos se vinifican y maduran en acero inoxidable y hormigón. Los períodos de maduración varían, pero generalmente son largos. “Dejamos que los vinos se hagan ellos mismos. No hay enólogo en el Domaine, e intentamos intervenir lo menos posible”, explica Marie Arena.
Domaine Antoine Arena se esfuerza por hacer vinos que reflejen el terruño. "Si bien un vino obviamente debe reflejar el trabajo de un productor, debe ser antes que nada una expresión de terroir". Y lo suelen conseguir.

3. Cuvée Lisandra 2011. Precata.
Añada 2011 en Patrimonio AC: Buena, pero no para tirar cohetes (3/5).
Uvas. 100 % Nielluciu (semejante al Sangiovese toscana). 
Viñedo. Las uvas de esta cuvée proceden del “Carco”, que se caracteriza por taninos más sedosos, más complejidad, una hermosa armonía y un toque de mineralidad. Es muy interesante ver el terroir presente con las mismas notas tanto en el tinto como en el blanco. Los blancos y tintos del mismo terroir que elabora Antoine, son una ocasión excepcional de disfrutar de la influencia de los terruños finos en los vinos.
Vinificación. Las uvas se despalillaron y maceraron posteriormente en frío. El mosto fermentó a temperatura controlada. No consigo saber si pasó por roble, o solo por inox y/o hormigón.
Alcohol. 13,5º. 
Tapón. De corcho, de muy buena calidad, de 45 mm.

4. Cata (en marzo de 2021).
No lo jarreamos, y tardó en irse el tufillo de reducción, y algo de fondo animal, iniciales.
Color. Frambuesa, de capa media (poca extracción). Lágrima abundante y persistente. Sin posos.
Nariz. Huele a campo y a rusticidad. Algo de reducción inicial, que se fue al airearse.
Boca. Es fresco y es corso. Taninos algo endebles, pero sabrosos. Mora madura, pomelo naranja. Mineral: grafito (mina de lapicero). Acidez tremenda. Vibra de energía y transmite valores esenciales. Frescor cítrico. Necesita aire. Astringente, rampante. 
En conjunto. Vino muy bien hecho, que llega a emocionar. Pero… algo falto de consistencia y con un final algo más amargoso de lo que esperaba.
A tener en cuenta
a) se trata de un vino poco sulfatado. Hay que extremar el cuidado en su transporte y conservación,
b) este vino no es para cualquiera; sólo lo disfrutarán entendidos.
 
 
5. PVP: 31,90 €, en Lavinia, en noviembre de 2019.

6. Calificación. 9,1/10

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