Un extraordinario 10, para un vino de 80 años

¿Es posible que un vino de 80 años esté juvenil,vigoroso y ascendente?

28 de marzo de 2015

Pues sí. Y con muchos años por delante. Parece un milagro. Bueno, la añada 1937 fue mítica para los colheitas. El "Warre´s Colheita 1937" es un vino sorprendente. A lo largo de su vida ha habido varios embotellados. Nuestra botella corresponde al último, al que se hizo en 2006.

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Warre’s Colheita 1937

1. Bodega.
Warre's fue la primera bodega británica en Oporto. La empresa comenzó en 1670, pero no era elaboradora de vinos. Se dedicaba al comercio con España y Francia: cambiaban bacalao y lana inglesa por vino. Las guerras, y embargos consiguientes, les  cerraron los mercados francés y español. Así que no tuvieron más remedio que buscar en Portugal. Comenzaron con los “vinhos verdes”. Exploraron el Duero con la idea de elaborar los vinos dulces, fortificados, que antes conseguían en Galicia. Les gustó el sitio, y se lanzaron a producir vinos. Triunfaron. Un hecho increnmentó tremendamente el comercio luso-británico: la Guerra de Sucesión española. Portugal e Inglaterra firmaron el tratado de Methuen, con el que Inglaterra se comprometió a defender a Portugal y sus intereses comerciales. Eso incrementó muchísimo la demanda de vino de oporto en Londres.
En la actualidad Warre's forma parte del grupo Symington, junto con otras Bodegas de Oporto, como Graham's, Dow's, Smith Woodhouse, Quinta do Vesuvio, Gould Campbell, Quarles Harris y Martínez.
2. Precata.
Embotellado, en 2006 (el último).
Alcohol: 20º.
3. Cata. En marzo de 2015.
Color. Teja-marrón clarito, con menisco ambarino y yodado; evoca a un cognac o similar. De capa baja: el vino se penetra con la vista. Turbiedad característica. Lágrima tintada. Lo característico en los colheitas muy viejos. Muy poco poso, grueso.
 Nariz. De complejidad muy grande. Sobre todo, terciarios. Notas de cognac, naranja confitada, ciruelas, granos de café, caja de puros, hojas secas, frutos secos (nueces), cortezas de fruta (cítricos), botillería o cuarto de los licores. Y mucha fruta, roja y negra, de fondo, vivísima, junto con los aludidos cítricos nobles. Ciruela de Elvas (en azúcar). Algo cálido, el alcohol se nota.
 Boca. Ataca las papilas, con clase, con una categoría asombrosa. Pero... las ataca: o sea, algo agresivo, sin llegar a estridente. Llena la boca, toda. Pura delicia. Leve aspereza en lengua y paredes interiores. Mezcla perfecta de concentración -que la hay- y acidez. Goloso “ma non troppo”. Da la sensación de que el vino, dentro de veinte o cuarenta años, seguirá vivísimo, sin inmutarse. Cuerpo medio. Muy complejo: amplísimo en su espectro de sabores. Equilibrado, a pesar de su potencia. Eso se debe al tiempo de guarda. La elegancia se la ha dado el tiempo. Otra cosa a destacar es la identidad absoluta entre nariz y paladar. Larguííísimo: permanece varios minutos en boca. Y otra cosa: el posgusto es de lo más llamativo de este vino; parece que volviéramos a descubrir los conductos que unen nariz y boca.
En conjunto. Un vino único, que se sale de los varemos de calidad habituales.
Quizá le afectó negativamente que trasladamos la botella, aunque procuramos no agitarla. Mejor tomarla muy reposada.

4. PVP: 152 €, en Lafuente (C/ Luchana 28. Tº 914 481 352), en marzo de 2015.

5. Calificación: 10/10.

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