La banca lastra la evolución del IBEX 35

12 de julio de 2022

Jornada mixta en los principales índices mundiales en un contexto marcado por la ralentización de la economía mundial, el nuevo incremento de casos de covid en China y el creciente riesgo energético en Europa.

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Renta Variable

 A la espera mañana del dato de inflación de EEUU de junio, los mercados han reflejado el deterioro de las perspectivas económicas ante la constatación del deterioro del sentimiento del sector privado. En Alemania, el índice ZEW de confianza económica ha caído en julio hasta -53,8 puntos (frente a su estimación previa -38,3 puntos), confirmando así el pesimismo sobre la coyuntura y las perspectivas alemana. La industria alemana, que ha basado gran parte de su crecimiento en las últimas décadas en el uso de energía a menor coste generada a partir de gas ruso, afronta un elevado riesgo ante su elevada dependencia energética de Rusia y su orientación exportadora, que se ve actualmente condicionada tanto por la disrupción de las cadenas de valor como la moderación de la demanda externa. Todo ello en un contexto en el que, tras conocerse los datos de su primer déficit comercial desde 1991, crece la probabilidad de que la primera potencia de la Eurozona se vea abocada a una recesión, cuyo grado será determinado si se produce finalmente el corte del suministro de gas por parte de Rusia una vez acaben las labores de mantenimiento del gaseoducto Nord Stream 1 el próximo día 21 de julio. En este sentido, el think thank Bruegel estima que Alemania tendría en este escenario adverso que recortar su demanda de gas en un 29%.


Todo ello en una jornada en la que los inversores se han mantenido también atentos a la evolución de la cotización del euro frente al dólar, que ha llegado a alcanzar la paridad. El euro, lastrado por el creciente riesgo energético y el deterioro de las perspectivas de la Eurozona, contrasta con la evolución del dólar, que gana valor refugio ante un escenario económico menos adverso y una subida de tipos de interés más intensa por parte de la Fed. Por su parte, para los Estados de la Eurozona, la depreciación del euro genera nuevas tensiones inflacionistas principalmente ante el encarecimiento de las materias primas energéticas y claves, cuyo impacto podría ser superior a la mejora vía precios de la competitividad de las empresas europeas ante la ralentización del comercio exterior.


Por su parte, en España, la sesión ha estado marcada por el anuncio del Gobierno de un nuevo impuesto sobre los beneficios de las entidades financieras y las empresas energéticas con el objetivo de aumentar la recaudación por un total de 3.500 millones de €. Estos tributos, que se extenderán hasta 2024, afectarán a las empresas con una facturación anual superior a 1.000 millones de €.


Todo ello en un contexto que continúa marcado por la evolución de la guerra en Ucrania y la política zero covid en China. En este sentido, las bolsas de Asia-Pacífico han caído de forma generalizada ante temor a nuevos confinamientos en China, en un escenario en el que también se perfila una nueva ola de contagios en Asia. Así, el Shanghái Composite ha perdido un 0,97% y el Nikkei 225 un 1,77%.

En Europa, el Eurostoxx 50 ha mostrado un ligero avance de un 0,44%, destacando las subidas del CAC 40 francés del 0,80% y la caída del IBEX 35 ante las medidas anunciadas por el Ejecutivo.

En concreto, el IBEX 35 ha cerrado por debajo de 8.100 puntos tras caer un 0,62%, lastrado por los valores vinculados a las materias primas y al sector bancario. Entre sus componentes, las mayores revalorizaciones se han situado en Cellnex (+5,67%), IAG (+5,34%) y Inditex (+3,16%). En contraste, las mayores caídas se han registrado en Caixabank (-8,63%), Sabadell (-7,44%) y Repsol (-5,73%).


Finalmente, en EEUU, al cierre de la sesión europea, el S&P 500 registra una ligera caída del 0,05% y el índice tecnológico Nasdaq de un 0,08%.

Renta fija

Segunda jornada consecutiva de caída de las rentabilidades de los bonos soberanos. En un contexto de alta incertidumbre, la aversión al riesgo vuelve a ganar protagonismo, predominando las compras en el mercado de deuda. Así, el deterioro de las perspectivas económicas y el temor a un corte del suministro de gas ruso han contribuido a rebajar las TIRes por encima de 10 pb de forma generalizada en todos los tramos de la curva.

