Hombres en mi situación

19 de septiembre de 2021

Per Petterson muestra con naturalidad el dolor y la soledad en su última novela Hombres en mi situación. Las relaciones humanas y el sufrimiento condicionan la vida del protagonista, Arvid Jansen.

Compartir en:

Per Petterson (Oslo, 1952) es un autor que goza de un inmerecido estatus de casi desconocido en España. Y no cabe duda de que así sea, a pesar de que en 2007 Bruguera editó su gran bestseller internacional Salir a robar caballos (2003), que disecciona las relaciones familiares en profundidad. El autor ha sido nominado en dos ocasiones al Premio de Literatura del Consejo Nórdico, que recibió en 2009 por Yo maldigo el río del tiempo. En su último libro, Hombres en mi situación, publicado de la mano del editor gallego Luis Solano con su sello barcelonés Libros del Asteroide, el narrador noruego rescata al protagonista de Yo maldigo el río del tiempo, Arvid Jansen. En Hombres en mi situación la desorientación del personaje persiste, algo que apenas alivia o esconde con sus salidas nocturnas, sus ingestas de alcohol o una amante ocasional e insatisfactoria. La soledad y la fragilidad del ser humano son asunto recurrente en la obra de Petterson, puesto que en 1991 tuvo que afrontar la muerte de sus padres, su hermano y su sobrino en un incendio a bordo de un ferri. De este suceso hablará en varios de sus libros, como si este hecho formara parte del propio personaje, una característica personal.  En su país la novela ha alcanzado la cumbre de su producción literaria y los críticos noruegos sustentan que nos encontramos delante de un gran escritor.
Ya desde el propio título uno llega a preguntarse de qué situación se trata y es en esa cuestión donde se mueve el espíritu y el misterio del libro. La situación de un hombre que lo ha perdido absolutamente todo. Sus padres fallecen en un incendio de un ferri, su mujer le abandona y se divorcian, su relación con sus hijas es inestable y los amigos poco a poco se distancian de él. Es la historia de llevar el duelo contra el dolor a espaldas y de luchar para seguir adelante, aunque ahogado en noches de insomnio y alcohol, de encuentros sexuales con mujeres casi desconocidas y finalmente, recibir como resultado un vacío existencial hasta salir del agujero negro y retomar una vida sostenible.
Es un libro totalmente estático y contemplativo, el único movimiento sucede cuando el protagonista recorre las calles de Oslo o de sus alrededores. Las acciones en el propio contenido de la novela son muy pocas y por ello puede que se haga algo pesada para lectores amantes de la acción. Per Petterson describe la cotidianidad del dolor de una forma magnífica y es que no sucede nada. Cuando Arvid está perdido en su propia vida no sucede nada porque no es capaz de tomar decisiones ni de elegir su propio camino, permanece en un constante stand by dejando que el viento elija su camino. Parece que el mundo del personaje no gira, pero en realidad, su interior se voltea y da mil saltos mientras pide ayuda con voz quebradiza. Arvid es como un robot que camina sin rumbo, con pensamientos desordenados en bucle, representados por los párrafos largos, sin punto con muchas comas, con descripciones abundantes de calles y edificios. Uno se pierde por las carreteras de la capital noruega al igual que en el razonamiento del protagonista. Es un constante fracaso de superación hasta que un día la luz lo vuelve a iluminar de nuevo todo y ya no piensa en el qué será. Solo en el aquí y ahora.
Hombres en mi situación es un libro tan real como la vida misma: las tragedias humanas permaneces en el centro de la diana. El dolor de las personas se muestra como motor que humaniza las relaciones personales. El dolor como la máxima intimidad de un ser humano.

Hombres en mi situación
Per Petterson
Libros del Asteroide, 2021

 

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda