Predomina la excelente calidad de uva, una syrah de lujo, con un grado de madurez excepcional

Un vino 10 en un año malo: La Turque 1993 (E. Guigal).

07 de marzo de 2015

¿Es posible un vino 10 en un año malo? Yes. La Turque 1993 (E. Guigal). Sí. Podemos hablar de un milagro,... y de los grandes. Que en un año tan malo como fue el 1993 en el Norte del Ródano, alguien haga un vino tan maravilloso como éste, es un milagro, o un misterio. Estamos ante un genio: Marcel Guigal. Bueno, puntualicemos. Un genio cuando elabora vinos de gama alta, porque entre sus vinos básicos hay castañas hoooorrorosas.

Compartir en:

¡Ah!, y otro “milagro-misterio” es cómo Marcel Guigal consigue mantener la frescura y el carácter de la Syrah (y de la Vognier en Condrieu), sin que le afecte la gran cantidad de roble nuevo (3-4 años) que utiliza. Milagros, misterios, mitos,.. los necesitamos. Somos humanos. Así nos han hecho.

La Turque 1993, E. Guigal. Côte Brune. Côte-Rôtie AC. AMPUIS (Ródano Norte).

"Côte Rôtie" significa "ladera tostada". Es la región más septentrional del Valle del Ródano. Ya se cultivaba allí la vid hace 2.400 años. La brava Syrah consigue madurar bien. Sus vinos son más fragantes y aromáticos que otros Syrah de la zona, como los Hermitage, porque llevan un pequeño porcentaje de uva blanca Viognier.
Dentro de la Côte Rotie, las dos mejores laderas son: “Côtes brunes” (“laderas marrones”), y “Côtes blondes” (“laderas claras o doradas”), que dan una personalidad muy distinta a sus vinos: las primeras dan vinos vigorosos, estructurados, densos y tánicos; y las segundas vinos más finos y elegantes, con sutilezas y toques femeninos. Algunos elaboradores mezclan las uvas de ambas laderas; pero otros, como Guigal, elaboran sus vinos por separado. La parcela de “La Turque” tiene sólo una ha, está en la “Côte brune” pero justo en la frontera con la “Côte blonde”. Ésto hace que nuestro vino de hoy sea un caso muy especial, porque siendo “Côte brune” (vigor), tiene las sutilezas y notas femeninas que caracterizan a la “Côte blonde”: una síntesis superadora de lo mejor de la AC.

1. La Bodega.
Marcel Guigal (www.guigal.com ) es un hombre sencillo, enamorado de su trabajo. No se le ha subido a la cabeza el ser pionero y artífice de la modernización enológica del Ródano, ni se duerme en los laureles. Siempre anda sanamente inquieto. Bien se merece el apelativo de “Rey del Ródano”. Y de tal palo, tal astilla: su hijo Philippe  muestra también talento, ganas de trabajar bien y entusiasmo. El futuro está asegurado.
Sí. Marcel Guigal es uno de los grandes del Ródano, más que por la cantidad de botellas que produce (¡unos tres millones y medio!), por la calidad de algunas de ellas. Elabora vinos a lo largo de todo el Ródano: Hermitage, tanto blanco como tinto, Châteauneuf du Pape, y sobre todo, la denominación más genérica, Côtes du Rhône, tinto y blanco, que es donde tiene el grueso de su producción. En la AC Condrieu domina: produce la mitad de la AC. Su “La Doriane” es fantástico. En cuanto a la calidad, hace de todo: algunos de sus vinos son sublimes, y otros son auténticas castañas. Los de más calidad provienen de uvas propias; y los de tralla, tipo "négociant", proceden de uvas o vino comprados. En la diminuta AC Côte-Rôtie -la más septentrional del Ródano-, es donde Guigal produce sus tres vinos míticos: sus tres “Las”. “La Turque”, “La Mouline” y “La Landonne”, elaborados con uvas de un único viñedo. Los cría en roble nuevo durante ¡más de tres años! Es un misterio saber cómo consigue dotarlos de tanta estructura, de un gran potencial de guarda, y a la vez mantener la frutosidad característica de la uva syrah. Aunque lo que más diferencia a estos tres “Las” de otros grandes Ródanos del Norte es su fragancia. Por debajo de estos tres “Las”, elabora el Côte-Rôtie “”, y mucho más por debajo, el “Brune et Blonde”, como negociant, que no recomiendo.

2. Precata.
Añada 1993. Fue mala en el norte del Ródano. Lluvias abundantes el 25 de septiembre, poco antes de la vendimia, provocaron pérdida de concentración, moho y podredumbre.
Elaboración. El mosto fermentó a temperatura controlada en depósitos cerrados de acero inoxidable y maceró durante 4 semanas. Se crió en barricas nuevas durante unos 40 meses.
Suelos. Calcáreos, arcillosos y ricos en hierro.
Rendimeinto. 35 Hl / ha.
Viñedos. De 25 años de media.
Uvas. Shiraz 93% y Viognier 7%.
Alcohol. 13º.
Tapón de corcho, bueno, de 45 mm. El vino subió por el exterior del corcho hasta casi, casi tocar el exterior: se salvó por los pelos. Pero el tapón estaba bien.
Producción: sólo 5.000 botellas.

3. Cata.
Abierto horas antes. No lo jarreamos. Mejor hacerlo.
Color. Rojo rubí, con ribete anaranjado. Capa media.Lágrima muy fina, abundante. Posos.
Nariz. Elegancia y complejidad, con un tufillo inicial a moho, o tierra mojada: flores (violetas), licores, frutos rojos, especias, caramelo y vainilla.
Boca. Buena acidez, que está aún llamativamente viva. Sobre todo destacan su elegancia y su finura. No se notan las notas de barrica, a pesar de sus 40 meses. Predomina la excelente calidad de uva, una syrah de lujo, con un grado de madurez excepcional. Taninos vibrantes y a la vez, elegantes. Su acabado es de lujo: un vino sorprendentemente suave, que se muestra muy complejo, denso, amplio. Largo y con un enorme posgusto de intensas notas de fruta roja, especias y minerales.
En conjunto. Un vino elegante, equilibrado, complejo, rico, estupendo,… todo está en el lugar correcto. El equilibrio es la palabra clave. Atrapa desde el primer sorbo. Una maravilla difícil de describir y de olvidar. Emocionante.
Aún ascendente. Su magnífica acidez le augura bastantes años por delante. Tiene dos cosas que para mí le hace estar por encima de casi todos los Burdeos y Borgoñas que he tomado: su carnosidad y ser más poliédrico. Me recuerda a algunos de los mejores syrah del Nuevo Mundo (como el Qupé californiano y el Grange australiano de Penfolds): uva soleada, pero no excesivamente; elegante, sin matarlo por exceso de madera.
En cuanto a los gurús, ha sido una pena que Robert Parker descubriese estas joyas. Desde entonces su precio se ha disparado. Otro, Stephen Tanzer, con quien suelo estar de acuerdo, encuentra en estos vinos aromas de “frambuesa negra, carne ahumada y nueces tostadas, con un toque de chocolate en el retrogusto”. La verdad, yo no he conseguido encontralos.

4. PVP. 300 €, en Cuenllas, en diciembre de 2014.
 
5. Calificación: 10/10.

Compartir en:

Crónica económica te recomienda