Llévame a casa

27 de junio de 2021

Llévame a casa es la novela con la que Jesús Carrasco (Olivenza, 1972) alude a la familia y relata las uniones y dispersiones que en esta se producen. Juan es un joven que, con vistas a labrarse un futuro, parte a una ciudad desconocida, en un país alejado de sus raíces. 

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.Sin embargo, Juan y su hermana Isabel se ven azotados por un infortunio que los precipita a tomar la responsabilidad que conlleva su relación paternofilial. Su padre ha fallecido y es entonces cuando su porvenir se ve truncado para rendir cuentas de lo que hasta el momento tan solo había sido responsabilidad directa de su hermana. 
Las líneas que dan forma y vida a la historia de la familia de Juan son el sentido de otras muchas. Llévame a casa es una lanza a favor de unos padres que lucharon para darle a sus hijos un futuro prometedor. Una fábrica que aguarda una prosperidad y un padre que no cesa en procurar que sea su hijo quien herede el trabajo que algún día él no podrá ejercer. La independencia, en cambio, es el oponente al deseo paternal. En esa emancipación se desvanece el anhelo de un padre y una madre que ansían ver a sus hijos crecer pared con pared. 
Los sentimientos que emanan de la obra de Jesús Carrasco no son correspondidos entre sus protagonistas. Unos padres que no entienden el deseo de unos hijos por fraguar un camino con un solo fin: la libertad individual. Esta libertad queda exenta de romper lazos familiares y ahonda en unas heridas que acaban siendo incurables. Sin embargo, el miedo a la distancia en la que prosperan sus hijos se acaba convirtiendo en el miedo a perder lo más preciado, la figura materna. 

La vida, la muerte y la culpa estrechan sus manos para trasladar a una lectura individual que está cargada de introspección. La vida siempre tiene solución, la muerte no avisa, no pregunta, no distingue y no repara lo perdido. La culpa, por tanto, aparece enfrentando a la vida y la muerte. Por un lado, sentirse culpable acaba siendo la consecuencia directa de estar vivo, de ser consciente y como tal cometer errores. La culpa que se esconde tras la muerte es la del tiempo perdido, las llamadas no hechas y los vuelos de avión no cogidos en el momento preciso. 
Jesús Carrasco y su novela enlazan estos tres elementos como fruto de la responsabilidad de ser hijos, de apreciar el tiempo familiar. De ser conscientes de que la muerte, a veces, no avisa a tiempo y de que, aunque lo haga, los recuerdos no se recuperarán o al menos no lo harán de igual manera a como fueron. Llévame a casa es el significado de aquello que está roto y no puede recomponerse porque, a pesar de buscar una solución, nada volverá a ser lo que fue. La novela es sinónimo de la libertad y responsabilidad individual, del amor al ser querido. De ser consciente de que cuando la vida cese, lo vivido se encapsule en recuerdos y las cosas no sean lo que ya fueron, la pérdida no se convierta en arrepentimiento. Llévame a casa es darte cuenta de lo que tienes antes de que sea tarde. 

Llévame a casa
Jesús Carrasco 
Editorial: Seix Barral 
Páginas: 320
Publicación: 03/02/2021



 

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