Una semana Santa, que no se parecerá en nada a una de verdad

05 de marzo de 2021

Es difícil remontarse a una situación como la presente en la que nada se parece a casi nada y todos son subterfugios de una realidad cada vez mas olvidada, a la vez que deseada, por lo de rutinario y costumbrista que tenia. 

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Para muchos la Semana Santa esta ligada al fervor religioso, para otros a la playa, la excursión o el viaje cultural, para otros pocos al simple y sencillo aburrimiento de no hacer nada porque sus amigos y familiares están de vacaciones.
Pues bien, de todo eso este año, no quedará nada y habrá que esperar que el desastre no se repita en años venideros, cosa de la que nadie habla, pero que todos, en algún momento de la charla con el amigo frente al café de las mañanas  mencionamos con horror.

Pero la realidad es que en estos momentos nadie se atreve a mencionar en qué momento de la pandemia nos encontramos y cual puede ser el devenir de esta compleja situación. La vacuna está en boca de todos, pero nadie se atreve a pronosticar, a dar una fecha en la que se pueda dar por terminado el desastre con el que convivimos.
Todos tenemos la esperanza de que en unas semanas, unos meses, efectivamente, se pueda ver el final del túnel, pero hoy por hoy no deja de ser un simple sueño, una ilusión que nos gustaría que llevase lo antes posible.

Mientras, lo dicho, la Semana Santa no tendrá nada que ver con las que hemos vivido y disfrutado a lo largo de nuestra vida,  sea corta o larga, eso ahora da lo mismo , sobre todo si el responsable de sacarnos del atolladero se llama Sánchez y vive en La Moncloa.

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