¿Cómo podría reaccionar el real brasileño ante los próximos comicios?

30 de septiembre de 2022

Creemos que los mercados ya han empezado a valorar el resultado de las elecciones brasileñas que se celebrarán el domingo, aunque esperamos volatilidad en el BRL en torno al día de las elecciones.

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Los comicios de octubre entran en la recta final y, por el momento, el mercado no parece estar muy preocupado. Desde 2002, todas las elecciones se han decidido en una segunda vuelta (que se espera que tenga lugar un mes después de la primera votación de este domingo). Tal y como indican los sondeos, es probable que se produzca una votación polarizada en la que la mayoría de los votos se dividan entre dos candidatos (el actual presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, y el líder del Partido de los Trabajadores Luiz Inácio Lula da Silva).
A diferencia de ocasiones anteriores, la reacción de los mercados financieros antes de esta cita electoral ha sido relativamente suave, aunque hemos visto un modesto repunte en los niveles de volatilidad. Creemos que esta reacción puede atribuirse a la familiaridad del mercado con ambos políticos (Lula fue presidente entre 2003 y 2011). Dicho esto, seguimos pensando que existe margen para que se produzca volatilidad en los mercados hasta que se elija al nuevo presidente o se conozca el equipo económico de Lula y Bolsonaro para el nuevo mandato. Además, el mercado se prepara para un deterioro del presupuesto fiscal en 2023, ya que tanto el presidente actual como el anterior abogan por una expansión del gasto el próximo año.

Desde principios de 2022 los sondeos electorales han mostrado una leve ventaja de Lula sobre Bolsonaro, aunque la brecha entre ambos se ha reducido en los últimos meses debido a las medidas populistas que han aumentado la popularidad del actual presidente. Desde enero, Bolsonaro ha implementado una serie de políticas de transferencia de ingresos, en particular la reducción del Impuesto sobre la Circulación de Bienes y Servicios (ICMS) y el anuncio de recortes en los precios de la gasolina. También ha introducido programas como el PEC de emergencia, mediante el cual aumentó la dotación de Auxílio Brasil (programa de asistencia social del gobierno) a 600 reales brasileños y promovió una compensación económica para los camioneros y taxistas, entre otros beneficios. En total, el PEC prevé un gasto de 41.250 millones de reales hasta finales de año.
Desde que se implementaron dichos incentivos, Bolsonaro ha ganado algo de terreno en las últimas encuestas de opinión. Según los últimos sondeos, Lula contaría con el 45% de los votos, seguido por Bolsonaro con el 35% de los apoyos. Para los resultados electorales, solemos consultar la web de predicciones políticas PredictIt, que asigna una probabilidad implícita de victoria a cada candidato. Esta web sigue mostrando una amplia ventaja de Lula, incluso después de la introducción de las medidas populistas: alrededor de un 80% de probabilidad implícita de victoria, frente al 20% de Bolsonaro. Sin embargo, creemos que esta ventaja no debería ser tan amplia en realidad, ya que no creemos que las últimas encuestas reflejen plenamente estas nuevas medidas. En nuestra opinión, esto deja margen para la incertidumbre. También observamos que esto puede no reflejar necesariamente el impacto de los llamados "votos útiles", en los que los votantes de los candidatos más pequeños migran su voto a uno de los candidatos principales.

Es importante destacar que algunos riesgos, como el rechazo de Bolsonaro en caso de una eventual derrota, siguen manteniendo el ambiente electoral ofensivo. Según el presidente actual, si no recibe al menos el 60% de los votos "algo anormal habría ocurrido". En un escenario en el que Bolsonaro se negase a irse tranquilo, podríamos ver cierta debilidad en el real brasileño inmediatamente después de la segunda vuelta, aunque seguimos creyendo firmemente que el escenario más probable es una transición pacífica entre los dos gobiernos.
La ambigüedad entre la elección y su impacto en la gobernanza es también un debate que debe analizarse con cautela. En las últimas semanas, hemos visto cómo el mercado intentaba proyectar la posible composición del Congreso, enfatizando en el debate sobre la Cámara de Diputados. El consenso del mercado apunta a una composición mayoritaria de diputados de derecha, incluso en el caso de una victoria del partido de izquierda de Lula. El Congreso se ha vuelto cada vez más poderoso e independiente a lo largo de los años, creando barreras a las acciones del presidente. Por lo tanto, habrá que observar con atención la composición del Congreso tras la votación de la segunda vuelta.

