Los buenos hijos

27 de junio de 2021

Con un asunto demasiado familiar, Rosa Ribas (El Prat de Llobregat, 1963) inició un tipo de novela policiaca singular y original ya que los protagonistas son los componentes de la agencia "Hernández detectives", toda una familia: el padre, Mateo, jefe y dueño absoluto, Nora, Marc y Amalia, los hijos y junto con ellos, Ayala, hombre de confianza y en ocasiones matón y que ahora vive en pareja con Amalia, la hija pequeña y la más distinta de todos. 

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La madre, Lola, está enferma, alcohólica, con grandes crisis psiquiátricas y a la Mateo medica y cuida; es un personaje singular, celosa de sus hijos, muy culta, fue profesora de Literatura y aunque no está metida en la agencia, es el gran recuso para todos por su intuición en los casos y ser capaz de descubrir rastros y datos donde nadie los ha podido ver.

Las relaciones familiares son muy complejas, Nora acaba de ser rescatada por Amalia después de haberse fugado de casa tras la muerte de su marido, pero los padres no saben por qué se fue, es enigmática, investiga a todos, siempre aliada con Marc, que vive con Alicia y que es muy vulnerable y siempre desea mostrar su valía y ser reconocido. Las crisis maternas desestabilizan todo y Mateo tiene que estar constantemente reparando los daños. Hay una defensa de la familia, a pesar de lo difícil que puede ser la convivencia: se quieren y se protegen, están pendientes de los que lo necesitan como la tía Claudia, son educados,… pero hay como un tema de fondo que son los puntos negros de cada uno, el mundo interior, en muchos casos agobiante, desestabilizador, que aleja y que lleva a cerrarse en sí mismo y no ser capaces de desarrollar un sentimiento de humildad para pedir ayuda. Quizá, aunque no lo diga la autora, todo es muy inestable, frágil y le falta un soporte de valores auténticos y objetivos en los que apoyarse y liberados de una excesiva carga del yo.

La primera parte de la novela se centra más en la situación familiar y en pequeños casos de poca monta, que en lo que va a constituir el caso principal que es una investigación de un suicidio de una chica de 14 años, que aunque los padres retiran el encargo, Marc por su cuenta va a seguir investigando a espaldas de todos, descubriendo una oscura y turbia trama en la que al final se verá involucrada toda la familia.

En general se da una visión bastante exacta de la mentalidad y amoralidad imperante: en la agencia Mateo sigue, a veces, métodos que son inmorales pero que los justifica para seguir manteniendo a su familia; le echan en cara a Nora que abandone un caso y no le cobre nada al cliente, porque ve que no hay nada que investigar; el respeto a la intimidad dentro de la familia está muy vulnerado; la venganza llevada a sus extremos, casi se ve como justificable: son detalles que van salpicando todo el relato.

La novela está bien escrita, con un buen ritmo narrativo y descripciones de las personas muy certeras que ayudan a comprender bien a cada uno y sus acciones y los convierten en personajes vivos. El caso principal está bien planteado y resuelto y la autora ha sabido atar los cabos con calma y no precipitar la solución haciéndola coherente. No defraudará su lectura.

Los buenos hijos
Rosa Ribas
Tusquets, Barcelona, 2021, ISBN: 978-84-9066-945-7, Págs. 362

 

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