La patria de los suicidas

16 de mayo de 2021

Pascual Martinez, (Logroño, 1973), escribe su primera novela La patria de os suicidas, un country noir español, un poco especial, pero que poco tiene que envidiar a los de otros países. Ernesto Pitana, sargento de la Guardia Civil, dada su poca fidelidad a los métodos legales de la Institución, es destinado a Iznájar, pequeño pueblo de Córdoba rodeado de olivares y con unas temperaturas absolutamente desconocidas para un madrileño, que es de donde procede. 

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En 24 horas pasa a encontrarse delante de un suicidio, un ahorcado, sin que haya podido todavía tomar posesión de su efímero cargo, pero lo sorprendente es que el número de suicidios en el pueblo es alarmante y que el muerto se ha ahorcado días después de bautizar a su hija. 

Después de encontrarse con el equipo de guardias, realmente variopinto y acostumbrados a un trabajo rutinario y poco exigente; se procura una pensión donde vivir momentáneamente hasta que encuentre un alojamiento permanente. La mujer del último suicida cree que su marido ha sido asesinado, insistiéndole a Pitana para que se haga una investigación a fondo. El sargento que ha descubierto algunos datos poco claros, pone en marcha a todo el equipo y se documenta con una psicóloga de Córdoba, Lara Campos, con la que intima. Se parte de una pista, la fotografía de cinco adolescentes y entre ellos el último suicida, que su mujer ha descubierto escondida. Y aquí tenemos el punto de partida de la verdadera investigación.

No hay mucha colaboración por parte de los habitantes del pueblo, que achacan el número de suicidios al clima y a una especie de superstición, de una supuesta mujer que habita en el pantano y mueve a sus habitantes a suicidarse, pero a base de datos sueltos se va avanzando y poco a poco Pitana va desmontando suposiciones y elementos no probados.

En medio de ese paisaje reseco los lugareños parecen esconder secretos y nadie parece saber nada acerca de un misterio que durante varias décadas ha producido ahogamientos en el pantano y muertes sospechosas sobre las que hay rocambolescas hipótesis, desde el clima o la cuestión genética. 

El elemento que poco a poco va cobrando más importancia es la venganza, aunque no se sepa cómo se desarrolla, pero contribuye a esclarecer una trama en la que los elementos propios de la novela actual se hacen todos presentes: sexo, vicio, corrupción, miedo, etc… Lo peor es que solo una casualidad, va a ser la clave de la resolución del caso, que es el remedio que emplean los autores cuando no acaban de resolver con soltura la novela. 

Hay un guardia, Palomeque, que se encarga de la recepción, que recuerda al inolvidable Catarè de las novelas del comisario Montalbano, pero que no le llega a emular, es un pobre remedo, pero con eso y con todo, la novela es entretenida, mantiene un buen ritmo narrativo, con tensión y su lenguaje es suelto y agradable.

La patria de los suicidas
Pascual Martinez 
Siruela, Madrid, 2021, ISBN: 978-84-18708-22-0, Págs 336

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