El bono alemán regresa a tasas positivas, dos años después

19 de enero de 2022

El bono alemán a 10 años, ha vuelto a entrar en positivo por primera vez casi dos años, cotizando esta mañana a primera hora en el 0,012%. La subida de la inflación y las perspectivas de que el BCE deje de comprar deuda han llevado la referencia desde niveles inferiores al -0,5% al rendimiento positivo actual, en un movimiento alcista común a toda la deuda pública.

Compartir en:

Las subidas de rentabilidad se ven espoleadas por el previsto endurecimiento de los estímulos monetarios del BCE pero sobre todo, de la Reserva Federal. El banco central estadounidense va varios pasos por delante en la retirada de los estímulos lanzados durante la pandemia, en un proceso que se está acelerando ante una inflación elevada de forma persistente. Así, la deuda española roza ya el 0,7% en el bono a 10 años, con una subida de tres puntos básicos en la sesión, un nivel que no se registraba desde mayo de 2020. El bono a 10 años estadounidense, por su parte, está en el 1,89%, máximos de enero de ese año.
Más abultada es la subida de la deuda italiana, acuciada también por la incertidumbre política: el bono a 10 años avanza casi cuatro puntos al 1,355%. El país celebra elecciones presidenciales y se teme por unas elecciones generales anticipadas si el actual primer ministro Mario Draghi -que ha imprimido gran estabilidad a la deuda soberana italiana, junto al BCE- pasa a ocupar la presidencia de la República.

El coste de financiación se va a encarecer inevitablemente este año en la zona euro, donde el BCE finalizará su plan extraordinario antipandemia (PEPP) en marzo, para a continuación proseguir con compras de menor cuantía a través de su programa de compras tradicional (APP). La expectativa de un mayor coste de financiación está disparando de hecho las emisiones de deuda en el inicio de año y la segunda semana registró colocaciones récord en euros, por más de 88.000 millones de euros, por parte de gobiernos y empresas.
El rápido movimiento al alza de las rentabilidades de la deuda con que ha comenzado al año también ha rebajado con fuerza el volumen total de deuda con rendimiento negativo. Ha caído a la mitad desde el máximo alcanzado en 2020, hasta los 9,12 billones de dólares, según datos de Bloomberg.
El rendimiento del bono alemán entró brevemente en territorio negativo por primera vez en junio de 2016, pero no fue hasta inicios de 2019 cuando emprendió una trayectoria que lo llevó a instalarse en zona bajo cero de forma clara a partir de mayo de ese año. Tocó un mínimo sin precedentes en el -0,9% en marzo de 2020, cuando la situación de pánico en los mercados desatada por el estallido de la pandemia precipitó la búsqueda de refugio en este activo.

La actuación decidida del BCE con el anuncio a mediados de marzo de ese año de su programa de compras de deuda antipandemia disparó de inmediato el rendimiento al -0,19%. Los meses siguientes de continuadas compras de activos por parte del banco central mantuvieron los rendimientos del conjunto de la deuda soberana europea en zona de mínimos y ha sido en la recta final de 2021, cuando se ha conocido el cambio de rumbo en la política monetaria, cuando el bund ha comenzado a repuntar hasta situarse de nuevo en positivo.

Compartir en:

Crónica económica te recomienda