El TC alemán rechaza paralizar los fondos europeos

21 de abril de 2021

El Tribunal Constitucional alemán ha rechazado este miércoles el recurso que pretendía paralizar el fondo de recuperación europeo, allanando el camino a su ratificación. 

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La corte, con sede en Karlsruhe, admitió a trámite dicho recurso el 26 de marzo y dejó en suspenso la aprobación por parte de Alemania del fondo, que requiere de la unanimidad de los 27 miembros de la UE.
De acuerdo con un comunicado del propio tribunal, el análisis previo de los juristas indica que "no es altamente probable que el tribunal encuentre una violación" de la normativa alemana. El tribunal, en todo caso, no se ha pronunciado sobre el fondo del asunto. La demanda por el procedimiento de urgencia fue presentado por un grupo de economistas en torno al político Lucke, exlíder de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AFD).

El alto tribunal alemán sostiene en su escrito que retrasar la entrada en vigor de la decisión sobre los recursos propios "afectaría negativamente" al objetivo perseguido por la Unión Europea. Las desventajas resultantes de esta parálisis, señala, "podrían resultar irreversibles" y, dado que el instrumento de recuperación busca abordar las consecuencias de la pandemia de Covid-19 de forma inmediata y urgente, paralizarlo socavaría la reconstrucción económica. Por el contrario, matiza, "las desventajas que surgirían" si más adelante se declarara inconstitucional la ley "tienen un peso significativamente menor".
De esta forma, los magistrados asumen que es más pernicioso paralizar el proceso que dejarlo continuar mientras que lo analiza en profundidad, con lo que viene a rechazar tomar algún tipo de medida cautelar mientras tanto.

A priori, la decisión del tribunal germano supone un espaldarazo al plan de ayudas de 750.000 millones de euros diseñado por la Unión Europea en respuesta a la crisis del Covid-19 y podría evitar un severo retraso de los primeros desembolsos, aunque el dictamen definitivo sigue pendiente.
Aunque el recurso ante el Constitucional alemán era el asunto más delicado, y que podía haber supuesto un severo bache en el reparto de fondos desde un inicio, su entrega sigue condicionada al visto bueno a la aportación de recursos propios que deben aprobar todos y cada uno de los socios comunitarios.
Este paso, clave para permitir que la Comisión pueda emitir deuda conjunta con la que financiar el programa, ya había sido avalada por Alemania, así como por España y otros 15 países comunitarios. Sigue pendiente, sin embargo, el aval de Polonia, Irlanda, Países Bajos, Finlandia, Estonia, Lituania, Austria, Rumanía y Bulgaria.
La expectativa está puesta en que el visto bueno de todos los Estados se logre en cuestión de semanas para tener desbloqueados los fondos de cara al verano, cuando están previstos los primeros pagos -en forma de anticipo- ligados a los planes de recuperación que están ultimando los países.

Se trata de los programas de inversiones y reformas que cada Gobierno debe remitir a Bruselas antes de final de este mes, y que la Comisión Europea tiene dos meses para avalar y el Consejo otro mes para analizar. Con todo, se aspira a que los primeros planes sean aprobados a las puertas de julio.
A partir de ahí, por ejemplo, España recibiría un primer pago de 9.000 millones de euros en forma de anticipo de las ayudas a recibir, y un abono ya semestral de 16.000 millones de euros en la segunda mitad del año, completando los 27.000 millones que tiene asignados para el año 2021.
Desde 2022, el resto de desembolsos tendrá lugar de forma semestral ligado al cumplimiento de hitos de los planes de recuperación, hasta completar los 70.000 millones en subvenciones a finales de 2023 en el caso de España, que optará a otro tanto en créditos blandos hasta 2026.

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