La Fed acelera el tapering y el dólar pierde sus ganancias

16 de diciembre de 2021

La Reserva Federal ha anunciado que acelerará la reducción de su programa QE y los miembros del FOMC esperan ahora un total de ocho subidas de tipos en los próximos tres años, tres de ellas en 2022. Sorprendentemente, el dólar cayó tras el anuncio, mientras que por otra parte los activos de riesgo subieron.

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Tal y como esperábamos, el FOMC duplicó el ritmo al que se reducirán las compras netas de activos, de 15.000 millones de dólares al mes a 30.000 millones a partir de enero (20.000 millones en bonos del Tesoro y 10.000 millones en valores respaldados por hipotecas), lo que significa que el programa debería finalizar en marzo, unos meses antes de lo previsto inicialmente. La decisión fue unánime.

El último diagrama de puntos (dot-plot) del banco, que muestra dónde espera cada miembro del comité que estén los tipos al final de cada año, se corrigió notablemente al alza con respecto a la reunión de septiembre. El mercado se fijó especialmente en el punto medio para 2022 (y desde Ebury esperábamos que mostrara al menos dos subidas de tipos). Frente a una división al 50% entre los miembros del FOMC sobre si íbamos a ver siquiera una subida de tipos de interés en 2022, la media sugiere ahora, sin embargo, que podríamos tener tres subidas en 2022, con los 18 miembros previendo que los tipos subirán desde el límite cero efectivo. También han aumentado las expectativas que indican que los miembros prevén tres subidas en 2023 y dos en 2024 (gráfico 1).

Las proyecciones económicas de la Fed también han experimentado algunos cambios significativos. La previsión de inflación PCE (Precios del Gasto en Consumo Personal, por sus siglas en inglés) para 2021 se ha modificado al alza, y los miembros de la Fed ven ahora un crecimiento de los precios del 5,3% (frente al 4,2% previsto en septiembre). Se espera que la mayor parte de este aumento provenga de componentes no volátiles, como indica el cambio en la previsión de la inflación PCE subyacente (se espera que aumente hasta el 4,4% desde el 3,7% de septiembre). De cara al futuro, se prevé que la inflación PCE disminuya hasta el 2,6% en 2022 y el 2,3% en 2023, manteniéndose más elevada de lo previsto anteriormente, sobre todo en 2022 (gráfico 2). Los responsables de la política económica esperan que continúe la mejora del mercado laboral estadounidense, y prevén que la tasa de desempleo disminuya al 4,3% en 2021, frente al 4,8% estimado en septiembre, y al 3,5% en 2022, frente al 3,8% de la estimación anterior. Las perspectivas de crecimiento del PIB fueron las menos alteradas, ya que los miembros prevén un crecimiento algo más débil en 2021 y 2023, mientras que aumentan ligeramente sus previsiones para 2022. En general, se espera que la economía estadounidense crezca alrededor de un 0,5% menos al final del periodo de previsión que en las estimaciones de septiembre.


Tanto el comunicado que siguió a la decisión como Powell durante su rueda de prensa reconocieron los riesgos asociados a la nueva variante del Covid. No obstante, el tono de Powell fue bastante optimista al afirmar que la economía puede soportar un tapering más rápido incluso con la ómicrom. Es importante destacar que la Fed también dejó de denominar a la inflación como "transitoria", eliminando la palabra del comunicado. Powell mencionó más tarde que, efectivamente, "ahora existe un riesgo real de que la inflación sea más persistente".

Las expectativas del mercado respecto a las subidas de tipos de interés en 2022 aumentaron inicialmente, pero se han normalizado en gran medida desde entonces, sobre todo de cara al próximo año. En general, el mercado está valorando casi por completo tres subidas para 2022, pero parece dividido en cuanto a si las subidas de tipos comenzarán en marzo o en mayo.

La reacción del mercado de divisas a la noticia fue bastante desconcertante, ya que tras una apreciación inicial tras la decisión, el dólar perdió sus ganancias cayendo durante la rueda de prensa. El EUR/USD terminó la jornada con una subida del 0,3%, volviendo a superar el nivel de 1,13 a primera hora del día siguiente (gráfico 3). Lo más probable es que el posicionamiento del mercado de cara a la reunión fuera bastante unilateral y que nos encontráramos ante un caso de "comprar el rumor, vender la noticia". El comportamiento de otras clases de activos (en particular, las divisas de los países emergentes y la renta variable estadounidense) parece confirmarlo, ya que ambos han subido tras las noticias de la Reserva Federal.

El día de ayer resultó ser bastante interesante. En general, corrobora lo que esperábamos: un endurecimiento relativamente rápido de la política monetaria en EE.UU. frente a una inflación muy elevada. Tal y como están las cosas, seguimos previendo que la primera subida de tipos tendrá lugar en mayo, y que le seguirán dos o tres en 2022.

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