A Woody Allen le encanta este vino, igual que a otros muchos

Emilio Rojo: un blanco gallego apreciado en todo el mundo

28 de febrero de 2015

Emilio Rojo Bangueses es ingeniero de teleco. Vivía en Madrid. Trabajaba en la Siemens, donde tenía un cargo importante,... y un buen sueldo. Su padre fue viticultor, de los tantos que nunca salieron de pobres.Ya se ve que llevaba dentro el gusanillo de la viticultura, aunque sostiene que en su época madrileña "ni siquiera bebía vino, yo era más de gintonic y de cerveza".

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El detonante del cambio fue que su mujer, Julia, heredó dos pequeños viñedos en Arnoia. “Pensat y fet”. Abandonó su trabajo para dedicarse a esas viñas. Huyó de la crispación de la capital en pos de la calma rural. “Huyó del mundanal ruído, y siguió la escondida senda por donde han ido los pocos sabios que en el mundo han sido” (un saludo al buen Fray Luis). Su primera cosecha fue la de 1987. Pero fue en 2000 cuando su fama atravesó nuestras fronteras, de la mano de André Tamers (importador de vinos de calidad en USA).

Emilio Rojo 2011. Lugar de Remoiño, s/n. Ponte Arnoia. DO Ribeiro. Orense (Galicia).

1. Bodega y personaje.
Sí. Es verdad. Es un personaje peculiar: raro, excéntrico, con tendencias teatrales y circenses. Habla con su perro, y con las cepas,… Su mostacho evoca a los granaderos napoleónicos. Pero ha conseguido elaborar este magnífico Ribeiro, con uvas autóctonas: uno de los mejores blancos de Galicia, y de España. Que un blanco español sea un mito, y uno de los vinos más buscados dentro y fuera de España, es algo bastante inusual y sorprendente. Posee poco más de media ha de viñedo, y no quiere más. Sus viñedos son privilegiados. Son los únicos de la zona orientados al Este (naciente): lo que provoca una maduración más lenta. Su elaboración es artesanal: él hace y controla todo. A veces bromea, dejando caer que su ilusión es elaborar sólo una botella al año, y subastarla. Capaz es de hacerlo. Un botón de muestra de su buen hacer: sus rendimientos oscilan entre 3 y 4.000 Kg/ha, cuando el Consejo Regulador de la D.O. Ribeiro autoriza hasta 13.000.
El inquieto Emilio está elaborando nuevos vinos: un “Baixo Terra”, criado en una mina de antracita, en Ponferrada; también ha sumergido varias botellas en el Aquarium Finisterre.
Un detalle anecdótico: uno de los vinos que aparecen en la película “Vicky Cristina Barcelona”, de Woody Allen, es nuestro Emilio Rojo de hoy. Sí, a Woody Allen le encanta este vino.
La Bodega no tiene página web.

2. Precata.
Viñedo. Suelo granítico. La edad media de las cepas es de unos 25 años.
Uvas. Varias, todas autóctonas. El porcentaje varía cada añada, pero más o menos lleva: 50% Treixadura, 20% Lado, 10% Loureiro, y resto de Albariño, Torrontés y Loureira Blanca. Todas proceden de viñedos propios.
Vinificación. Fermentación, parte en depósito de inox, y parte en barricas de 300 l de roble francés (Limousin, Allier y Nevers).
Alcohol. 13º.
Tapón. De corcho natural, de 45 mm, muy bueno. Troncocónico (parece calentado al vapor).

3. Cata. En diciembre de 2014.
Vista. Suntuoso color amarillo pajizo, muy brillante. Buena lágrima.
Nariz. Abanico de frutas: tropical (piña en almíbar, papaya), frutas blancas (peras) y cítricos. Esa frutosidad es nítida, jugosa, fresca y algo golosa. Toque balsámico y medicinal, con notas de hinojo. Notas florales (azahar).
Boca. Con cierta opulencia. Elegante. Redondo. Sin aristas. Concentrado, intenso. Con peso y volumen: llena la boca. Paso de boca sedoso y muy elegante. Aparece lo que anunciaba la nariz, con algo más de carga frutal. La acidez es muy fina. Final algo amargoso, largo, potente, limpio y fresco. Pero en retrogusto, aparecen unas aristillas, por exceso de acidez; eso lo limará el tiempo en botella.
En conjunto. Quizá le falte un poco de carácter, de más nervio, de más brío. Pero la calidad de este Emilio Rojo es indiscutible. Destaca, y mucho, sobre sus hermanos (otros vinos parecidos, de uvas autóctonas, vecinos suyos). Tiene la peculiaridad de que podemos disfrutar de él en su juventud; y además puede envejecer durante años. Un vino que reivindica una zona y sus variedades autóctonas.
Plantearse el maridaje de este vino únicamente con mariscos y pescados sería una injusticia. Vale la pena ponerlo a prueba con otros alimentos más grasos y potentes, porque este vino pide guerra: empanadas, arroces, fideuás, jamón, pato a la naranja, picantón con setas, quesos manchegos semicurados,...

4. PVP. 35,50 en Cuenllas, en mayo 14.

5. Calificación. 9,1/10. Emilio Rojo 2011 obtuvo 92 puntos Parker y 91 puntos Peñín.

6. NB. Hágase con todo el 2012 que pueda. Emilio decidió retrasar la salida de esa añada al mercado, guardándo el vino un año más en depósito, con sus lías y frecuentes removidos, con una vara de castaño. Está de lujo, de lo mejor que ha hecho Emilio. Detallazo asombroso para una empresa tan pequeña. Châpeau.

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