El nuevo Reina Sofia, abre sus puertas

28 de noviembre de 2021

Desde esta semana la nueva presentación de la Colección del Museo Reina Sofía está a disposición de los visitantes A lo largo de su aún breve historia, de poco más de treinta años, ha habido varias reordenaciones parciales de la misma, algunas veces acotadas a determinadas salas o proponiendo nuevas lecturas de autores o periodos.

Compartir en:

La propuesta que ahora podrá ver el público supone una relectura integral, que afecta a la Colección al completo, desde el origen de la modernidad de finales del siglo XIX hasta llegar al arte más actual. El resultado es fruto de diez años de investigación y del trabajo
de prácticamente todos los departamentos del Museo. El recorrido se compone de un conjunto formado por cerca de 2.000 obras, agrupadas seis plantas, cuatro del edificio Sabatini (incluida la planta más baja del ala sur que ha sido recuperada como espacio expositivo después de 30 años) y dos de la ampliación de Nouvel, lo que suma en total una superficie expositiva de más de 15.000 m2.

Esta ambiciosa presentación se compone de alrededor de un
70% de obras que se muestran por primera vez en la Colección del Museo. Muchas de ellas han pasado a formar parte de los fondos en los últimos años, fruto de donaciones, compras y depósitos. Su incorporación ha permitido abordar nuevas temáticas, como la condición contemporánea de la emigración, el colonialismo, la ecología, el movimiento 15-M o la identidad de género, así como incrementar de forma significativa la presencia de mujeres artistas, acentuar el papel de la fotografía y el cine, con la inclusión de cientos de videos e instantáneas, e incluir la arquitectura en el discurso expositivo, de manera transversal. En vez de seguir un orden cronológico, las obras seagrupan bajo epígrafes temáticos y se acompañan además de abundante documentación bibliográfica y de archivo, prescindiendo de una lectura lineal, entendiendo el relato desde un punto de vista contemporáneo.

El director del Museo, Manuel Borja-Villel, afirma que con esta nueva presentación “se trata de repensar el modo en que se cuenta el arte desde un lugar situado como es España. Pretendemos que
las reflexiones propuestas estén vinculadas al ahora y por ello se abordan temas que preocupan a todo el mundo: los exilios, la crisis o el feminismo”.
Peiró, responsable del Área de Colecciones del Museo, habla así de cómo se ha desarrollado el discurso expositivo: “A partir de las obras creamos las historias. Hemos construido esta nueva colección intentando destacar algunas obras nuevas y haciendo lecturas diferentes de otras que ya estaban en las salas, o reflejar un panorama que se corresponde con las líneas de fuerza del Museo”


El recorrido de esta sección se adentra en los momentos históricos en los que nacieron las vanguardias artísticas, entre finales del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX.
La modernidad está relacionada con la evolución y la consolidación de la ciudad, donde se generan importantes cambios sociales y culturales. Así, el arte más reciente deja atrás los espacios oficiales y busca diferentes formas de difusión y comunicación, como las galerías, las exposiciones, las publicaciones y revistas. Ya en los años treinta, como resultado de los acontecimientos sociales y políticos que se suceden, muchos artistas toman una postura pública y convierten no solo el arte, sino sus emplazamientos, en lugares de transformación.
En la cuarta planta de Sabatini, se muestra el complejo contexto en el que vivieron tanto los creadores que permanecieron en España como los que se exiliaron a consecuencia de la guerra civil, así como las aportaciones realizadas en el terreno cultural y artístico entre 1939 y los años 50 dentro y fuera del país. En la misma planta el espectador podrá encontrar, bajo la denominación de Doble
exposición: el arte y la guerra fría, una novedosa interpretación del contexto del arte y la cultura en una época en la que Estados Unidos, tras la Segunda Guerra Mundial, se consolida como primera potencia mundial y trata de propagar, con diferentes resultados, su hegemonía cultural más allá de sus fronteras. La sala de Protocolo del edificio Sabatini recrea parcialmente el Laboratorio PLAT de José Val del Omar, creado por el cineasta.
La parte de la Colección agrupada bajo la denominación de Los enemigos de la poesía: Resistencias en América Latina, ubicada en Nouvel 1, se centra en el arte producido entre 1964 y 1987 en aquella área geográfica y en su relación con España. Las transformaciones políticas de la época y la aparición de nuevas prácticas artísticas, como el arte correo, la apropiación de los nuevos medios y de las tecnologías de comunicación de masas, la utilización del cuerpo como herramienta de expresión y crítica social, la intervención en la esfera pública, el cuestionamiento del sistema del arte y de las instituciones, y la redefinición del papel del espectador, favorecieron una serie de intercambios transcendentales para el devenir del arte contemporáneo
En Nouvel 0, Un barco ebrio: eclecticismo, institucionalidad y desobediencia en los ochenta, profundiza en un momento clave de los años 80, marcado por la Documenta de Kassel de 1982, dirigida por Rudi Fuchs y en la que participan artistas muy notables como Hans Haacke y Marcel Broodthaers y donde aparecen muchas figuras clave para entender la contemporaneidad. Son, además, los años de irrupción del sida y cuando empieza a gestarse la caída del Muro de Berlín, con una nueva eclosión de los mercados financieros y lo que eso supone.
En España, se promovió a nivel institucional el talento artístico local dentro y fuera del país con grandes exposiciones de autores internacionales de la modernidad, algunos de los cuales estánahora representados. La década de los ochenta también fue escenario de una corriente de pensamiento feminista y periodo muy prolífico para el medio fotográfico, con revistas emblemáticas que acogieron sus trabajos.
La planta 0 del edificio Sabatini y bajo la denominación Dispositivo 92 ¿Puede la historia ser rebobinada? Se muestra el arte producido en los años noventa, una época en la que tienen lugar muchos de los cambios que explican el mundo actual. Se hace referencia a la Expo de Sevilla y las operaciones urbanísticas del 92; las denuncias de numerosos grupos ecologistas 92 y el papel crítico ejercido por algunos agentes. También está presente la reivindicación del espacio público, así como reacciones diversas a la celebración del Quinto Centenario. El proyecto Principio Potosí, las repercusiones de la Conferencia de Berlín de 1884, o el proceso de descolonización en distintos países de América Latina, junto a los temas de la identidad y la emigración que aborda el arte contemporáneo salvadoreño están representados en esta parte de la colección. A ellos se une varias obras relacionadas con el zapatismo y los trabajos de una generación de artistas contemporáneos guatemaltecos, profundamente vinculados a su cultura maya. En relación con este discurso también se expone en la sala de Protocolo del edificio Sabatini una instalación que recrea parte del Museo de Reproducciones Pictóricas de Lima.
Las movilizaciones sociales, la ecología, el urbanismo, los conflictos internacionales, el feminismo, las huellas del progreso y la proliferación de la imagen son algunos de los temas que conforman, la Colección de la planta 1 del edificio Sabatini, bajo el epígrafe Éxodo y vida en común. Arranca con las fotografías de la catástrofe ecológica del petrolero Prestige frente a las costas gallegas en 2002 y las movilizaciones del 15M, donde las plazas ocupadas de las ciudades se convirtieron en lugar de producción estética. También se exhiben obras de artistas españoles relacionas con el feminismo
como fenómeno global, que ha protagonizado las mayores movilizaciones ciudadanas. La arquitectura está presente en este recorrido analizando la expansión de la construcción en nuestro país y la resistencia vecinal frente al urbanismo depredador. Varios artistas españoles de la última generación presentan alternativas para otra realidad social y hablan de los miedos generados en la sociedad contemporánea por los conflictos internacionales. La huella que el progreso y la acción humana dejan en los territorios, el impacto político y social causado por la proliferación de imágenes y por el uso de las tecnologías digitales en nuestra vida cotidiana, la reivindicación ecologista y los paisajes son los temas con los que finaliza el recorrido. En paralelo, formando parte de esta lectura, en una amplia sala de la planta tercera planta del edificio Sabatini se muestra la obra Küba, de Kutluğ Ataman (1961, Turquía), reflejo de la vida de los habitantes de los suburbios de Estambul

 

 

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda