La demanda de gasolina tocó techo en 2019 

09 de abril de 2021

La Agencia Internacional de la Energía cree que la demanda de la gasolina no volverá a alcanzar los niveles de 2019. La crisis del covid ha adelantado la llegada del punto de no retorno para este combustible. Las mejoras en la eficiencia de los nuevos vehículos, las nuevas alternativas en el transporte y el coche eléctrico impedirán que la gasolina recupere los niveles previos al coronavirus.

Compartir en:

Por otro lado, estima que los mercados mundiales de petróleo se están reequilibrando, después de que la crisis del Covid-19 provocara una caída sin precedentes de la demanda en 2020, según indicó la responsable la División de Industria de Petróleo y Mercados de la organización, Bosoni. En su participación en una jornada organizada por Enerclub para presentar el informe 'Oil 2021. Analysis and forecast to 2026' de la AIE, Bosoni señaló que la demanda mundial de petróleo crecerá en unos13 millones de barriles diarios hasta 2026, cifra que representaría un aumento de 4,4 millones de barriles diarios respecto a los niveles de 2019, aunque no se llegará a los niveles que preveía la agencia antes de la pandemia.

Por regiones, indicó que Asia liderará este crecimiento, mientras que las materias primas petroquímicas impulsarán el crecimiento de la demanda. Por productos, el gas licuado del petróleo (GLP), el etano y la nafta alcanzarán los niveles de 2019 en 2021; el diésel lo hará en 2022; y el queroseno para aviación en 2024.
Mientras, la gasolina caerá y no se espera que la demanda mundial recupere los niveles de 2019 debido, principalmente, al aumento de los vehículos eléctricos, la mejora en la eficiencia de los combustibles y políticas adicionales para frenar el uso del petróleo. En este contexto incierto, la AIE considera que los países productores de petróleo y las empresas se muestran reacias a dejar recursos sin explotar o a invertir en instalaciones que podrían infrautilizarse, con un déficit en la inversión en 'upstream' (Exploración y Producción).

De esta manera, tras una disminución del 30% en 2020, los planes inversores para 2021 muestran pocos cambios, lo que podría tener implicaciones geopolíticas y aumentar el riesgo de escasez de suministro a futuro. En lo que respecta a la capacidad de producción, se ralentiza y el excedente de producción de 2020, proveniente en su mayor parte de Oriente Medio, ofrece un remanente que abastecería a los mercados globales al menos durante los próximos años.
Por lo que se refiere al refino, el sector se enfrenta a un importante exceso de capacidad. Además, los márgenes cayeron en 2020 a mínimos de varias décadas.

La experta de la AIE también advirtió de que para alcanzar los objetivos de cero emisiones netas de carbono en 2050 se necesitarán medidas políticas más concretas y mayores cambios en el comportamiento de los ciudadanos. Así, mejoras en la eficiencia de los combustibles, aumento del teletrabajo, reducción de los viajes, mayor penetración del vehículo eléctrico, y una apuesta decidida por la economía circular, serán algunas de las acciones necesarias. Estas medidas podrían llegar a reducir el consumo de petróleo hasta en 5,6 millones de barriles diarios para 2026, lo que significaría no recuperar los niveles preCovid.

Igualmente, Bosoni consideró que la transición energética supone un desafío para el sector del refino, pero también conlleva grandes oportunidades en áreas como el diésel renovable, el hidrógeno verde o el reciclaje químico.




 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda