Las monedas latinoamericanas  se recuperan 

30 de agosto de 2021

Ebury, entiende  que ya se está empezando a ver un cambio de los inversores hacia las monedas latinoamericanas, "en tanto que sus análisis se alejan de la pandemia y se vuelven a centrar en la política monetaria".

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En este sentido, “aquellas monedas de mercados emergentes cuyos bancos centrales estén participando del nuevo ciclo de endurecimiento monetario, serán las que probablemente obtengan mejor desempeño durante el resto de 2021”. Ademas, recuerda que las monedas de la región latinoamericana han estado entre las que han acreditado un peor desempeño de todos los mercados emergentes en 2021, y que su liquidación por parte de los inversores ha sido en cierta medida exagerada.
 
No obstante, explica que, entre los principales factores que han contribuido al bajo rendimiento general de las monedas latinoamericanas en lo que va de 2021 hay que contar tanto la gravedad de la propagación del virus como el aumento de la incertidumbre política en la región.
 
De las cinco principales monedas de la región, tres de ellas, el Real Brasileño, el Peso Chileno y el Nuevo Sol Peruano, se han vendido bastante agresivamente, acumulando una caída del 10% frente al USD desde principios de año.
El Real Brasileño se recuperará frente al dólar hasta finales de 2022. Para ello, se basa en los sólidos fundamentos macroeconómicos del país y la postura política dura adoptada por el Banco Central de Brasil, que apunta a que seguirá subiendo tipos de interés en 2021.
Peso Chileno: “El programa de vacunación rápida del país debe permitir a las autoridades eliminar las medidas de bloqueo y volver a la normalidad antes que la mayoría de los países emergentes. Además, la respuesta fiscal a gran escala del gobierno, el aumento de las tasas internas y el fuerte repunte de los precios del cobre, deberían seguir apoyando la moneda”, explica Ebury, quien además cree que estas circunstancias deberían permitir “que el peso registre ganancias sólidas frente al dólar estadounidense desde niveles actuales hasta finales de 2022”.
 Respecto del Peso Mexicano, Ebury cree que también existen suficientes factores de apoyo para asegurar que la moneda “debería poder seguir registrando ganancias decentes frente a lo que creemos que será un dólar estadounidense mucho más débil”.

Mantiene también su optimismo sobre el Peso Colombiano, a pesar del malestar político en curso. “El país sigue presumiendo de solidez en sus  fundamentos macroeconómicos, y el repunte de la inflación nacional también ha aumentado las expectativas de alzas del banco central”.  Por tanto, pronostica “continuas ganancias leves para el peso frente al dólar estadounidense” durante su horizonte de previsión, que alcanza hasta 2022.
 
Las positivas previsiones para las monedas latinoamericanas se frustran en el caso del Nuevo Sol Peruano, y ello a pesar de que la importante infravaloración de la moneda en relación con los precios mundiales del cobre podría vaticinar un mejor desempeño. Sin embargo, apunta Ebury, “la victoria electoral para el líder de izquierda, Pedro Castillo, representa un riesgo político considerable que penaliza la moneda y, por tanto, nuestros pronósticos para el Nuevo Sol son más bajos en todos los ámbitos”.
 

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