Nadie lo entiende, pero la derecha española es así de complicada

09 de noviembre de 2021

De complicada no se sabe, pero torpe e incompetente cuando llega la hora de la verdad, desde luego que si, porque de otra manera no se entiende su capacidad de autodestrucción política, justo en el momento en el que empezaba a remontar las derrotas provocadas por la corrupción y su excepcional uso como martillo, primero contra Rajoy y después contra el mismísimo Casado.

Compartir en:

A nadie se le oculta que la gestión de gobierno suele ser el principal motivo por el que un equipo conduce a la derrota de su partido, Pues bien, en estos momentos el propio Sánchez con su forma de entender la política había propiciado una recuperación de votos de la derecha que colocaba a los dos partidos que en estos momentos la representan en nuestra democracia en el punto de inflexión que les permitiría gobernara a muy corto plazo.

Pues bien, justo en ese momento. El partido que mas votos concita en esa área y que tenía todas las papeletas para triunfar está a punto de autodestruirse como alternativa a los socialistas. El simple hecho de tener que organizar y elegir candidato a secretario del partido en la CC AA de Madrid ha servido para poner de manifestó que el liderazgo de Casado no es tal y que queda mucho para que el PP vuelva a ser un partido fuerte, unido y capaz de ganar al socialismo progre reinante.
Y es que ganar las generales conlleva hacerse son un montón de votos no pertenecientes a ninguna fuerza concreta, que buscan y votan al líder que les prometa cuatro años de crecimiento, de buena gestión, de ese país tranquilo y exento de peleas en que nos hemos convertido. Y el simple hecho de presenciar la pelea callejera de los populares en Madrid que Casado ha consentido, supondrá la desaparición de esos miles de votos necesarios para ganar.

Y lo peor de todo es que ya no tiene solución. El mal está hecho y la opción de gobernar ha desparecido, por mucho que las encuestas todavía recojan esa situación previa cuando todo era de color rosa para los de Génova y el viento soplaba a su favor.

 

 

 

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda