De verdad alguien se cree que esta estructuras decimonónicas siguen siendo útiles para los trabajadores, cuando solo son una simple sanguijuelas

Quién paga, manda

09 de diciembre de 2021

Los refranes siempre han sido una muy buena manera de fotografiar en un instante la realidad que nos rodea y en el caso que nos ocupa es tan evidente que raya en lo sublime. Los sindicatos no protestan por la subida de la luz, por la carestía de la vida, por lo excesivos impuestos que gravan cualquier actividad, no, salen a la calle para protesta a las puertas e CEOE.

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Aparte de ser un chiste de difícil lectura, resulta un tanto incongruente. Los empresarios no son los enemigos de los trabajadores: son quienes arriesgan su dinero para crear trabajo y de esa manera contratar empleados, cuantos mas y mejor pagados, mucho mejor para el empresario. Los éxitos de Mercadona o Inditex, con miles de personas contratadas y unos sueldos que evolucionan a satisfacción de los trabajadores son muestra de lo que e un empresario.

Pero claro, la paradoja española es que los sindicatos no viven de las cuotas, sino de las subvenciones que con gran generosidad abona el gobierno socialista en sus arcas. Es decir. Su supervivencia depende de esta relación y si el señorito que ocupa La Moncloa necesita que le echen una mano pues ello encantado, para eso cobran. Así que dio y hecho. Los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT) se concentrarán el próximo jueves, 16 de diciembre, ante la sede de la Confederación empresarial española CEOE. Un movimiento inédito, que se produce por la falta de avances en la mesa sobre la reforma laboral.
Pero, que curioso, el slogan de la pseudo-manifa será ¡Pagad más!, porque los sindicatos, en lugar de exigir al Gobierno que gobierne, que controle los precios y reduzca el gasto publico innecesario lo que quieren es que el empresario pague, sin pensar las consecuencias que eso pueda tener en el empleo.

Si de verdad el futuro del empleo depende de estos energúmenos que saben poner la mano, pero no trabajar España, tiene un problema grave, muy grave.

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