TC: Exteriores es un mal ejemplo de brecha salarial de genero

08 de agosto de 2021

La brecha salarial de género -la diferencia entre lo que cobran hombres y mujeres por un mismo desempeño- se sitúa en el Ministerio de Asuntos Exteriores en el 37%. Así lo determina el Tribunal de Cuentas en el informe de fiscalización sobre las condiciones de igualdad en la carrera profesional entre 2017 y 2019 de Exteriores.

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El análisis aprobado por el Pleno de la institución concluye, por ejemplo, que los embajadores cobran de media un 13% más que sus compañeras al frente de una delegación exterior. De hecho, una encuesta interna apunta a que el 68% de las embajadores creen que el hecho de ser mujer reduce sus posibilidades de ser nombrada para el puesto.
La brecha entre las compensaciones brutas que perciben las mujeres funcionarias y las de los hombres en el interior se sitúa, según el tribunal, en el 13,5 por ciento, mientras que los salarios de las funcionarias en el exterior presenta “una brecha muy relevante” del 25 % respecto a los hombres. El organismo fiscalizador -que para el cálculo de la brecha salarial ha utilizado las retribuciones aprobadas por convenio abonadas por el Ministerio en noviembre de 2019, incluidas las indemnizaciones que percibe el personal expatriado- llama la atención sobre “la menor presencia relativa de mujeres en el exterior (35 %)”. Al mismo tiempo, considera “especialmente significativa la baja presencia de mujeres” en la carrera diplomática, en la que representa sólo un 25,4 %, “que se reduce aún más si se considera presencia de mujeres entre las personas jefes de misión (15,6 %)”.

En el informe se apunta igualmente que las embajadoras tienen una sobrepresencia del 45% en el listado de las peores retribuciones (las que se encuentran por debajo de la retribución media) y, a su vez, están infrarrepresentadas en un 59% en la relación de los mejores sueldos.
Pese a la progresiva incorporación de las mujeres a la carrera diplomática -que vivió su particular eclosión en las promociones que se incorporaron a mediados de los años noventa del siglo pasado-, “ni tan siquiera en las promociones más recientes se ha superado siempre el umbral del 40% que permite hablar de presencia equilibrada de sexos”, señala el tribunal. De hecho, añade, la presencia femenina “disminuye a medida que se incrementa en número de trienios, hasta el punto de que no hay mujeres con 14 y 15 trienios reconocidos”.
La institución advierte en su exhaustivo informe, de 179 páginas, de que “no es posible considerar que durante el periodo fiscalizado se haya constituido de forma efectiva la Unidad de Igualdad prevista en la Ley Orgánica de Igualdad”. Del mismo modo, constata “deficiencias en la organización y dotación” y considera que su actividad “no ha estado planificada” pues “no ha se ha realizado evaluación alguna, ni ha emitido los informes sobre igualdad previstos en la normativa”. En noviembre 2019, las mujeres representaban el 25,4% del personal de la carrera diplomática. En las convocatorias de 2017, 2018 y 2019, el porcentaje de mujeres que superaron las pruebas de acceso a la carrera fue del 42, 40 y 44 por ciento, respectivamente, “no habiéndose apreciado indicios de prácticas que pudieran perjudicar a las mujeres durante el proceso selectivo”. El tribunal destaca no obstante que Exteriores “ha promovido algunas acciones orientadas a la promoción de la incorporación de las mujeres a la carrera diplomática y ha incorporado formación específica para la eliminación de sesgos dirigida a las personas que integran los tribunales”.

Pero, al mismo tiempo, la institución avisa de que en la designación de órganos directivos del Ministerio “no se respeta el criterio de presencia equilibrada de mujeres y hombres” y tampoco consta la realización por el Ministerio de un “seguimiento de la instrucción dictada en 2019 sobre presencia equilibrada de mujeres y hombres en las intervenciones públicas en las que participe, lo que impide evaluar su cumplimiento e impacto”.Entre las técnicas utilizadas en la fiscalización, se encuentra la realización de una encuesta al personal de Exteriores, que puso de manifiesto, por ejemplo, que sólo el 17% del personal diplomático considera que el hecho de ser mujer no tiene incidencia en la asignación de puestos al frente de una embajada. Y es que el 68% de las mujeres considera que el hecho de ser mujer reduce las posibilidades de ser nombrada embajadora. Algo muy distinto de lo que consideran sus compañeros, que en un porcentaje aún mayor, un 76 por ciento, creen que el hecho de ser mujer favorece el acceso al puesto. Esa encuesta apunta que el 62% de las mujeres mantiene que el hecho de ser hombre favorece las posibilidades de ser embajador, mientras que el 58 por ciento de los hombres cree que perjudica.

Esas percepciones tan dispares, afirma el tribunal, “pueden constituirse en un obstáculo para el avance hacia el equilibrio de la posición de las mujeres en la carrera diplomática. Así mismo, añade, “la escasa conexión entre las percepciones y la realidad alerta de posibles debilidades en la información objetiva” de la que dispone el personal para “valorar adecuadamente” la situación de las mujeres en la misma, una carencia que “podría requerir actuaciones específicas” por parte de Exteriores. Y aunque la institución no aprecia que las mujeres diplomáticas “se autolimiten significativamente más que los hombres a la hora de elegir destino”, sí precisa que en sus decisiones “pesan más las razones familiares”. Así, mientras las diplomáticas sin hijos “tienen criterios similares a los hombres” a la hora de elegir destino en esas mismas circunstancias, para el 74% de las diplomáticas con hijos el primer criterio para la elección “es el hecho de que la familia pueda acompañarla”, que en el caso de los varones cae a un 47% en idéntica situación.
Entre las recomendaciones efectuadas a Exteriores, el Tribunal de Cuentas le insta a realizar estudios periódicos acerca de la brecha salarial de género “que tengan en cuenta todos los conceptos que supongan compensación económica regular al personal” del Ministerio.

Y además de dotar de forma efectiva a la Unidad de Igualdad, le insta a realizar “un seguimiento regular del cumplimiento de la instrucción relativa a la presencia equilibrada de mujeres y hombres” en actividades del departamento. Reforzar la difusión de las medidas de conciliación, evaluar la posible incidencia negativa de las mismas en el desarrollo profesional y adoptar en su caso medidas que contribuyan a neutralizar su posible impacto negativo son otras de las recomendaciones de la institución a Exteriores, así como impulsar una estrategia de comunicación y formación para transmitir al personal y en particular a los integrantes de la carrera diplomática “no sólo conocimientos sobre igualdad de género, sino también información fiable y periódica sobre la situación de las mujeres en el seno del Ministerio”.
 

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