Avance de la reunión de febrero del BCE: ¿Seguirá el BCE los pasos de la Fed?

01 de febrero de 2022

Al igual que muchos de sus homólogos mundiales, el Banco Central Europeo se enfrenta a una inflación excesivamente elevada. A diferencia de muchos de ellos, el BCE sólo ha dado hasta ahora pasos limitados para salir de su política monetaria ultralaxa. ¿Está a punto de precipitarse el cambio hacia unos tipos de interés más altos?

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Los comunicados que se hicieron la semana pasada tras la reunión de la Fed fueron aún más hawkish de lo que el mercado esperaba. Tras las declaraciones de Powell, en las que no descartó subidas de los tipos de interés en todas las reuniones de este año, el mercado valoró cinco subidas de los tipos estadounidenses en 2022 y el EUR/USD cayó por debajo de la marca de 1,12 hasta su nivel más bajo desde junio de 2020 El giro agresivo de la Reserva Federal ha hecho que la reunión del BCE de este jueves cobre mayor importancia (al igual que la última sorpresa alcista en la inflación de la zona euro). La inflación general aumentó hasta el 5% en diciembre y los precios subyacentes crecieron un 2,6%, ambos máximos históricos. Este rebasamiento de la inflación ha llamado la atención de los responsables de la política económica, y varios miembros del Consejo de Gobierno han expresado cierta inquietud por el aumento de los precios y, en particular, por las previsiones de inflación del BCE, según las cuales el crecimiento de los precios disminuirá notablemente hasta el 1,8% en 2023 y 2024.

Aunque varios miembros prevén que la inflación se moderará antes de caer hasta el objetivo en los próximos dos años, las voces más hawkish (como se suele denominar en el argot a los ‘halcones’, a favor de una política más restrictiva) de los miembros del Comité parecen ser cada vez más fuertes. Un representante del ala dura del Consejo de Gobierno del BCE, Robert Holzmann, sugirió recientemente que las perspectivas de inflación son muy inciertas y señaló la debilidad de los modelos del BCE. El vicepresidente Luis de Guindos también dijo a mediados de enero que los riesgos para la inflación estaban "moderadamente inclinados al alza" en los próximos doce meses, y que la inflación podría no ser tan transitoria como se creía algunos meses antes.

¿Y ahora qué hará el BCE?

No es probable que se produzcan cambios importantes en la política monetaria en la reunión de esta semana. En diciembre el BCE anunció una hoja de ruta para las compras de activos en 2022 que supondrá el fin del Programa de Compras de Emergencia Pandémica (PEPP por sus siglas en inglés) en marzo. Para evitar que se produzca una salida brusca cuando concluyan las compras en el marco del PEPP también se producirá una transición suave hacia el programa ampliado de compras de activos (APP) "tradicional", con un aumento temporal de las compras (hasta 40.000 millones de euros en el segundo trimestre y 30.000 millones de euros en el tercero) antes de volver a los 20.000 millones de euros en octubre.

Por tanto, nos fijaremos en el tono que adopte el comunicado del BCE y en la rueda de prensa de la presidenta Lagarde. Hasta ahora ha sido uno de los miembros más moderados del Comité, señalando que los factores de inflación deberían disminuir en el transcurso de este año y descartando una subida de tipos en 2022 como "muy improbable". En sus últimas declaraciones también se ha referido a la diferencia entre la Fed y el BCE, afirmando que el BCE tiene "todas las razones para no actuar tan rápida y brutalmente como uno puede imaginar que lo haría la Fed".

Si bien pensamos que una relajación de los cuellos de botella de la oferta y un menor efecto base pueden llevar a una moderación de la inflación en los próximos trimestres, no es probable que ésta sea tan rápida como la planteada por el Banco Central Europeo en diciembre. Desde entonces, los precios de algunos sectores se han normalizado y parece que ya hay primeros indicios de mejora en las cadenas de suministro. Dicho esto, muchos componentes de la inflación han seguido mostrando presiones alcistas sobre los precios. Esto incluye un aumento sostenido de los precios de las materias primas: el índice de materias primas de Bloomberg se ha disparado un 10%, los precios del petróleo han subido un 20% y los futuros de los derechos de emisión de CO2 de la UE han subido un 10% desde mediados de diciembre. También hay una serie de posibles riesgos para la inflación, siendo los más recientes la estrategia de China de "cero-Covid" (debido al riesgo de nuevas interrupciones en la cadena de suministro) y las tensiones entre Rusia y Ucrania (debido al riesgo de aumento de los precios de la energía y los cereales).

¿Cómo puede reaccionar el euro a la reunión de esta semana?

Creemos que la reacción del euro dependerá mucho del tono de Lagarde con respecto a la normalización de la política y de cualquier señal de desacuerdo. Teniendo en cuenta las escasas expectativas del mercado sobre el endurecimiento de la política monetaria por parte del BCE y la reciente debilidad del euro, cualquier señal de endurecimiento podría suponer un impulso para la divisa. Por otra parte, si se mantiene el guion del mes pasado y no se emiten señales de alerta, podría considerarse una confirmación de las escasas expectativas del mercado en cuanto a la actuación del BCE, lo que podría empujar a la moneda común a un nivel más bajo.

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