El Evangelio según María Magdalena

30 de mayo de 2021

Todo empezó en Nazaret. O no. Para Cristina Fallarás todo comenzó en Magdala, a orillas del Mar de Galilea. En esa pequeña zona costera Fallarás da a luz a su novela, porque es ahí donde nace su protagonista: la mujer que ha pasado por las manos de tantos y tantas como la prostituta más conocida del catolicismo. 

Compartir en:

María Magdalena. Pero esta vez, Cristina Fallarás nos plantea otra posibilidad: ¿y si realmente no hubiese sido una prostituta? ¿y si tan solo hubiese sido otra de las muchas mujeres a las que, llamando prostituta, quisieron apartar? ¿qué pasaría si la historia detrás de María Magdalena fuese mucho más de lo que se cuenta en los Evangelios?
Cristina Fallarás es conocida por plantar cara a las cosas. Por retar a las injusticias a abandonar las sombras para hacerse presentes y que sean denunciadas. Así lo hizo con el movimiento #Cuéntalo, que recorrió el mundo a través de las redes sociales exponiendo los abusos que miles de mujeres habían estado callando durante años. Por lo que no era de extrañar que en esta novela también se plantase con convicción férrea ante una institución como la Iglesia católica, a la que parece estar retando en un duelo de miradas y escritura silenciosa, que a la vez no para de gritar.

La voz de María Magdalena surge como un hilo casi mudo de las páginas de esta novela, un hilo de voz envejecida que va in crescendo conforme exige la atención que se le ha ido retirando durante siglos de historia. Esta vez es María Magdalena la que nos cuenta su propia vida, el camino que recorrió junto a Jesús. Es ella la que nos habla esta vez de Pedro, de Pablo, de Juan. Pero no solo nos habla de ella misma o de sus colegas varones; Fallarás hace que Magdalena se mimetice con el resto de las mujeres que aparecen en el relato. Les da una necesidad conjunta, una vida, un camino junto a ella misma. Fallarás dota a estas mujeres de una voz, de un grito en el silencio que ahora se proyecta en forma de palabras, que, aunque sean ficción, no dejan de calar en lo más hondo del corazón y el pensamiento del lector.

Este es, sin duda, un libro de extremos: o lo amas, o lo odias. O lo quieres quemar en el fuego más cercano, o lo guardas en tu estantería más preciada. Es un libro de enfrentamientos, de realidades opuestas que a veces se dan la mano tanto como se desprecian: vida o muerte, pobreza y privilegios, realidad o ficción. Todo, contado desde una perspectiva perdida, apartada u olvidada. Pero también es un libro de sororidad, esa palabra tan controvertida como necesaria. Una sororidad que Cristina Fallarás pone en las manos de María Magdalena. En manos de la prostituta. En manos de la mujer sexualizada, vendida, despreciada. Que ahora, tiene voz. Tiene palabra. «Quien maneja las palabras construye la vida». Y eso es ella en este libro, la que crea, la que escribe su relato, para unos, herejía, para otros, un camino más de posibilidad, de historia. De vida.
 
El Evangelio según María Magdalena
Cristina Fallarás
Editorial: Ediciones B (Penguin Random House)
Páginas: 236
Fecha de publicación: enero 2021



 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda