Avance de la reunión de junio del FOMC: se avecinan más subidas de tipos

14 de junio de 2022

La Reserva Federal se dispone a subir los tipos de interés por tercera vez consecutiva el miércoles, aunque los mercados estarán mucho más interesados en las comunicaciones del banco sobre los posibles futuros movimientos en la política monetaria.

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Los mercados financieros esperan mayoritariamente que el FOMC anuncie esta semana una subida de tipos de interés de 50 puntos básicos por segunda vez, para tratar de frenar el fuerte aumento de la inflación en Estados Unidos. Tras los recientes comentarios hawkish por parte de los miembros del FOMC y los malos datos de inflación de mayo, ahora los inversores consideran seguros dos movimientos de al menos medio punto porcentual en  junio y julio. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, reiteró el mes pasado que dichos movimientos serían probables, mientras que otros miembros han indicado que podrían producirse otros de mayor magnitud después de julio. Las actas de la reunión de mayo, publicadas a finales del mes pasado, recogían una idea parecida, ya que la "mayoría" de miembros estaba de acuerdo en que en las próximas dos reuniones  "probablemente serían apropiados" aumentos de 50 puntos básicos.

No prevemos demasiadas sorpresas en la rueda de prensa que ofrecerá el presidente Powell el miércoles, ni tampoco en los comentarios que acompañen a la decisión de política monetaria del banco. Esperamos otra evaluación hawkish que plantee las preocupaciones por el rebasamiento de la inflación y que señale que la Reserva Federal seguirá subiendo los tipos de interés "rápidamente" hacia una posición neutral (o más allá) con el fin de aliviar las presiones sobre los precios. Es probable que esto incluya una señal firme de que otra subida de al menos 50 puntos básicos será, con toda probabilidad, apropiada cuando el FOMC se reúna de nuevo en julio. Teniendo en cuenta que todo lo anterior se da casi por sentado, la principal pregunta de cara a la reunión gira en torno a los planes de la Fed más allá de esa fecha. En concreto, cuantas subidas de mayor magnitud pueden ser apropiadas antes de que el banco vuelva a los incrementos estándar de 25 puntos básicos.

El explosivo informe de inflación de EE.UU. del viernes, que desafió los cálculos de que las presiones sobre los precios podrían haber alcanzado ya su punto máximo, sugiere que el actual ritmo de endurecimiento de la política monetaria podría mantenerse todavía durante un tiempo. La inflación volvió a subir al 8,6% en mayo (por encima del 8,3% del consenso del mercado y su nivel más alto desde diciembre de 1981). El ritmo de los precios también sigue siendo fuerte, ya que el incremento mensual del 1% solo se ha superado en tres ocasiones este siglo. La incapacidad de los economistas y de los miembros del banco central para predecir con precisión el pico de este dato crucial ha sido un tema común en el último año. La cifra de inflación general ha superado las expectativas medias de los economistas en 11 de los últimos 15 meses (el resto han ido 3 en línea con el consenso general y solo 1 por debajo del mismo)

Tras los datos de inflación del viernes, creemos que la atención se centrará en las proyecciones macroeconómicas y de tipos de interés actualizadas de la Reserva Federal; concretamente en su "diagrama de puntos", que muestra dónde esperan los miembros que se sitúen los tipos al final de cada año. Al igual que en el caso del BCE, es probable que la previsión de inflación para 2022 se corrija al alza. En marzo la Fed previó que su indicador preferido en materia de inflación, el índice PCE, terminaría el año en el 4,3%. Existe el riesgo de que se rebajen las previsiones del PIB para este año debido a este exceso de crecimiento en los precios. Sin embargo, observamos que los datos económicos de EE.UU. se mantienen bastante bien, especialmente los del mercado laboral, por lo que cualquier revisión a la baja podría ser relativamente modesta.

También estamos seguros de que se producirá un cambio importante en las previsiones de tipos de interés del banco con respecto a la reunión de marzo, en las que para final de año el punto medio se situaba en la franja del 1,75-2,0% (sólo un punto porcentual por encima de los niveles actuales). Creemos que la reacción del dólar estadounidense dependerá principalemente de la magnitud de esta revisión al alza. Un aumento del punto medio a un rango entre el 2,75-3,0% sugeriría que los miembros esperan tres subidas adicionales de 50 puntos básicos este año. Incluso esto podría considerarse bajista para el dólar, teniendo en cuenta las elevadas expectativas actuales del mercado, que ya valora el equivalente a cinco subidas de 50 puntos básicos hasta diciembre. A estas alturas, no esperamos que los miembros de la Fed sean mucho más agresivos en sus expectativas que esto, por lo que eso podría suponer una caída del dólar.

Algunos analistas se preguntan si el informe sobre la inflación de la semana pasada vuelve a poner sobre la mesa una subida de 75 puntos básicos. Aunque vemos poco probable que esto ocurra en la reunión de esta semana, sin duda Powell responderá a una o dos preguntas sobre el asunto durante su rueda de prensa. Cualquier indicio de que una subida de 75 puntos básicos podría llegar en futuras reuniones, posiblemente en la de julio, sería alcista para el dólar. Dicho esto, nos mostramos escépticos a que Powell vaya a ser tan agresivo todavía, lo que podría suponer una cierta desventaja, ya que los futuros prevén actualmente unas subidas de alrededor de 120 puntos básicos hasta julio. También esperamos que la Reserva Federal confirme que mantiene sus planes de reducir su balance este mes, aunque esto tendrá poca importancia para los mercados, que estarán totalmente centrados en los planes de tipos de interés del FOMC.

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