Ser ministro, ministra o ministre, es algo mucho mas serio

20 de abril de 2021

En las últimas semanas estamos contemplando como el hecho de ser ministro del Reino de España ha dejado de ser un hecho diferencial, un cargo solo para personas preparadas, con un nivel intelectual elevado, porque la vida de sus conciudadanos vale mucho, y al que solo llegan los mejores, los mas preparados. 

Compartir en:

Ahora, y gracias a don Pedro, el gran trílero, el mayor mentiroso de ese mismo reino, ya con minúscula, cualquiera puede ocupar el cargo, otrora fin de una carrera prestigiosa en la función pública o en la empresa. Primero, fueron los errores gramaticales de la ministra de Igualdad, quizá porque evidentemente y no tengo nada contra las cajeras de supermercado, estamos ante una transformación imposible, y un ascenso que solo explica el hecho de ser la consorte del macho alfa y marques de Galapagar.

Pero lo de la ministra de Asuntos Exteriores explicando porque Biden no ha llamado todavía a Sánchez es síntoma de la perdida de la razón. Afirmar que, Biden no ha llamado todavía a Sánchez, tres meses después de su investidura, porque está resolviendo los problemas de Estados Unidos es la mayor estulticia de una persona con dos dedos de frente.
El señor Biden no ha llamado porque para el presidente de los EE UU , Sanchez, nuestro presidente de Gobierno, es un cero a la izquierda. Un ser con el que no se puede hablar, por mucho que domine el inglés, porque solo salen de su boca mentiras incomprensibles para un presidente de los Estado Unidos 

Y lo peor de todo es que para justificarlo a la señora ministra no se le ocurre otra cosa que decir que "Biden ha llamado a muy pocos jefes de Estado porque él está volcado en resolver los problemas que tiene EE.UU. Los económicos y sanitarios. Pero a nivel ministerial y equipos de trabajo, estamos trabajando de forma estrecha desde su toma de posesión". Vale, González Laja

La carcajada en ámbos casos es de las que hacen historia. A la primera las redes sociales ya la han masacrado y dudo mucho que su imagen  se recupere de esta, pero lo de la sandez de la ministra González Laya es  mucho peor porque implica a terceros que saben muy bien que hay que hacer y en qué momento llevarlo a cabo, no como este Gobierno  al que hasta en Bruselas ya dudan de él.
 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda