Santo Mauro el ultimo 5***** de la capital

05 de diciembre de 2021

En un mundo en plena transformación, el emblemático Hotel Santo Mauro inaugura una nueva etapa, en la que ofrece una mirada optimista hacia la innovación y el futuro, pero sin perder ni un ápice de la personalidad única de la antigua residencia del influyente duque de Santo Mauro, que emana de su historia y su tradición y que dota de alma a este espectacular conjunto palaciego.

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Con el objetivo de que este entorno exclusivo mantenga la lujosa tradición del centenario establecimiento madrileño, esta remodelación no sólo ha preparado un perfecto escenario para que sus clientes tengan la mejor percepción y relación con la ciudad, sino para que, además, atienda a sus gustos y necesidades con la más escrupulosa atención y que su estancia sea una auténtica colección de experiencias inolvidables.
Para ello, el hotel Santo Mauro, en un ejercicio de reflexión y autoconocimiento, ha mirado a su interior, a sus orígenes, para mostrar aquellos detalles capaces de potenciar esas virtudes decimonónicas que le distinguen de otras propuestas hoteleras de la Villa y Corte; para que alojarse en sus suites, comer en su biblioteca o disfrutar de un aperitivo en su envidiado jardín permita saborear pausadamente un lujo más propio de otros tiempos. No olvidemos que una de las aspiraciones de la nueva generación de viajeros sofisticados y cosmopolitas es alcanzar un auténtico sentimiento de pertenencia, sumergiéndose en las maravillas distintivas de cada lugar que visitan y sintiéndose tan cómodos y conectados como si estuvieran en su hogar.
Estos modernos viajeros esperan sustancia e historia, matizadas con un espíritu lleno de frescura que elige espontáneamente qué tradiciones se deben mantener y cuáles deben pasar al olvido.

En la segunda mitad del siglo XIX, las transformaciones urbanísticas enfocadas en el desarrollo y ampliación de las ciudades más importantes de Europa dieron lugar a modernos ensanches con amplias avenidas, plazas despejadas, frondosos bulevares y recoletos jardines, que no sólo permitieron un crecimiento más sostenible y unas mejores condiciones sanitarias -gracias a las nuevas redes de alcantarillado, abastecimiento de
agua y otros equipamientos-, sino que también les dotaron de la personalidad y el carácter que ha definido su identidad hasta nuestros días.
Para finales de siglo, Madrid, gracias al Plan de Ensanche realizado por Carlos Mª de Castro, había triplicado su espacio urbano con los nuevos barrios de Argüelles, Retiro, Salamanca y Chamberí, en los que comenzaron a proliferar gran cantidad de palacios construidos por la nobleza y alta burguesía. En este contexto, de acuerdo con la ley vigente para las edificaciones del Ensanche de enero de 1864 y con el clasicismo francés ya casi en desuso en la época, nacieron dos palacios emblemáticos en Madrid: el de los duques de las Estradas, en 1892, y el de su hijo, don Mariano Fernández de Henestrosa y Ortiz de Mioño, duque de Santo Mauro, en 1902. Ambos palacetes fueron proyectados por el arquitecto Juan Bautista Lázaro de Diego y levantados en la misma parcela de la manzana 187 del Ensanche, entre las calles de Almagro, Caracas y Zurbano.
El palacio de Santo Mauro fue residencia del duque y su familia, excepto durante un breve periodo de la Guerra Civil en el que fue confiscado, hasta que unos años más tarde, siempre con la familia ducal como propietaria y administradora, se destinó a labores
diplomáticas como embajada de Rumanía, Canadá y Filipinas, sucesivamente. En 1989 fue rehabilitado, aunque conservando su diseño interior original y detalles únicos como la escalera modernista en el vestíbulo de entrada, el pequeño óvalo del patio, la antigua capilla y la biblioteca del duque. Nueve años más tarde, se unió al vecino palacete del conde de las Estradas para convertirse en el actual Hotel Santo Mauro, referente no sólo del confort, el lujo y la hospitalidad más tradicional en una de las zonas más aristocráticas y exclusivas de Madrid, sino de una forma de hacer hostelería de un modo artesano y pausado, un lujo sólo al alcance de los hoteles con alma.

Catalán: “Apostamos por Madrid como gran destino turístico mundial”

El presidente de AC Hotels by Marriott, Antonio Catalán presento esta reforma del Hotel Santo Mauro, convertido en el primer establecimiento de la marca Luxury Collection de Marriott en la capital de España. Catalán se ha referido a la ciudad de Madrid como “un destino que nada tiene que envidiar a Londres ni a París, y por el que apostamos firmemente debido a las extraordinarias infraestructuras de la capital, a su inmejorable oferta cultural y de ocio, a su estabilidad política y la seguridad que ofrece a los visitantes. Los latinoamericanos han descubierto que Madrid -donde el mes pasado tuvimos una ocupación del 85%, con un 93% de clientela internacional- es mucho más divertido y mucho mejor destino que Miami. Nosotros apostamos por Madrid como gran destino turístico a nivel global”, ha asegurado Catalán.

Según ha explicado el presidente de AC Hotels by Marriott, la reforma del Hotel Santo Mauro ha supuesto una inversión de 7 millones de euros y el establecimiento ha doblado su plantilla, compuesta actualmente por 110 trabajadores para atender a los huéspedes de sus 50 habitaciones. En palabras de Catalán, “hemos querido preservar el espíritu de palacio decimonónico que distingue al Santo Mauro, en el que todos y cada de los empleados se dirigen a los clientes por su nombre; un espíritu diferenciador respecto a otros hoteles de lujo y que ha sabido captar a la perfección el interiorista Lorenzo Castillo”, autor de la reforma.
El presidente de AC Hotels by Marriott ha declarado que el objetivo de la cadena hotelera radica en “duplicar la compañía en los próximos 5 años” y ha asegurado que, “en el mes diciembre, en el Hotel Santo Mauro -cuyos precios oscilan entre los 600€ de la tarifa estándar y los 4.500€ de algunas suites- esperamos tener ya una ocupación del 40%”.

 

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