En este sentido, la rentabilidad del Bund alemán a 10 años, histórico activo refugio, cae a su menor nivel desde finales de mayo, mientras que la curva de tipos del Treasury estadounidense se mantiene invertida. Así, a la espera del dato de mañana de la inflación en EEUU, los inversores siguen rebajando las expectativas sobre la senda de endurecimiento de la política monetaria. Así, el consenso prevé una reducción de tipos de interés en la segunda parte de 2023. No obstante, esta evolución quedaría supeditada a la evolución de la guerra en Ucrania y a la normalización de la cadena de valor mundial.

En España, la TIR del bono a 10 años ha caído 10 pb hasta 2,21%, reduciéndose el diferencial con el Bund alemán de igual duración a 102 puntos. Todo ello, en una jornada en la que el Tesoro ha colocado 1.834 millones de € en Letras del Tesoro a 3 y 9 meses. El interés marginal de las Letras a 3 meses se mantienen en negativo (-0,198%), si bien ha repuntado respecto a la última subasta (-0,35%). En cuanto a las Letras a 9 meses, el interés ha sido del 0,484%, frente al 0,66% de la última subasta.

En este contexto, las TIRes de los principales bonos de la Eurozona han cerrado hoy con retrocesos generalizados. El rendimiento del bono de referencia en Europa, el Bund (bono a 10 años de Alemania) ha experimentado un descenso de 11 pb hasta un 1,23%, al mismo tiempo que la referencia alemana a 2 años ha caído 13 pb hasta un 0,48%. El rendimiento del bono español a 10 años ha cedido 10 pb hasta 2,26%. Fuera de la Eurozona, al cierre de la sesión europea la yield del bono a 10 años de EEUU desciende 9 pb hasta el entorno del 2,87%.

Materias primas y divisas (a cierre de sesión europea)

Jornada de caídas del precio del petróleo en un entorno marcado por el creciente riesgo de recesión y el repunte de casos de covid en China, que podría volver a imponer estrictas restricciones de movilidad. A pesar de que las tensiones en la oferta de crudo parecen aliviarse momentáneamente, la potencial disminución de la demanda sitúa al Brent y al WTI en el entorno de 100 $ por barril.

En este sentido, la orden de paralización del oleoducto CPC con origen en Kazajistán por parte de un tribunal ruso ha sido revertida. El veto judicial se produjo tras manifestar el presidente kazajo la necesidad de diversificar las rutas de exportación de petróleo. En particular, resaltó la importancia de impulsar un nuevo oleoducto a través del Mar Caspio, evitando así el tránsito sobre suelo ruso.

Por otro lado, el aumento de la exportación de crudo ruso a India y China ha lastrado las exportaciones de otros países productores. Mientras que Rusia aumentó ligeramente las exportaciones de petróleo en junio hasta 3,55 millones de barriles por día (bpd), las ventas al exterior han caído en países como Venezuela, Brasil o Catar por la menor demanda china. Una evolución similar a la de Nigeria, donde los problemas y sabotajes en las plantas de producción han situado las exportaciones en el nivel más bajo en 8 meses.

Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha alertado de la gravedad de la crisis energética en Europa, señalando no sólo el próximo invierno como punto crítico, sino también su evolución hasta 2024, destacando la posible escasez y el alto de los precios de los combustibles (hoy el gas TTF, de referencia en Europa ha repuntado un 2,4% hasta 173 €/KWh).

En esta linea, un estudio de Bruegel estima que Europa tendría que reducir el consumo de gas un 15% en caso de que se produjera un corte total de suministro de gas ruso. La reducción sería especialmente acusada en países con bajas reservas y gran dependencia al gas ruso. En este sentido, los países bálticos serían los más afectados, con una contracción de la demanda de gas que podría ascender a un 54%, mientras que Alemania tendría que rebajarla un 29%. En contraste, España, Portugal y Francia no tendrían que disminuir la demanda de gas.

En esta coyuntura, el barril de Brent cotiza a cierre de la sesión europea en 100 dólares, con una caída de un 6,65%. Por su parte, la cotización del WTI (de referencia en EEUU) retrocede un 7,23% hasta 96,6 dólares por barril.

Paralelamente, los principales metales preciosos muestran ligeras variaciones. El precio del oro se sitúa en 1.730 dólares por onza (-0,53%) y la plata cae hasta 19,0 (-0,41%). Por su parte, el platino retrocede un 3,76% a 828 dólares por onza.

