ZAMORA ARRASADA POR LAS LLAMAS

Culebra puede ser uno de los peores incendios de la historia

19 de junio de 2022

Culebra, en la provincia de Zamora, va camino de convertirse en uno de los peores incendios del siglo en España, ya supera al devastador de Navalacruz (Ávila) del pasado verano, convirtiéndose en el más voraz del último decenio, con más de 25.000 hectáreas ya calcinadas, ya es el más grave de la historia de Castilla y León. Lejos de controlarse, las llamas continúan su avance avivadas por los vientos cambiantes, con rachas de hasta 70 kilómetros hora, y se extiende ya por el valle del Tera

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El avance del fuego ha obligado a cortar varias infraestructuras estatales como la carretera Nacional 631 y la línea de AVE Madrid-Galicia. Mientras en el flanco suroeste lograban controlarse las llamas y el incendio está acotado, lo que ha permitido el regreso a los vecinos de siete poblaciones en la mañana de este sábado, en el frente norte la situación es la contraria. Pese al gran número de medios movilizados, no se logra frenar el avance del incendio, que ha traspasado la N-631 y obligado a efectuar nuevos desalojos, con cerca de una veintena de localidades en las que sus vecinos estaban evacuados antes de caer la noche. Hasta el momento, los núcleos de población que han tenido que ser desalojados en algún momento rozan la treintena y suman una población que cercana a los 3.000 vecinos, incluidos los de las siete localidades que han podido regresar a sus casas.

Los trabajos para hacer frente al incendio, que continúa activo y en nivel 2 –en una escala de 0 a 3– se centran en el entorno de la carretera N-631. Allí trabajan la mayor parte de los medios de extinción, entre los que figuran hasta 24 aeronaves y medio millar de profesionales de Castilla y León, Galicia, Castilla La Mancha, Extremadura, Madrid y Cantabria, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) y la Unidad Militar de Emergencias (UME). Tras cruzar la carretera nacional que transcurre paralela a la reserva de la Sierra de la Culebra, el fuego ha continuado su avance hacia las vías del AVE, lo que ha obligado a cortar la infraestructura ferroviaria a la altura de Val de Santa María, por el denso humo.

 

Entre las localidades desalojadas , Otero de Bodas, donde dos ganaderos de caprino se negaron a irse para permanecer junto a sus explotaciones para defenderlas del fuego, según indica el concejal Quirogas. En su pueblo, la UME hizo cortafuegos cuando las llamas estaban a 500 metros del casco urbano y también acotó una infraestructura que preocupaba por su peligrosidad: la gasolinera que se encuentra a las afueras del pueblo.

En Villardeciervos, el pueblo aunque el casco urbano «está perfecto, el entorno no. Está perdido, es una tragedia muy grande», lamenta el alcalde Lorenzo Jiménez. Sus vecinos están deseando volver «pero con cautela».

 

10.000 hectáreas al día

 

Los evacuados de las distintas poblaciones afectadas, en su mayoría personas mayores, son atendidos en pabellones deportivos de Camarzana de Tera y Benavente, donde voluntarios de Cruz Roja cubren sus necesidades y les ofrecen apoyo psicológico. El equipo psicológico del operativo de Cruz Roja de respuesta inmediata ante emergencias intenta «tranquilizar a la población que podamos detectar que está un poco más nerviosa por la situación», detalla el técnico en Socorros y Emergencias de Cruz Roja Española en Castilla y León, Víctor Segura.

Una de las vecinas desalojadas que pasó la noche en Camarzana de Tera ironizaba al asegurar que había estado muy bien «en el hotel cinco estrellas» mientras otro indicaba que no había podido dormir en toda la noche, no sólo por la preocupación del incendio, sino también porque las camas no eran nada cómodas.

Algunas de las claves de este incendio, que durante dos jornadas seguidas ha carbonizado cerca de 10.000 hectáreas cada una de ellas, han estado en el fuerte viento cambiante, con rachas de hasta 70 kilómetros por hora, la ola de calor y falta de humedad y fenómenos como el de los denominados rayos latentes, que incendian el árbol por dentro y exteriormente no aparece el fuego hasta horas o incluso dos días después.

Al avance de las llamas también contribuye el fuego de copas en los pinares y lo abrupto del terreno en la Sierra de la Culebra, mientras que asociaciones de bomberos profesionales, sindicatos y vecinos apuntan también a que parte del operativo aún no está activado y a que en invierno no se efectuaron suficientes clareos y desbroces.

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