Carrefour reactiva las titulaciones 

07 de junio de 2021

Carrefour reactiva el mercado de titulizaciones en los últimos coletazos de la pandemia. La cadena de distribución ha lanzado bonos de titulización por hasta 2.000 millones de euros, garantizados por sus tarjetas de crédito. Y vuelve a apostar por este tipo de deuda, que ya colocó en el mercado español en 2017 y 2019 y lo hace a través de su filial Servicios Financieros Carrefour.

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En este caso, la deuda que pretende vender en el mercado –y que se intercambiará en los mercados españoles de renta fija, tanto AIAF como MARF– está garantizada por los compras a crédito realizadas por los clientes de Carrefour. Si bien, el saldo vivo del principal de los créditos transferidos al fondo durante su vigencia del mismo no excederá de 3.000 millones de euros. La operación está coordinada por Banco Santander, BNP Paribas y Natixis. La gestora del fondo de titulización será Intermoney.
El hecho de que Carrefour se atreva a lanzar al mercado el primer gran bono de titulización del año es relevante. Por un lado porque es un tipo de activo financiero especialmente sensible al ciclo económico. La crisis de 2008, de hecho, la provocó el estallido de este tipo de deuda, que había empaquetado y colocado en el mercado bonos que estaban respaldados tanto por tarjetas de crédito como por préstamos al consumo y, muy especialmente, por créditos hipotecarios. Una cascada de quiebras en estos activos subyacentes hizo estallar todo el mercado de bonos de titulizaciones, que tardó años en recuperarse. Y provocó una verdadera convulsión financiera.
Cuando los mercados fueron conscientes de la gravedad del Covid-19 y medio mundo se confinaba para cortar su transmisión, los inversores pusieron en cuarentena los bonos de más baja calidad, como las titulizaciones o la deuda de alto riesgo. El hecho de que la financiera de Carrefour abra de nuevo este mercado en España da una señal. Los mercados están confiados en que la crisis ha pasado.
En el folleto de emisión del fondo de titulización, Servicios Financieros Carrefour explica que no asume ninguna responsabilidad en caso de impago por parte de los clientes de Carrefour e informa que la tasa de morosidad en 2020 fue del 9,6%, inferior a la registrada un año antes, cuando se situó en el 9,78%.
Pero es que este bono afronta otra cuestión candente. Y versa sobre su subyacente, las tarjetas de crédito. Es la reciente sentencia del Supremo que califica los intereses cobrados por este tipo de tarjetas revolving como "usura", lo que ha dado lugar a una avalancha de reclamaciones de los clientes y una nueva regulación que pone coto al interés cobrado. De hecho, entre los riesgos mencionados en la emisión, Carrefour reconoce que está sometido a una gran cantidad de leyes de protección al consumidor y de préstamos, y de una profusa literatura judicial, lo que ha dado lugar, explica, a "un número creciente de reclamaciones de clientes, en particular con respecto al tipo de interés" que cobra.
Carrefour reconoce así que el número de reclamaciones en 2020 fue de 1.054, con un coste estimado de 8,4 millones de euros y, que en los primeros cuatro meses de este año ya sumaban 758, con un coste previsto de 4,5 millones.

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