Esta no es una canción de amor

20 de enero de 2019

Dentro del género policiaco hay muchas posibilidades y una de ellas es lo que se hace aquí: introducir algunos elementos cómicos. El problema es desvirtuar la narración y ridiculizar demasiado los personajes y la misma trama narrativa.

Compartir en:

Robecchi (Milán, 1960) ha logrado una novela negra, que si en las primeras páginas desconcierta, según se va avanzando y nos vamos haciendo con el personaje, entendiéndole y tomándole en serio, se va descubriendo el buen funcionamiento de la novela y que merece la pena seguir leyéndola.
 
Es una novela de asesinos a sueldo, xenofobia, injusticia, pero también, una crítica bien enfocada a los Reality show y el mundo comercial de la TV. Y un canto a la belleza y humanidad de Milán, queriendo borrar la imagen de ciudad gris y fea.
Carlo es el personaje principal, enamorado de Bob Dylan, que le acompaña con sus canciones a cuyas letras recurre con frecuencia y que se van deslizando por toda la novela y ayudándole como un fetiche. Ha inventado un Reality que ha tenido mucho éxito pero que está dispuesto a abandonarlo porque le parece que no es nada ético. Y en estas estamos cuando un extraño personaje haciéndose pasar por repartidor entra en su casa con una pistola en la mano, dispuesto a matarle aunque no lo logra por la rapidez de Carlo. A partir de aquí la policía, bastante activa pero no inteligente en toda la novela, intenta averiguar que ha pasado. Sin embargo, será el mismo Carlo con sus amigos el que acabará descubriendo todo. A la vez aparecen unos asesinos a sueldo y un extraño abogado y unos gitanos que están acampados cerca de la ciudad y que han sufrido un atentado, muriendo un niño, un policía y varios heridos. Y aquí tenemos todos los personajes que irán viendo otros crímenes aparentemente sin conexión, como el mismo Carlo. El desenlace es totalmente coherente y no defrauda.
 
Está construida con capítulos cortos en los que suele dominar una escena vista por algunos de los personajes, narrada con diálogos breves, a veces incompletos y muy ágiles.
No se dedica mucho espacio para las descripciones de lugares y se centra sobre todo en los personajes, por esto la lectura es intensa y atrapa. En resumen, una novela singular, que quizá no se puede calificar de excepcional, pero es distinta y original y hace pasar un rato agradable.

Esta no es una canción de amor
Alessandro Robecchi
Salamandra, Barcelona, 2018, ISBN: 978-84-16237-27-2, Págs. 398, TO. Questa non è una canzone d´amore. Trad. Julia Osuna Aguilar.

Compartir en:

Crónica económica te recomienda