Evolución histórica del índice Standard Poors 500 (Fuente: ProRealTime)

Qué importancia debe tener el S&P 500 en tu cartera los próximos años

20 de abril de 2021

Invertir en el S&P 500 proporciona una gran diversificación (el inversor adquiere posiciones en 500 valores de Estados Unidos, en proporciones correspondientes a su capitalización bursátil). Sin embargo, tras una gran tendencia alcista, existen expertos que rebajan las previsiones de crecimiento potencial del índice en el largo plazo.

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Existen varias fórmulas para invertir en el S&P 500 (fondos de inversión indexados, ETFs, etc.). No obstante, en momentos en los que se prevé que la rentabilidad a largo plazo disminuirá y se decide otorgarle a este índice menos peso en las carteras, los futuros del S&P 500 ofrecen ciertas ventajas para el inversor.

Las previsiones del índice SP500 para los próximos años

Las inversiones a largo plazo en renta variable representan una buena estrategia. Las acciones (y por tanto los índices bursátiles) tienen un sesgo alcista.
Además, el S&P 500, ha conseguido mejores rendimientos que la gran mayoría de fondos de inversión de gestión activa que intentan batirlo.
Como se puede comprobar en el gráfico siguiente, en 2009 comenzó una gran tendencia alcista que se mantiene en vigor. Su rendimiento ajustado al riesgo ha sido espectacular.
Ahora bien, los rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros y la probabilidad de que repita este crecimiento es extremadamente baja. Existen analistas, a pesar de que le auguran crecimiento, rebajan su rentabilidad potencial a largo plazo.
Por ejemplo, Bank of América vaticina un crecimiento anual para el índice S&P 500 de un 2% durante los siguientes 10 años (al margen de la rentabilidad por dividendo).
Una de las claves por las cuales la renta variable de Estados Unidos ha mostrado un fuerte crecimiento se debe a la baja rentabilidad que ha estado ofreciendo los activos de renta fija.
Sin embargo, los rendimientos de los bonos comienzan a cobrar atractivo. En marzo de 2021, el Bono a 10 años de EEUU alcanzó un rendimiento del 1,6%. Goldman Sachs prevé que alcance el 1,9%.
Dicho de otro modo, los activos de renta fija, tras unos años fuera de juego, comienzan a competir con las acciones y restaría potencial crecimiento a los índices estadounidenses.
Por este motivo cabe preguntarse si debemos otorgarle al S&P 500 la misma importancia en las carteras de inversión para los próximos años.
Los inversores comienzan a pensar en estrategias basadas en el “market timming” para conseguir mayores beneficios con el S&P 500 (entrar y salir al mercado según se produzcan los impulsos y correcciones).

Invertir en el S&P 500 a través de futuros financieros

Para invertir en el S&P 500 con vistas de aprovechar los movimientos que se producen en el índice en el corto y medio plazo (desarrollando la estrategia market timming), los inversores tienen a su alcance una serie de instrumentos financieros derivados.
Los futuros sobre el S&P 500 son un medio de los más utilizados para llevar a cabo este tipo de estrategias. Esto se debe a sus características y ventajas para los inversores:

Apalancamiento

Los futuros financieros se operan con margen. Esto significa que el inversor no tiene la necesidad de depositar todo el montante de la inversión. Basta con dejar un pequeño depósito en concepto de margen de garantía. De este modo, las ganancias pueden multiplicarse (pero también se debe tener un especial control del capital y el riesgo).

Posibilidad de operar en corto

Al invertir en futuros, el inversor puede obtener beneficios con las caídas que se produzcan en el activo financiero. Basta con vender un contrato de futuros con el objetivo de recomprarlo posteriormente a un precio inferior. Las operaciones cortas se llevan a cabo con la misma facilidad que la inversión en largo (la fórmula tradicional de comprar a un precio para venderlo a otro superior).

Vencimiento

Los contratos de futuros tienen una fecha de vencimiento, no se trata de inversiones perpetuas. En el momento de llegada de esa fecha, las posiciones se liquidan. No obstante, las posiciones pueden refinanciarse y renovar periódicamente el contrato por otro a una fecha de vencimiento posterior.
Es posible diseñar una estrategia de inversión en el S&P 500 a través de futuros financieros, dado que este índice tiene una gran liquidez y responde bien a los patrones técnicos. Se trata de uno de los indicadores económicos más seguidos, con lo cual existe una gran información que puede ser útil para tomar decisiones de inversión.
Los futuros del S&P 500 ofrecen una gran flexibilidad en momentos en los que los analistas creen que la rentabilidad puede disminuir y los inversores deciden no darle tanta importancia en sus carteras de largo plazo.

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