¿Cuáles son las principales características de ambos candidatos?

Si Bolsonaro es reelegido, deberíamos observar una postura más liberal en la continuación de los proyectos iniciados durante la actual legislatura. Según reforzó el ministro de Economía, Paulo Guedes, las estrategias de privatización de las empresas estatales continuarían en 2023. Una segunda legislatura debería caracterizarse por la reducción del tamaño del Estado, con una venta de bienes públicos. En el aspecto fiscal, Bolsonaro puede continuar con un aumento del programa social Auxílio Brasil y una reformulación del techo de gasto (una medida similar a la 'PEC dos Precatórios' de 2021).
Por otro lado, si Lula es elegido, el gobierno del ex presidente defendería la intervención del Estado en el desarrollo de la economía. El nuevo gobierno introduciría compensaciones económicas, financiando el aumento del gasto mediante la subida de impuestos. Lula también está en contra de las privatizaciones, ya que en su opinión interrumpirá los proyectos abiertos, aunque no deshará los acuerdos de las empresas ya privatizadas, como Eletrobras.

¿Cómo podrían afectar las elecciones al real brasileño?

Hasta ahora han tenido un impacto mínimo en la moneda y la evolución de ésta ha dependido principalmente los acontecimientos mundiales que han provocado cambios en el sentimiento de riesgo del mercado. Dado que la cita ya se ha valorado ampliamente y que los gobiernos de ambos candidatos ya se conocen, creemos que las elecciones pueden tener poco impacto en el tipo de cambio del BRL a corto plazo. Dicho esto, todavía vemos margen para que el real sufra cierta volatilidad en torno a las votaciones de la primera y segunda ronda. Como ya hemos mencionado, creemos que la votación puede ser más ajustada de lo que sugieren los sondeos y las probabilidades implícitas. Además, también creemos que existe una gran incertidumbre en torno a las políticas fiscales, un problema al que se enfrentarán ambos candidatos en 2023.
En el caso probable de una victoria de Lula, como indican todos los sondeos recientes, el escenario a corto plazo puede ser más incierto debido a la necesidad de un debate más severo sobre el presupuesto de 2023, lo que mantendría la elevada prima de riesgo del BRL a medio plazo. También observamos que una victoria de Lula podría generar otros puntos de controversia, como la definición de su equipo económico, y en particular, su ministro de economía, lo que podría mover los mercados.
En cambio, si Bolsonaro es elegido, podría ser moderadamente positivo para los activos locales, dado que el actual presidente ha expresado una mayor inclinación a apoyar el mercado y limitar el gasto público, presentando una resolución más rápida de la estampida fiscal. Creemos que una sorprendente victoria de Bolsonaro en la segunda vuelta sería percibida por los inversores como una noticia alcista para el BRL.

A pesar de que el resultado más probable de las elecciones ya ha sido descontado en gran medida por los mercados antes de la votación, pensamos que sigue existiendo incertidumbre en torno al real, aunque quizás esta desventaja se ve compensada por los altos niveles de los tipos de interés en Brasil. En nuestra opinión, la forma en la que el próximo presidente aborde la inconsistencia fiscal del próximo año es la mayor incógnita respecto a las elecciones. En este sentido, el actual presidente parece ser la solución más rápida a este problema, ya que Bolsonaro ha dado a conocer un plan menos agresivo para reformular la estructura tributaria. Por otro lado, las propuestas de Lula exigen un mayor gasto, lo que sería difícil de aceptar por el Congreso. En este caso, es posible que veamos una mayor volatilidad e incertidumbre en torno al BRL.
La votación se llevará a cabo entre las 8:00 y las 17:00, hora de Brasilia, del domingo 2 de octubre, y el resultado preliminar se anunciará momentos después del cierre.

 

 

 

 

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