Una guerra que pasara factura, y que factura

25 de febrero de 2022

Poco a poco se van aclarando la consecuencia de la barbaridad cometida por Putin y sus consecuencias económicas, que aunque no son tan graves como las de violación del los derecho internacional o el sesgo de vidas humanas, si tendrá consecuencias a no mucho tardar, ya que veremos como toda la actividad económica comienza a ralentizarse.

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Lo lidere económico ya hablan de tres grandes áreas: la inflación, la energía y la inseguridad, y si ellos las señalan será por que los datos que sus equipos empiezan a manejar así lo indican. Aunque mucho de ellos advierten de que es prematura cualquier evaluación del impacto económico de la guerra en Ucrania, no les queda mas remedio que admitir que habrá un repunte de la inflación, por lo cual será necesario que el BCE frene la subida de tipos que la banca esperaba como agua de mayo tendrán que esperar para otra ocasión o mejore tiempos.

Por otra parte, en medio de tiros y cañonazos no hay que perder de vista el problema que el precio de la energía genera en todos los países y mas en invierno. Y es que los precios del gas son ahora seis veces superiores a los que había hace un año y los del petróleo un 44 % superiores. Así que las previsiones de inflación han de ser revisadas y eso incluye también a España y los números que con tanto ardor defiende a capa y espada la señora Calviño.

En compensación a nuestra menor velocidad de recuperación, España es menos dependiente del gas de Rusia gracias a Argelia, y también cuenta con la ventaja competitiva que suponen las regasificadoras, por lo que al menos "la garantía de suministro a través de los barcos, del gas licuado, en principio está asegurado. Eso no quita para que los precios y el coste de la energía sea superior... ahí las empresas españolas, especialmente las industriales, van a sufrir de forma especial en el caso de los precios.

En definitiva, en un par de semanas empezaremos a notar las consecuencias de los caprichos del zar Putin

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