En el mercado de divisas, la cotización del cruce euro/dólar se estabilizada por encima de la paridad. En la sesión de hoy, a cierre de sesión europea ha avanzado un 0,27% a 1,00. Por último, el Dollar Index cotiza en 107,7 tras una ligera caída del 0,07%.

Macro

Sentimiento económico en la Eurozona y Alemania, encuestas ZEW

En julio, el indicador de sentimiento económico ZEW de Alemania ha mostrado una caída significativa, continuando de esta manera en terreno muy negativo. En concreto, ha decrecido 25,8 puntos hasta -53,8 (vs. -28,0 puntos en junio) ante la preocupación acerca del suministro energético en el país, la subida de tipos anunciada por el BCE y mayores restricciones por el covid-19 en China.

A su vez, el subíndice de situación actual de la economía alemana se ha contraído en 18,2 puntos hasta -45,8 puntos.

Por su parte, en la Eurozona el indicador de sentimiento económico ha disminuido 23,1 puntos a -51,1 puntos y el subíndice de situación actual se ha reducido en 18,0 puntos respecto a junio hasta -44,4 puntos.

Todo ello en un contexto en el que las encuestas ZEW han reflejado un repunte de las expectativas de inflación en los próximos seis meses en la Eurozona hasta -25,6 puntos (vs. -32,4 puntos en junio).

Empresarial


Enagás (Hoy: -0,72%; YTD: -5,42%)

La compañía transportista de gas natural y gestor técnico del sistema gasista española Enagás ha presentado su plan estratégico 2022-2030 en el que estima una inversión de 4.755 millones de €.

De esta cantidad, 1.980 millones de € estarán destinados a la construcción de tres gaseoductos que deben ser analizados y posteriormente autorizados por las administraciones correspondientes. Uno de ellos conectaría España con Italia a través de una infraestructura submarina que supondría inversiones de 1.500 millones de €, otra pirenaica que iría a Francia y otra nueva interconexión con Portugal. De esta manera, la compañía busca garantizar la seguridad energética frente a la actual dependencia del gas ruso.

Los 2.775 millones de € restantes serán invertidos en las instalaciones que actualmente poseen para mejorar su eficiencia y ampliar su vida útil y adicionalmente en proyectos para potenciar los gases renovables como el hidrógeno verde o el biometano.

Por último, la compañía destinará 2.300 millones de € en dividendos desde 2022 hasta 2026, en el que se prevé un dividendo de 1,72 € por acción en 2022 y de 1,73€ por acción a partir de 2023 que se mantendrá hasta 2026.


PepsiCo (Hoy: 0,17%; YTD: -1,31%, a cierre de sesión europea)

La compañía de refrescos y productos alimenticios estadounidense PepsiCo ha anunciado que su facturación en el 2T 2022 fue de 20.225 millones de $, un 5,2% superior a la registrada en el mismo periodo del año anterior. Todo ello explicado por un aumento de precios en Doritos y en Gatorade principalmente.

Por su parte, la empresa ha registrado unos resultados operativos de 2.077 millones de $, frente a los 3.129 millones de $ registrados en el 1T de 2021, explicados principalmente por un deterioro en el valor de los intangibles de vida indefinida provocado por la guerra de Ucrania y en menor medida por unos mayores costes de ventas y de distribución.

Adicionalmente, en el primer semestre los ingresos han sido de 36.425 millones de $ (vs. 34.037 millones de $ en el 1S 2021) con unos ingresos operativos de 7.344 millones de $, frente a los 5.441 millones de $ en el mismo periodo del año anterior, apoyado por la venta de Tropicana y otras marcas de zumo que le ha ayudado a mantener la liquidez en 5.545 millones de $, frente a la posición de 5.707 millones de $ que poseía al inicio de año, con lo que su nivel de endeudamiento se sitúa en 3,3x deuda neta / ebitda.

Por último, ha mejorado sus perspectivas de crecimiento, donde esperan un crecimiento orgánico de en torno al 10% para 2022, frente al 8% previo. A su vez, continúa esperando un incremento del 8% en el beneficio por acción y una retribución al accionista de 7.700 millones de $, repartida en 6.200 millones de $ de dividendo y 1.500 millones de $ en recompras de acciones.

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