Una agradable sorpresa portuguesa

Un novedoso blanco del Douro portugués: Xisto Cru 2013.

21 de febrero de 2015

"Xisto" significa "pizarra" en portugués. Y "Cru" es un proyecto personal de Luis Seabra, antiguo colaborador de Dirk Niepoort en la Quinta de Nápoles (Alto Duero). Luis pretende elaborar vinos con la mínima intervención posible: desde el suelo - en este caso, de pizarra-, a la botella. También elabora otro blanco de Alvarinho, de suelo de granito, bajo la DO Vinho Verde

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Un detalle simpático: uno de La Tintorería me ha contado que él, en una reciente cata ciega, lo confundió con un Folatières (afamado Premier Cru de Puligny-Montrachet). Lo comentó en voz alta, y todos le siguieron. Al final,... hubo risas.

Xisto Cru 2013. Luis Seabra Vinhos Ltda. Douro DOC, Portugal.

1. Precata.
Uvas: Sobre todo, Rabigato. El resto son pequeñas cantidades de unas 20 variedades típicas del Alto Duero (Codega, Gouveio,...). Cepas muy, muy viejas, de distintas parcelas.
Vinificación. Fermentación y crianza en barricas de roble francés usadas.
Alcohol. 12º.
Producción: 2.880 botellas y 140 magnums.
Botella borgoñona pesada, tipo Romanée Conti.
Tapón de corcho natural, de 55 mm, excepcional. La cápsula es de plomo de verdad, con nombre y añada marcados: se ve que Luis va en serio y a por todas.

2. Cata. En febrero de 2015.
Color. Amarillo verdoso intenso, muy limpio, y muy brillante. Lágrima espesa, abundante y lenta.
Nariz. Acidez punzante. Flores blancas y notas cítricas. Notas de piedra de fusil (sulfuroso, pólvora) y piedra mojada.
Boca. Destaca su acidez: gallega, cítrica,... que lo hace muy fresco y vivaz. Es interesante constatar cómo el vino canta su origen, las cepas viejas: por su concentración y por su intensidad. Madera usada, muy bien aplicada; pero aún demasiado presente: ésto mejorará con el tiempo en botella. Mucha mineralidad (pizarra). Se echa en falta algo más de complejidad y terciarios: aparecerán en un par de añitos. Una carencia: el paso de boca es muy líquido, poco graso y poco untuoso. Y eso no lo remediará el tiempo en botella.
En conjunto. Un vino muy bien elaborado. Austero y mineral, que hace guiños a los buenos blancos borgoñones. Aún muy, muy joven. Se le ve con buen potencial de guarda: hasta 2025 y más. Me parece que a Luis se le ha ido un poco la mano con el sulfuroso. Hoy por hoy –febrero de 2015- conviene jarrearlo al menos una hora antes. Ah, y servirlo muy frío, para mitigar su elevada acidez.

3. PVP: 21,50 € en La Tintorería, en febrero de 2015.

4. Calificación: 8,7/10. En 3 ó 4 años pasará del 9/10.

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