Un gran vino, aún ascendente, falto de botella, sin los defectos tan frecuentes en los Riberas

Un buen vino ribereño, de Pago, a precio razonable

25 de abril de 2015

¡Ay! La Ribera del Duero. ¿Cómo acabará? Su pasado la está matando: su exceso de éxito, ese arrogante "todo vendido" de años atrás, la ha superpoblado de "Bodegas-negocio", de arrivistas que no sienten el vino, que sólo buscan el €. E incluso bastantes Bodegas ya asentadas han plantado clones de Tinta del País de mala calidad (grano gordo), buscando producción más que calidad. ¿Resultado?

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Stocks que no encuentran salida, ofertas a la baja, concurso de acreedores,... ¡enfermedad mortal! ¿Quiénes se están salvando? Pues los que elaboran bien, cuidan la calidad y ponen precios razonables.
Por eso, un Ribera nuevo, bueno y a buen precio es especialmente bienvenido. Es el caso del vino de hoy:

Finca Cascorrales 2009. Hacienda Solano SL. La Aguilera, Burgos. DO Ribera del Duero.
El nombre Ernestina aparece en la etiqueta, pero no consigo aclararme si va unido a la Finca o a la Hacienda.
 1. Consideraciones en torno a los precios tan altos de la Ribera del Duero.
Los precios altos pueden arruinar bodegas, y DO. Pasa en la Ribera del Duero, y estápasando con los Garnachas de Madrid y Méntrida.
Neil Martin, crítico de The Wine Advocate (Robert Parker), tras viajar durante una semana en 2011por la Ribera del Duero, comentó que las bodegas de esa DO tienen mucho que ofrecer. Sostiene que "una gama de vinos más baratos puede abrirles un nuevo abanico de mercados". En esa DO han surgido grandes iconos de vinos caros (Pingus, Vega Sicilia,…), pero considera que está siendo un error que sirvan de referencia a la hora de fijar los precios. Afirma que "aunque a veces están justificados, un precio inalcanzable no debe convertirse en una cuestión de honor de una Bodega".
Es inevitable, según el crítico, que la competencia, también en los mercados del mundo, permitirá que destaquen los vinos de la Ribera siempre que ofrezcan calidad a un precio razonable. Para el crítico, la Ribera del Duero tiene mucho que ofrecer y asegura que algunos de los mejores vinos españoles que ha probado provienen de esta DO. Recomienda a sus bodegas que elaboren vinos, tanto de estilo tradicional  como moderno, como pide el mercado actualmente. Además sugiere a los enólogos que experimenten para lograr un estilo más ligero y más elegante de la Tinta del País, que  permita al vino ser más importante y longevo. Lo que espero es que en la Ribera del Duero se den cuenta de que tienen muchos ases en la manga para conseguir un público más amplio".
Tengo mucho cariño a la Ribera, y pienso que Neil señala un camino que ayudará a superar  la crisis actual.

2. Bodega.
Nuria está al frente de la pequeña bodega familiar (www.haciendasolano.com ), que comenzó llamándose  “Bodega Hacienda Ernestina Solano”, por su madre, Ernestina Cubillo, y su padre, Porfirio Solano. Junto con su madre y sus cuatro hermanos, decidieron hace unos años vinificar sus propias uvas; y revalorizar así la herencia familiar: viñas viejas, todas en el término municipal de La Aguilera (Burgos). Se trata de parcelas tipo minifundio, con pocas posibilidades de mecanización. Las labores fundamentales se siguen realizando a mano. Su localización, en claros de monte altos, con una ventilación óptima, permite el cultivo con un mínimo empleo de productos fitosanitarios. Algunos pagos, como el de Cascorrales tiene cepas prefiloxéricas; otro, como el como el de Peña Lobera, lo plantaron sus abuelos hace más de 80 años.
¿Su filosofía? Huir de los tratamientos fitosanitarios, esmero en la viña y mimo en la vinificación.
Las instalaciones de la bodega son sencillas. Sorprenden al visitante, pues están mucho más cerca de la filosofía de los 'vinos de garaje' que de una bodega moderna, con arquitecto de campanillas y jardinero. Eso sí, las instalaciones tienen toda la tecnología necesaria. Cuenta con unas 60 barricas, seleccionadas por la enóloga de la Bodega, Sophie Kuhn. Se trata de barricas de roble francés: fino, poco agresivo y con tostados suaves. Parte de esas barricas se destina a las malolácticas de los tintos.
Así han conseguido un éxito sin precedentes en la Ribera burgalesa. En pocos años, una pequeña y desconocida bodega ribereña ha logrado que sus vinos sean respetados, buscados, y valorados por la prensa especializada y por los gurús internacionales del vino. Su producción anual media es de unas 35.000 botellas,  de las que más de la mitad se venden en Estados Unidos, Suiza y Alemania. Lo más sorprendente son sus precios: los de gama alta no sobrepasan los 30 €, y el resto, los 15 €. Ejemplo a seguir. Luego hablaremos de esto.














3. Precata.

Viñedo propio en La Aguilera (Burgos). Nuestro vino de hoy procede de la parcela Cascorrales, de 115 años de edad. Viña en vaso con rendimiento muy bajo.
Variedad: 100 % Tinta del País.
Suelo: arcilla con arena.
Vendimia a mano y recogida en cajas de 15 kg.
Vinificación. Despalillado sin estrujar. Elaborado en pequeños depósitos de acero inoxidable con pigeages. Maloláctica en roble. Crianza de 16 meses en barricas nuevas de roble francés. Sin estabilización por frío.
Embotellado en abril de 2011.
Producción de esta añada 2009: 1.028 botellas de 750 cl.

4. Cata. En Cuenllas, en abril de 2015.
Conviene decantrlo un par de horitas antes.
Color rojo violáceo, capa alta. Pocos posos.
Nariz. Intensa, pero equilibrada: tiene de todo, todo bueno, sin defectos. Compleja. Destacan las notas de fruta roja y negra madura (zarzamora). Especias: roble nuevo, de calidad (de ebanistería palaciega), que está presente, pero no desentona ni manda. Torrefactos. Elegante. Está claro que le faltan 2 ó 3 años, como poco en botella. Pero ya da alegrías, y muchas.
Boca. Vino potente y estructurado, pero amable, fino y fresco. Buen equilibrio, taninos dulces, sedosos. Incluso algo goloso.A penas se nota la acidez. La madera está presente, pero no manda. Larga persistencia.
En conjunto. Un gran vino, aún ascendente, falto de botella. Sin los defectos tan frecuentes en los Riberas: desequilibrio, exceso de lácticos y notas de fresa, madera cara y nueva (¡la temida y horrible “sopa de roble”!), exceso de extracción,... Y las cosas buenas que tiene evocan a los buenos burdeos y a algunos buenos ródanos (Château-neuf). En definitiva, buena materia prima, bien hecho, y buen precio.

5. Calificación. 9,3/10. Parker le dio 95 puntos (94 al 2.008, y 93 al 2.010).

6. PVP: 30 €, en Grupo Ortega (C/ Granada 44, Tº 914 33 84 76), cuando salió al mercado.

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