Dos décadas

12 de julio de 2022

El miedo a la recesión global y los problemas de suministro energético en Europa, han sido los principales detonantes de la depreciación

Compartir en:

El euro ha caído en la mañana de hoy hasta alcanzar la paridad con el dólar estadounidense por primera vez en dos décadas. Tras muchas semanas de especulación, el aumento de las preocupaciones por la recesión ha sido el detonante de la depreciación, que ha llevado a los mercados a volcarse en el refugio que representa el dólar estadounidense por temor a que el fuerte aumento de la inflación en todo lastre el crecimiento mundial en la segunda mitad de 2022.

El miedo a la recesión ha sido especialmente agudo en la zona del euro tras los continuos problemas de suministro energético de Rusia, que han provocado otra fuerte subida de los precios del gas natural en Europa. Por su parte, el Banco Central Europeo también ha ido muy por detrás de muchos de sus principales homólogos (en particular de la Reserva Federal) a la hora de subir los tipos de interés, lo que no ha ayudado en absoluto a la moneda común.

Ante el creciente riesgo de desaceleración mundial, Ebury ha modificado recientemente al alza las previsiones sobre el dólar, aunque sigue creyendo que la trayectoria futura del EUR/USD será alcista.

En general, el equipo de análisis de Ebury cree que la preocupación por la recesión mundial es algo excesiva y que la solidez de los mercados laborales, el elevado exceso de ahorro acumulado durante la pandemia y los programas fiscales específicos, deberían apoyar el gasto de los consumidores y evitar las recesiones técnicas en la mayoría de los casos.

Dicho esto, mientras siga habiendo una divergencia en los precios del gas a ambos lados del Atlántico, es probable que los inversores sigan favoreciendo al dólar a corto plazo, por lo que no se pueden descartar nuevos movimientos por debajo de la paridad. En el peor de los casos, una interrupción total del suministro de gas a Europa por parte de Rusia supondría un riesgo importante para el EUR/USD.

A partir de ahora, será interesante ver cómo reacciona el Banco Central Europeo a la última depreciación del euro. Un euro más débil tiene implicaciones inflacionistas, por lo que los responsables políticos podrían optar por subir los tipos de interés de forma más agresiva de lo previsto para intentar ayudar a la divisa, suponiendo que puedan convencer a los mercados de que su nueva herramienta antifragmentación realmente funcionará.

A la inversa, los últimos indicios de estabilización de la inflación subyacente en EE.UU. podrían persuadir al FOMC para que suba los tipos de forma menos agresiva de lo que los mercados esperan en la segunda mitad del año, lo que supondría otro potencial punto positivo para el EUR/USD.

Compartir en:

Crónica económica te recomienda