¿Para que queremos jueces?

01 de febrero de 2022

La pregunta habría que hacérsela a ese conjunto de personajillos que cargados con una cartera enorme, pero vacía de contenido que se reúnen una vez a la semana para fijar los designios y el acontecer de la vida política y económica de nuestro país, como si fuesen los mejores servidores de la nación y su único objetivo el mayor crecimiento social y económica de España.

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Pero nada de ello es así. Mas bien todo lo contrario. Estos señoritingos se saltan a la torera los principios más básicos de cualquier democracia, - y es que ellos son cualquier cosa menos demócratas - como es todo un dictamen del Consejo General del Poder Judicial y aprueban leyes que probablemente van en contra del ordenamiento jurídico vigente, pero como digo eso no va con ellos.

En concreto, la ministra responsable del desaguisado ha expresado el "respeto absoluto" del Ejecutivo al informe preceptivo y no vinculante emitido el viernes pasado por el Consejo General Judicial, sobre el que ha hecho algunas consideraciones. Es mas, en su opinión, el Gobierno entiende que el ámbito del informe debe circunscribirse a los tres artículos de la Ley de Enjuiciamiento Civil que se ven modificados a través de la nueva ley de vivienda. El Ejecutivo, ha añadido esta señora, mantiene que delimitar el campo de actuación del Estado en la materia en aras a conformar parques públicos de vivienda y fijar patrones para proporcionar casas dignas y asequibles a los colectivos económicos más vulnerables no invade ninguna competencia autonómica.
Además, el proyecto de ley reconoce la capacidad y ofrece instrumentos a las administraciones territoriales competentes para que aprueben y complementen las medidas que estimen necesarias para hacer efectivo el derecho básico a la vivienda.

La pregunta, si esto es así, es ¿para qué queremos jueces? La repuesta para la pandilla que se sienta alrededor de la mesa del Consejo es bien sencilla; “para nada”.

Así que a partir de ahora cada uno puede hacer lo que le de la gana que, ciuando llegue la policía y le detenga y le lleve ante el jueces, lo menos que pude para es que su señoría se encuentre con una “peineta” y a callarse porque le delincuente con respetarle ya ha cumplido.

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