Los años extraordinarios. 

22 de agosto de 2021

El cineasta Rodrigo Cortés vuelve a sorprendernos con su segunda novela, Los años extraordinarios, en la que cuenta las aventuras de un hombre dentro de un universo surrealista carente de lógica. Salamanca tiene playa y la Guerra Civil española fue una batalla de todo el país contra los alicantinos.

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A todos nos suena Rodrigo Cortés (Orense, 1973), el director de películas tan populares como “Buried”. Y de cintas como “Blackwood” con Uma Thurman o “Luces Rojas” con Robert de Niro y Sigourney Weaver que también han dado mucho de qué hablar en las alfombras rojas. 

En cambio, en Los años extraordinarios —su segunda novela— hace de escritor, profesión algo alejada del cine. O quizás no del todo porque el libro podría convertirse en un auténtico filme de una mezcla descabellada entre fantasía y comedia. Su publicación ha supuesto un considerable éxito pues salió el pasado 3 de junio y ya ha conseguido que unos 20.000 ejemplares se coloquen en las librerías, según datos de su editorial, Penguin Random House. Se trata de la vida de un personaje llamado Jaime Fanjul Andueza que nace en Salamanca en 1903 y realiza varias aventuras por el mundo mientras su familia permanece en la ciudad española.
La novela tiene su propio surrealismo, tomando como base el de los principios del siglo pasado. Es tan irreal como absurdo lo que cuenta, pero es una absurdidad que toca los límites del humor y eso la hace diferente y entretenida. De esas cosas cuenta como que hasta Salamanca llegó el mar. ¡Qué gracia me hizo aquello! Después la guerra contra los de Alicante. Todo surrealista, un cuadro de René Magritte o de Picasso. 

Debo admitir que al empezar el libro pensé “uf, otro libro de aventuras”. No me apetecía leer Robinson Crusoe a la española. Pero a medida que el libro avanzaba me quedé sorprendida. Jaime tiene una pizca quijotesca y un poco de Lazarillo de Tormes. También pensé en Diego de Torres Villarroel porque los dos protagonistas —aunque uno ficticio— comparten el mismo tono irónico en sus entrañas.
Lo más interesante es que, desde lejos, Los años extraordinarios parece un embalse sin profundidad alguna, pero poco a poco se convierte en un mar tan hondo como puede ser una mente humana. Trata temas tan relevantes como la familia, el paso del tiempo, la soledad o la muerte. Lo que más me interesa es tratar el tema de los orígenes. La novela es circular porque empieza y acaba en el mimo sitio, desde la infancia hasta la vejez. El protagonista intenta huir de su tierra natal y recorre medio mundo. Se casa y tiene hijos. Los manda a un colegio lejos de casa. Igualmente, no consigue encontrar la paz pues su mujer fallece y vuelta a empezar. Viajes y aventuras en solitario. Hasta que se da cuenta de que su verdadero hogar está en Salamanca. Vuelve ahí porque quiere que su vida termine ahí. Jaime tarda en comprender que no le hace falta buscar una casa nueva porque ya tiene una propia. Además, pasa los últimos meses padeciendo ceguera y Rodrigo Cortés consigue narrar de manera extraordinaria el proceso de no poder ver, engrandeciendo así los otros sentidos. 

Es un libro lleno de hazañas que enseña lo importantes que son nuestros seres queridos para guiarnos por el camino cuando no vemos la luz. A veces intentamos buscar la felicidad lejos y no nos damos cuenta de que la tenemos delante de nuestros ojos.

Los años extraordinarios 
Rodrigo Cortés
Literatura Random House. 2021

 

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