El dólar se dispara ante el miedo a la inflación

14 de junio de 2022

Todos los activos mundiales considerados de riesgo han vivido una semana muy difícil. Los datos de inflación continúan empeorando y los bancos centrales hacen sonar alarmas cada vez más estridentes sobre la necesidad de reducirla. Los tipos de interés se dispararon en todo el mundo y, curiosamente, esta vez los tipos europeos subieron más que los estadounidenses como respuesta a un BCE decididamente hawkish (de manera un tanto inquietante, los tipos periféricos europeos fueron los que más subieron).

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Por otra parte, en medio de las caídas en los mercados bursátiles, el dólar estadounidense recuperó su condición de valor refugio para los inversores y se apreció frente a todas las principales divisas.

 La reunión de la Reserva Federal de esta semana será el principal acontecimiento en los mercados de divisas. Tras las malas cifras de inflación del viernes en EE.UU., los mercados valoran con un 25% de probabilidad una subida de 75 puntos básicos. La reunión del Banco de Inglaterra también será un acontecimiento importante, con los mercados divididos por igual entre las expectativas de una subida de 25 o 50 puntos básicos. Todos los bancos centrales se están preparando para la guerra contra la inflación, y la velocidad de subida de los tipos en las diferentes regiones será el principal impulsor de las divisas en el corto y medio plazo.

 

EUR

La reunión de junio del BCE celebrada la semana pasada confirmó que su giro hawkish está cobrando fuerza. Anunció que las compras de bonos soberanos finalizarán el 1 de julio y, lo que es más importante, dio un paso muy inusual al comprometerse a una subida de 25 puntos básicos en julio y a otra de 50 puntos básicos en septiembre. Además de por la elevada inflación, el BCE tiene que preocuparse ahora por los diferenciales periféricos, que se dispararon significativamente la semana pasada. Sin embargo, los rendimiento periféricos siguen siendo bastante bajos en términos históricos, y el banco central señaló que, al menos por ahora, la batalla contra la inflación tiene prioridad.

 

Esta semana no habrá noticias destacables en la eurozona que puedan alterar el mercado, por lo que la atención se centrará al otro lado del Atlántico, en la reunión de junio de la Reserva Federal.

 

USD

Los datos de inflación que conocimos el viernes en EE.UU. fueron, inequívocamente, malas noticias para la Reserva Federal. La tasa principal alcanzó un nuevo máximo de varias décadas del 8,6 %, lo que desbarató las expectativas de que la inflación pudiera haber tocado techo hace unos meses. La inflación subyacente también fue más alta de lo esperado, y las presiones sobre los precios se están acelerando y generalizando.

Es especialmente preocupante la aceleración de la inflación de la vivienda, que suele ser uno de los

 

componentes más persistentes del índice. La reacción instintiva del mercado fue, quizá de manera comprensible, vender todo y comprar dólares. Ahora le toca a la Reserva Federal validar las elevadísimas expectativas del mercado. Incluso una subida de 50 puntos básicos y una rueda de prensa agresiva podrían no ser suficientes para sostener la subida del dólar.

 

GBP

La libra esterlina cotizó bastante bien la semana pasada. Se depreció frente al dólar, pero subió frente al resto de divisas del G10 en una señal de que el mercado puede estar ya muy bajista con la libra y los niveles actuales ya contemplan muchas malas noticias. También ayudó una revisión inusualmente positiva del índice PMI de actividad empresarial de mayo, lo que sugiere que la visión un tanto adversa del Banco de Inglaterra sobre la economía del Reino Unido puede ser algo exagerada.

 

Esperamos una subida de 25 puntos básicos en la reunión de este jueves, pero debería haber suficiente discrepancia entre los miembros del Comité de Política Monetaria que piden una subida de 50 puntos básicos para apoyar a la libra.

 

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