El neopopulismo peruano

23 de abril de 2016

La historia republicana del Perú, al igual que de otros países en América Latina, estuvo regida por dictaduras, gobiernos autocráticos y por periodos cortos de democracias que, en su gran mayoría, tuvieron un perfil populista con el único objetivo de perpetuarse en el poder y socavar las instituciones públicas a cambio de réditos políticos.

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En la década de los años 1990, con la implementación del programa de estabilización económica exigido por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el entonces presidente Alberto Fujimori, instauró el neopopulismo en su gobierno, dispuesto a satisfacer las necesidades de su población de manera rápida y directa, porque lo que más tenía fueron los recursos económicos producto de las ventas de las más grandes empresas pública.

Los habitante de las zona más remotas de los andes peruanos eran testigos de la visita del descendiente de padres japoneses, con su fácil sonreír y de lento hablar, este personaje se ganó rápidamente el cariño de la población, sobre todo aquella que vivía en situación de extrema pobreza que tenían el privilegio de recibir al más digno representante de Melchor, Gaspar y Baltazar.

Este tipo de neopopulismo minó aún más las instituciones públicas y privadas vinculadas con donaciones provenientes del exterior y fue aquí donde se gestó la descomposición de una generación de la clase política que gobernó el país. En el 2003, una comisión investigadora de las denuncias contra el régimen fujimorista del Congreso de la Repúblico del Perú, determinó que la corrupción tuvo un costo de más de 14.000 millones de dólares, que representó el 50 por ciento del presupuesto anual y 4.5 por ciento del PIB durante esa década.

Si se hubiera aplicado una política responsable, durante el proceso de reinserción financiera, sugerida por el FMI, hoy podríamos contar con 16.600 grandes centros educativos totalmente equipados o pagar pensiones de aproximadamente 400 dólares mensuales a medio millón de jubilados durante siete años o financiar durante 88 años el Seguro Integral de Salud que está dirigido para los peruanos más pobres.

Hoy, en plena campaña electoral, Keiko Fujimori fue filmada en una ceremonia pública, donde se hace entrega de sobres con dinero a jóvenes deportistas, al mejor estilo del neopopulismo que instauró su padre. Sin embargo, esta tendencia al populismo es único, porque vulnera no solo las instituciones democráticas, sino también las cubre con el manto gris de la corrupción.

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