Powell anuncia el fin de los estímulos

23 de septiembre de 2021

El gobernador de la Reserva Federal, Jerome Powell, anunció este miércoles el principio del fin de los estímulos monetarios en forma de compras de deuda, proceso denominado como ´tapering´, que prevé completar "a mediados" de 2022. 

Compartir en:

El banco central comenzará en noviembre este camino para rebajar a cero el ritmo actual de 120.000 millones de dólares mensuales (100.000 millones de euros) a adquisición de bonos del Tesoro y valores hipotecarios.
Powell, sin embargo, expresó sus cautelas y vinculó al próximo dato de empleo en EEUU la puesta en marcha de este plan que abrirá la puerta a la primera subida de tipos de interés desde 2018 también el año que viene. No obstante, el jefe de la política monetaria descartó que se vaya a producir antes de que se termine el ‘tapering’. “Por supuesto, aún no hemos decidido la reducción y aún no hemos decidido el ritmo. Sin embargo, podemos acelerar o ralentizar esta puesta a punto si resulta apropiado. En 2013, cuando disminuimos, no teníamos una trayectoria preestablecida. Este es un período más corto”, indicó en la rueda de prensa posterior a la reunión.

Los mercados reaccionaron al alza ante el hecho de que todavía cuenten con mes y medio por delante antes de que se anuncie el 'tapering', además de que contarán con cerca de nueve meses por delante antes de que los estímulos se retiren del todo. Al cierre de la sesión en Wall Street, el S&P 500 repuntó un 0,95%, hasta 4.395 puntos, mientras que el Dow Jones se anotó un  1%, hasta 34.258 unidades. El tecnológico Nasdaq 100 subió un 0,99%, hasta 15.177.
El cuadro de previsiones de la Fed ahora sitúa la primera subida de tipos de interés en 2022, del 0%-0,25% al 0,3%, y eleva hasta el 1% el nivel previsto para 2023. Esto supone adelantar el calendario de endurecimiento monetario otros doce meses respecto a la reunión de junio. ¿Qué ha cambiado para que esto suceda? En primer lugar, la inflación está siendo más fuerte de lo previsto. Los economistas del banco central prevén que el IPC se sitúe en el 4,2% este año, pero se desacelerará al 2,2% en 2022. La tasa subyacente -que excluye los precios energéticos y alimentos frescos- se elevará al 3,7% este año, en comparación con el 3% previsto en junio, aunque se desacelerará al 2,3% en 2022 y al 2,2% en 2023, dos y una décima de punto porcentual más que la anterior previsión.

“Los indicadores de inflación a más largo plazo parecen coherentes con la meta de inflación a plazo más bajo del 2%. Si hay una inflación más alta y sostenida que se convirtiera en una preocupación seria, responderíamos y usaríamos las herramientas para asegurarnos de que la inflación se mantenga en niveles consistentes con nuestro objetivo”, advirtió Powell en respuesta a los periodistas. Pese a que el riesgo de la estabilidad de precios parece balanceado al alza, la Fed sigue observando riesgos a la baja en el crecimiento económico por la distosión creada por el Covid-19.

De hecho, el banco central ha revisado a la baja su previsión para la economía de EEUU en 2021 tras el frenazo de este verano y ahora prevé que solo crezca un 5,9% frente al 7% que pronosticó en junio. Esta desaceleración contrasta con un aumento de la previsto para 2022 ahora se establece en 3,8%, cinco décimas más, y en el 2,5% para 2023, una décima más. Sobre la posibilidad de que la Fed cambie sus planes de iniciar el ‘tapering’ a partir de noviembre, Powell dejó claro que la evolución del mercado laboral es clave: “No necesito ver un informe de empleo muy sólido, pero me gusta ver un informe decente”.
En este sentido, las proyecciones para el desempleo que ha publicado la Fed ahora en septiembre son un poco más pesimistas que tan solo tres meses. La tasa de desempleo al final de 2021 se colocará en el 4,8%, desde el 5.2% actual y pero tres décimas más alto que en junio (4,5%). Esta previsión se produce después del decepcionante informe de agosto, que mostró un crecimiento del empleo de solo 235.000 puestos nuevos.

La reunión tuvo otros asuntos de interés además de los propiamente ligados a la política monetaria. Por ejemplo, la Fed dijo que está avanzando con su estudio sobre la implementación de su propia moneda digital (criptodivisa de banco central) al estilo del Bitcoin y pronto publicará un documento sobre el tema. Powell alegó que no se siente presionado pese a los proyectos en otros países. “Creo que es importante que lleguemos a un lugar donde podamos tomar una decisión informada sobre esto y hacerlo rápidamente. No creo que estemos atrasados. Creo que es más importante hacer esto bien que hacerlo rápido”, explicó ante los medios.

En otro orden de cosas, el presidente de la Fed avanzó que el banco central prepara cambios sobre la política de inversiones personales de sus miembros, después de conocerse la operativa en bolsa y bonos de dos gobernadores como Robert Kaplan (Fed de Dallas) y Eric Rosengreen (Boston) durante 2020. "Creo que nadie está contento. Nadie en el FOMC está feliz de estar en esta situación, de que se planteen estas preguntas. Es algo que nos tomamos muy, muy en serio. Por eso entendemos muy bien que la confianza del pueblo estadounidense es esencial para que podamos llevar a cabo nuestra misión de manera eficaz. Y es por eso que ordené a la Fed que comenzara una revisión exhaustiva de las reglas de ética en torno a las inversiones financieras permitidas y la actividad de los funcionarios"

Compartir en:

Crónica económica te recomienda